Carta · tomo I
A LUISA DE MARILLAC
¡Quiera Dios que no tenga que lamentarme de lo que he dicho a las jóvenes!
Creo que haría bien si fuera a visitar a las de San Pablo.
Me gustaría que pudiese ver también a las de esta Parroquia.
Entretanto. señorita, soy su muy humilde servidor, V.
D EPAUL Sábado, a las 9.
Dirección: A la señorita Le Gras. 227 [219,I,320] A LUISA DE MARILLAC [1636] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le suplico que me perdone por no haberla visto antes de marcharme durante cuatro o cinco días al campo.
Su hijo ha empezado muy bien; el padre de Sergis lo ha tomado a su vuelta del campo y le sirve en su retiro.
Me ha dicho que excluye la espada: queda la condición del estado eclesiástico o la del palacio; considerará las dos y procurará resolverse.
Le he escrito a la señora presidenta Goussault que creo haría bien usted si fuera a ver la casa de La Chapelle y viera lo que piden de alquiler.
Esto servirá también para distraerse; pues ella cree, como yo también, que el aire de los campos la viene bien.
Entretanto esté alegre.
Cuide su salud.
Le suplico que dé a conocer nuestras noticias y nuestras excusas a la buena señorita Viole 2 y que le diga que espero verla cuando vuelva.
¡Oh, qué consolado y edificado estoy con esa buena señorita!
Le deseo buenos días y soy V.
D .
Dirección: A la señorita Le Gras. ________ Carta 227 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Igual observación que en la carta 225, nota 1. 2.
La señorita Viole, nacida Magdalena Deffita, viuda de Santiago Viole, consejero en el Chatelet de París, tenía, o mejor dicho, tendrá más tarde entre las damas de la Caridad del Hôtel-Dieu el cargo de tesorera.
Su nombre aparece con frecuencia en la correspondencia de san Vicente, que apreciaba mucho su caridad, su inteligencia y su actividad.
Murió en París el 4 de abril de 1678. 349
VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.