Carta · tomo I
A LUISA DE MARILLAC
Habrá que terminar para poder ir a ese bendito locutorio.
Queridísimo padre, ¡que Dios lo haga cada vez más conforme a su corazón!
Ruegue mucho a su bondad que tenga misericordia de mi, a fin de que con nuestro bienaventurado padre y con todos esos queridos amigos, le pueda alabar eternamente.
Amén.
Mi muy honrado padre, soy de su corazón muy humilde y muy obediente hija y sierva en nuestro Señor. 139 [131,I,185-186] A LUISA DE MARILLAC [Entre enero de 1632 y febrero de 1633] 1 Señorita: Acabo de saber ahora mismo, no hace más de una hora, el accidente que ha sufrido la muchacha que retiraban sus guardianas de los pobres 2, la opinión que sobre ello tiene el médico, y cómo la ha visitado usted.
Le confieso, señorita, que de momento esto me ha conmovido tanto el corazón, que, si no hubiese sido de noche, hubiera partido inmediatamente para ir a verla.
Pero la bondad de Dios sobre los que se entregan a El en el ejercicio de la cofradía de la Caridad, en la que ninguno de cuantos a ella pertenecen ha sido tocado por la peste, me obliga a tener una perfectísima confianza en que no la alcanzará el mal.
¿Creerá, señorita, que no sólo visité al difunto señor superior de san Lázaro 3, que murió de la peste, sino que incluso percibí su aliento?
Sin embargo, ni yo ni los otros que le asistieron hasta el último momento, hemos sufrido mal alguno.
No, señorita, no tema; Nuestro Señor quiere servirse de usted para algo que se refiere a su gloria, y creo que la conservará para ello.
Celebraré la santa misa por su intención.
Iría a verla mañana, si no fuera por la cita que tengo con algunos doctores ________ Carta 139.
— L.
ABELL Y, o. c.. 1, cap.
XXIII, 109.
La primera mitad de esta carta hasta las palabras «¿Creerá...» se encuentra en el manuscrito san Pablo, p. 82; y como el texto de este manuscrito es más puro que el de A BELL Y, preferimos seguirlo en este trozo. 1 Esta carta ha sido escrita después de la toma de posesión de san Lázaro (8 enero 1632) y antes de la muerte de Margarita Naseau (febrero de 1633). 2.
Esta joven, quizás Margarita Naseau, había sido alcanzada por la peste. 3.
Nicolás Maheut, cuyo nombre se encuentra en el contrato hecho el 7 de enero de 1632 entre los sacerdotes de la Misión y los religiosos de san Lázaro. 238
Tomo I · p. 185VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.