Carta · tomo I
A LUISA DE MARILLAC
voluntad de Dios y la felicidad de aquellos que honran el suplicio del Hijo de Dios por medio del suyo.
No nos importa la manera como van a Dios nuestros parientes, con tal que vayan.
Pues bien, el buen uso de esta clase de muerte es uno de los más seguros para la vida eterna.
Así, pues, no nos lamentemos y descansemos en la adorable voluntad de Dios. 114 [106,I,154-155] A LUISA DE MARILLAC [Entre 1632 y 1636] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Heme aquí ya vecino suyo desde el mediodía 2.
He enviado a ver si estaba usted en su casa, a eso de las dos, pero había usted ido a su devoción.
Si mañana, inmediatamente después de comer, quiere usted molestarse en venir hasta aquí, sabremos de viva voz lo que me escribía; entre tanto, le suplico que honre los abandonos interiores en que los santos, e incluso el Santo de los santos, se encontraron a veces, y la unión más estrecha que ellos mismos tuvieron después con Dios. ________ de Marillac, eran hijos de un mismo padre.
El primero, que era el más joven de los tres, fue embajador en Saboya, en Italia, en Lorena, en Alemania, comisario general de los ejércitos de Luis XIII, mariscal de campo, capitán general de los soldados de la reina, lugarteniente general para las diócesis de Metz, Toul y Verdun, gobernador de la ciudad y ciudadela de Verdun y mariscal de Francia.
Se señaló en el asedio de Montauban, donde fue herido, en el combate de la isla de Ré, en el sitio de la Rochelle, en la toma de Privas y otros lugares.
Era lugarteniente general del rey en el ejército de Italia, cuando Richelieu decidió arrestarlo.
El cardenal-ministro lo hizo detener por sus comisarios el 30 de octubre de 1630, en el campo de Felizzo (Piamonte) y lo tuvo largos meses en prisión.
Se pronunció contra él sentencia de muerte en Rueil, el 8 de mayo de 1632, y fue ejecutado el día siguiente en la plaza de Greve, en Paris.
Carta 114 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Esta carta es del tiempo en que san Vicente vivía en san Lázaro (después de 1631) y Luisa de Marillac junto al colegio de Bons-Enfants (antes de mayo de 1636). 2.
San Vicente iba muy frecuentemente al colegio de Bons-Enfants. 212
Tomo I · p. 154VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.