Carta · tomo I

A LUISA DE MARILLAC

Tipo
Carta
Tomo
I
Página inicial
339
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luntad de Dios!

¡Y qué hermoso motivo el de pensar que esa buena hija nuestra está gozando al presente de la felicidad de su gloria!

Sumérjase en ella usted y no salga nunca de allí, por favor.

Le enviaré a cuatro sacerdotes para asistir al oficio e intentaré ver a la señora Goussault para exponerle el asunto de la forma que usted me indica.

Con la ayuda de Dios, espero ir a verla mañana por la mañana.

Me dará un gran consuelo si pasara descansando en la cama estos dos días.

Buenos días, señorita.

Soy su muy humilde servidor, V .

D.

P .

Dirección: A la señorita Le Gras. 239 [231,I,339] A LUISA DE MARILLAC [Agosto 1636] 1 Señorita: Ya estoy de vuelta con mejor disposición, gracias a Dios; pero estamos en medio de las armas que se están distribuyendo a los soldados 2, Si le traen a esas pobres chicas de Liancourt, no veo ningún inconveniente en que las reciba en su casa entretanto, y que atienda a esa buena viuda para arreglarla; después de ello, la señora de Liancourt podrá colocarlas en algún otro sitio.

Es lo que me parece mejor; ¿lo cree así usted?

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Nada contesto a la queja que me da sobre mi viaje y mi estancia en La Chapelle sin ir a verla; recurro por segunda vez a su caridad y espero que no tendrá que aguardar la tercera para perdonarme.

Espero tener el honor de verla dentro de dos o tres días, y entretanto soy, en el amor de Nuestro Señor... ________ Carta 239.

— Manuscrito san Pablo, 68. 1.

Esta carta y la carta 240 son del mismo día, poco más o menos. 2.

La noticia de que los españoles, dueños de algunas plazas fuertes en Picardía, habían entrado en Corbie el 5 de agosto, sembró el pánico entre las poblaciones amenazadas.

Los habitantes del campo se refugiaron en las ciudades con sus muebles; los religiosos y religiosas salieron de sus monasterios.

París recibió a muchos desgraciados que habían salido precipitadamente de sus casas y cuya miseria daba lástima.

El rey procuró preparar un nuevo ejército y poner la capital en estado de defensa.

Marchó él mismo a Picardía a la cabeza de sus soldados y recobró en poco tiempo las plazas perdidas.

Corbie se rindió el 14 de noviembre; el 21, Luis XIII entraba en París como triunfador. 364

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