Carta · tomo I
A LUISA DE MARILLAC
Hablaré con su hijo.
No es preciso que deje ligeramente la sotana.
Si lo hace, podría sentirlo.
Aunque Dios, que todo lo hace por nuestro bien, sacará de ello su gloria.
Es menester resignarse con su divina voluntad en todas las cosas.
El es más hijo de Dios que de usted.
Por tanto, El hará lo que sea mejor.
Esté dispuesta para todo y no pierda fácilmente esta condescendencia.
Si deja la sotana, se reirán de él incluso en aquel colegio; y si se va a otra parte, se perderá, o al menos correrá gran peligro de ello.
He hablado con la señora Goussault.
No se extraña de esta decisión.
Dice que María 3 no hará la oración. como se acostumbra, ni se la hará repetir.
Pero no hace bien.
Quizás pueda verla usted.
Entre tanto me encomiendo a sus oraciones y soy, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor, VICENTE DEPAÚL Dirección: A la señorita Le Gras. 211 [201,I,302-303] A LUISA DE MARILLAC [Octubre 1635] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Piensa demasiado en usted misma.
Hay que obrar buena y sencillamente.
Ultimamente no me dice nada contra la caridad; hubiera obrado mal si hubiese procedido de otro modo, por consideración a esa persona y a aquello de que se trata.
Obremos un poco más sencilla y llanamente, y no tema nada por esa parte.
Recibí su paquete por la persona de que me habla; pero no lo he entregado y he creído que así era mejor.
No sé qué decirle de la Caridad, si comenzó aquel mismo año.
Por la señora de Chantal que estará aquí dentro de doce días 2, sabré ________ tada del Novum Testamentum(1660, 2 vol.), Un compendio razonado de la religión católica con el título de Divinae fidei analysis (París 1652), un discurso sobre la gracia (Francfort 1656) y dos cartas a Antonio Arnauld, en contra de su doctrina. 3.
La señora Goussault la había enviado a Luisa de Marillac Carta 211 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Véase nota 2. 2.
Santa Juana Francisca de Chantal hizo cuatro viajes a París: el 6 de abril de 1619 para fundar el priMer monasterio de la Visitaci6n de 335
en qué año cesaron en el ejercicio.
Empezó, según creo, en el año 1617 3.
Trataremos de esto y hablaremos de ello en la primera ocasión, si esto sirve para edificación 4.
La señora Goussault escribirá su billete para la buena señora Lagault.
¡Cuánto siento no haberla visto, como tampoco a la señora Mussot, que se encuentra mejor!
¿En qué podría basarse el abatimiento de usted en esta obra?
¡Animo!
Nuestro Señor sufre los sentimientos que El quiere en sus servidores.
¿Qué le diré de esa buena señorita Laurent?
No sé.
Me temo algún disgusto.
La señora Mussot se ha abierto con el señor Messier, de Beauvais, y le dijo anteayer que se inclina por ese lado.
Pues bien, piense, por favor, en lo que hay que hacer, y dígame su manera de pensar sobre ello.
Saludos a la buena Bárbara 5 y me alegro de sus buenas disposiciones.
Va a empezar nuestra reunión; es lo que me apura.
Adiós, pues, señorita.
Soy, en el amor de Nuestro Señor, Dirección: A la señorita Le Gras.
V.
D . ________ esta ciudad, en enero de 1628, el 25 de julio de 1635 y el 4 de octubre de 1641.
Aquí sólo puede tratarse del tercer viaje.
En 1641, había muerto la señora Goussault.
En 1628, Luisa de Marillac no tenía a la «buena Bárbara» consigo.
La fecha de 1619 está demasiado lejos; san Vicente no conocía todavía a Luisa de Marillac.
También el tercer viaje presenta alguna dificultad, porque el 21 de julio de 1635 Luisa de Marillac estaba en Beauvais después de una larga temporada (cfr. carta 201) y su ausencia se prolonga debido a la visita de las Caridades de Oise.
Ahora bien es a París a donde la carta es dirigida.
La solución que se impone es la siguiente.
Santa Chantal deja París en los primeros días de septiembre para visitar varios monasterios de la Visitación y vuelve hacia Todos los Santos.
A esta vuelta es a la que se refiere la carta. 3.
En efecto, fue en 1617 cuando san Vicente, entonces párroco de Châtillon-les-Dombes, estableció la primera cofradía de la Caridad. 4.
Es difícil saber a qué alude aquí san Vicente.
Se sabe que la visita a los enfermos fue, al comienzo, uno de los fines del Instituto de la Visitación (cfr. conferencia de san Vicente a las Hijas de la Caridad, el 3 de agosto de 1655).
Monseñor B AUNARD (o. c.., p. 276) supone que Luisa de Marillac le preguntó al santo cuándo abandonaron esta obra las Hijas de la Visitación y que el santo le responde a esta pregunta. 5.
Bárbara Angiboust. 336
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