LECTURAS Y
REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE DIOS DE TODOS LOS DÍAS
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Lectio Divina – Domingo del Tiempo Ordinario
noviembre 2, 2025

📘 1. Lectura – ¿Qué dice el texto?
El evangelio nos narra el encuentro de Jesús con Zaqueo, un jefe de publicanos y hombre rico que deseaba ver al Maestro. Siendo de baja estatura y en medio de una multitud, Zaqueo sube a un árbol para poder divisar a Jesús. Para su sorpresa, Jesús se detiene, lo mira y lo llama por su nombre: «Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa». La gente murmura porque Jesús ha decidido hospedarse en casa de un pecador. Sin embargo, el encuentro transforma a Zaqueo: reparte la mitad de sus bienes y restituye lo que haya defraudado. Jesús concluye diciendo que la salvación ha llegado a esa casa, porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.
🧠 2. Meditación – ¿Qué me dice el texto?
Este pasaje nos invita a reconocer nuestras limitaciones, como Zaqueo su estatura, y a tomar decisiones valientes para encontrarnos con Jesús. A veces también necesitamos subirnos a un “sicomoro” —hacer algo diferente, salir de nuestra zona de confort— para ver a Dios que pasa por nuestra vida.
Zaqueo representa a todos los que sienten el deseo de acercarse a Dios, aun cargando con el peso del pecado o el rechazo social. Pero también nos revela un Cristo que nos busca antes de que lo encontremos. El amor de Jesús no se detiene ante nuestras fallas: entra en la casa del pecador, lo llama por su nombre y transforma su vida.
¿Me siento indigno de Dios? ¿Estoy dispuesto a abrirle las puertas de mi corazón y a cambiar de vida, como Zaqueo?
🙏 3. Oración – ¿Qué le digo a Dios?
Señor Jesús,
Tú me conoces por mi nombre y pasas por mi vida, incluso cuando trato de esconderme entre la multitud.
Gracias por detenerte ante mí, por llamarme con ternura y querer quedarte en mi casa, aunque esté desordenada y vacía.
Como Zaqueo, quiero recibirte con alegría, entregarte lo que soy y reparar mis faltas.
Dame el valor de subir al árbol si es necesario, para encontrarte.
Ven, Señor, entra en mi vida, y haz que tu salvación transforme mi hogar.
Amén.
🕯️ 4. Contemplación – ¿Cómo interiorizo el mensaje?
Imagina a Zaqueo subiendo al árbol, escondido entre las hojas, con el corazón acelerado. Siente el sol del mediodía, la brisa suave. Escucha los pasos de Jesús que se acercan…
De repente, el Maestro se detiene, levanta los ojos, te mira y pronuncia tu nombre con dulzura.
“Hoy quiero hospedarme en tu casa”, te dice.
¿Qué sientes? ¿Estás dispuesto a abrirle?
Permanece en silencio y deja que esa mirada de Jesús penetre hasta lo más profundo de tu alma. Quédate con Él.
🌅 5. Acción – ¿A qué me compromete el texto?
Esta semana me comprometo a:
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Hacer un examen de conciencia honesto.
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Restituir si he causado daño a alguien, con generosidad.
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Acoger a alguien marginado o rechazado, como hizo Jesús con Zaqueo.
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Dedicar tiempo a la oración, subiendo simbólicamente a mi “sicomoro” para buscar a Dios.
✨ Conclusión teológica y pastoral
Las lecturas de hoy nos revelan un Dios poderoso pero lleno de compasión (Sabiduría), que sostiene a los que van a caer (Salmo) y nos anima a vivir con fe, sin dejarnos llevar por el temor (Tesalonicenses). En el Evangelio, Jesús nos muestra que su misión es buscar y salvar lo perdido, no condenar.
La salvación no es un privilegio para los perfectos, sino una oportunidad para los arrepentidos. Como Zaqueo, todos estamos llamados a dejarnos encontrar, a cambiar y a abrirle la puerta de nuestra vida al Salvador.
El Reino de Dios empieza en las casas donde Jesús es bienvenido y donde la justicia y la caridad brotan como frutos del encuentro con Él.