Carta · tomo I
A LUISA DE MARILLAC
250 [242,I,350] A LUISA DE MARILLAC [Septiembre 1636] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
No hay ninguna prisa para que haga ahora su pequeño retiro.
Antes tiene que curarse y luego veremos, y gane entretanto su jubileo 2, pero sin ayunar: está enferma.
El señor párroco la dispensará.
Podrá hacer confesión, y si desea que sea desde la última general y que yo la sirva en esto, creo que no saldré para un pequeño viaje de siete u ocho días hasta la semana próxima.
He despedido a Juana de But.
Temo realmente, como usted, que hay algo allí.
Si así no fuese, no se la habría dejado tanto tiempo sin enviarla a visitar, o sin hacérmelo [saber].
Hay que cumplir con ella algún tiempo.
La señora Goussault tiene que venir el primer día.
Su hijo de usted me habló, el pasado sábado, del lugar en donde tiene que estudiar.
Le desaconsejé las universidades alejadas; a lo cual condescendió de muy buena gana, porque creo que esto respondía a su parecer, o porque usted le había dado a conocer que respondía al suyo.
Ayer por la tarde vi al señor de Liancourt...
Cúrese y cuide esmeradamente de su salud y soy en el amor de Nuestro Señor... 251 [243,I,351-352] A ROBERTO DE SERGIS, SACERDOTE DE LA MISION Septiembre 1636 El padre de Coudray me ha indicado que no es necesario que vaya más que uno solo de la compañía al ejército con un caballo y un ________ Carta 250.
— Manuscrito san Pablo, 79. 1.
Hubo jubileo en 1634 y 1636.
El conjunto de la carta parece que conviene mejor al año 1636 y al período de vacaciones. 2.
Cuando el jubileo de 1634, uno de los viejos puentes de madera sobre el Sena se rompió bajo el peso del gentío que pasaba en procesión.
Para evitar semejante accidente, se decidió, el 13 de septiembre de 1636, que se pusiesen barreras a la entrada de los puentes, para que penetrasen pocas personas a la vez (cfr.
M.
F ÉLIBIEN, o. c.., V , 99).
Carta 251.
— Reg. 2, p. 273. 374
muchacho, para estar en la caballería junto al padre Lamberto, y que el padre Grenu piensa que Dios se podrá servir en esto de usted.
Le suplico, padre, que lo haga y parta, una vez recibida ésta, con el hermano de Alejandro 1, que le envío para que le lleve algunas ropas, que me han dicho necesita, y tome el mulo del señor Callon o el nuestro y lleve con usted las cien libras que he dicho que les envíen.
El buen Dios que, de ordinario, le proporciona todas las cosas apenas pedidas, tampoco le abandonará en esta ocasión.
Encontrará en la caballería de vanguardia al señor Moulan, a quien conoce; él le dará buenos consejos.
Cuando se encuentre con el padre Grenu, le saludará y se dirigirá a él para recibir las órdenes del señor d'Argenson 2 y entregarle la adjunta.
El vive con el mencionado señor d'Argenson y tiene unas cincuenta libras; pero si necesita más dinero, entrégueselo y yo le enviaré más.
Animo, padre; la Providencia le ha llamado para el mayor acto de caridad que se puede hacer, ya que se trata de asistir a su prójimo en una necesidad extrema.
Bien ve qué gran felicidad es que haya pensado en usted para esto, y la bendición que debe esperar.
Vaya, pues, in nomine Domini, con el espíritu que San Francisco Javier llevó a las Indias, y recibirá, como él, la corona que Jesucristo le ha merecido por su preciosa sangre y que El le concederá si honra su caridad, su celo, su mortificación y su humildad.
Le abrazo con todo mi corazón con la ternura que se puede imaginar Tome ropa para usted y para el padre Grenu, de la que hay en ________ 1.
Alejandro Véronne, hermano coadjutor, nacido el 15 de mayo de 1610, en Aviñón, recibido en la Congregación de la Misión el 22 de julio de 1630.
Desempeñaba en san Lázaro las funciones de enfermero con tal solicitud y habilidad que se ganó la estima de todos y especialmente la de san Vicente.
Su muerte, el 18 de noviembre de 1686, fue anunciada a toda la Compañía por una circular del superior general.
Escribió su vida el hermano Chollier, publicándola en el Miroir du frere coadjuteur de la Congrégation de la Mission.
París 1875, p. 145 s.; esto sirvió para la composición de su biografía aparecida en Notices, III, 528-548. 2.
Renato de Voyer d'Argenson, intendente de Picardía.
Fue superintendente de justicia en Provenza en 1646, nombrado embajador en Venecia el 24 de junio de 1650, ordenado sacerdote el 24 de febrero de 1651 y murió en Venecia el 14 de julio de aquel mismo año, cuando cumplía 54.
De su esposa Elena de La Font, que perdió en 1638, tuvo a Marcos-Renato, autor de los Annales de la Compagnie du Saint-Sacrement, publicados en 1900 por Dom H.
Beauchet-Filleau. 375
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