Carta · tomo I

A ANTONIO PORTAIL, SACERDOTE DE LA MISION, EN PEBRAC

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Carta
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I
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240 [232,339-341] A ANTONIO PORTAIL, SACERDOTE DE LA MISION, EN PEBRAC París, 15 agosto 1636 Sería tan poco conveniente mandar que viniera acá el hermano [Felipe] 1, que, en caso de estar aquí, habría que mandarlo a otra parte, ya que París está esperando el asedio de los españoles que han entrado en la Picardía y la están devastando con un poderoso ejército, cuya vanguardia se extiende hasta 10 ó 12 leguas de aquí, de forma que el pueblo llano huye a París; y París anda tan asustado que muchos huyen a otras ciudades.

El Rey, sin embargo, intenta levantar un ejército para oponerse, ya que los suyos están fuera o en las extremidades del reino; y el lugar donde se levantan y se arman las compañías es aquí, de forma que el establo, la leñera, las salas y el claustro están llenos de armas, y los patios de gente de guerra.

El mismo día de la Asunción no se ha visto libre de este jaleo tumultuoso.

El tambor empieza a redoblar, aunque sólo sean las siete de la mañana, de suerte que en sólo ocho días se han formado aquí 72 compañías.

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Pues bien, aunque esto sea así, toda nuestra Compañía no deja de hacer su retiro, exceptuando a tres o cuatro, pero para marchar e irse a trabajar a lugares apartados, a fin de que, en caso de asedio, la mayor parte se vean libres del peligro que se corre en casos semejantes.

Le escribo al señor abad 2 que podré enviarle cuatro o cinco sacerdotes de la Compañía y le pido la caridad para ello.

Enviaré otro grupo a los señores de Arlés y de Cahors, y espero que marchen lo antes posible, antes de que los asuntos se enreden todavía más.

He tenido órdenes de actuar de este modo por parte de nuestro Superior 3, Y nuestros amigos lo aprueban, ya que no podrían trabajar en estos barrios, agitados de momento.

Pues bien, juzgue de ello usted y pida la opinión a ese buen hermano si es conveniente que venga.

Soy de su parecer, y por eso siempre he albergado dudas, porque tiene una naturaleza perezosa y se ve tentado por el demonio de ________ Carta 240.

— Reg. 2, p. 221. 1.

Véase carta 206. 2.

Santiago Olier, abad de Pébrac. 3.

Probablemente, el arzobispo de París. 365

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