Carta · tomo I

LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE

Tipo
Carta
Tomo
I
Página inicial
423
Metadatos
Extraídos del documento
Ver tomo

303 [291,I,423] LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE [17 enero 1638] 1 Padre: Nuestro procurador de la Caridad y las hermanas están haciendo hoy maravillas para la fiesta del Santo Nombre de Jesús, han deseado, ellas mismas, que le suplicase les dirigiera una exhortación en las vísperas; no las rezaremos antes de las dos y media.

Les gustaría el padre de la Salle; pero, si no puede ser, les gustaría cualquier otro; uno mi súplica a las suyas, para que se sientan animadas en la perseverancia.

Creo que sabe usted que está aquí nuestra hermana Bárbara 2 y que ella como yo estamos bien fuertes.

Creo que sería conveniente que ella tuviese el honor de verle antes de marcharse; ¿no habrá que pensar en el pequeño mueblaje que le será necesario?

No se preocupe, por favor, del alimento de esos niños pequeños, que todavía no tenemos, ya que el nuestro bastará para el tiempo que nos indica, y más todavía.

Soy en el amor de Jesús, padre, su muy humilde hija y obligada servidora.

L. de M.

Dirección.

Al Padre Vicente. 304 [292,I,424-425] A LA MADRE DE LA TRINIDAD Mi queridísima Madre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Tomo I · p. 423

Está aquí el padre du Coudray, uno de nuestros misioneros, que va a hablar con vuestra reverencia sobre el proyecto del contrato de ________ Carta 303 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

Esta carta, escrita el día del Santo Nombre de Jesús, debe situarse entre las cartas 302 y 307. 2.

Sor Bárbara Angiboust.

Carta 304 (CA).

— Original en el Carmelo de Troyes. 436

Tomo I · p. 423

la fundación de monseñor de Troyes 1 El señor comendador 2 lo ha encontrado a propósito para servirse de él.

Se trata de la obra de sus manos.

Ha querido su divina Majestad dar a usted la gracia para ello.

Espero, mi querida Madre, que vuestra reverencia nos la obtendrá para servirle según sus designios.

¡Oh, mi querida Madre!

¡cuántas bellas piedras preciosas añade a la corona que Nuestro Señor le está modelando!

Ciertamente, su número será tan grande como el de almas que se salvarán por este medio; pero para que los pecados y miserias de esta pobre y ruin Compañía, y especialmente los míos, no sirvan de obstáculo a la obra de Nuestro Señor, le suplico, mi querida Madre, que le pida o que nos quite del mundo, o que nos haga tales que podamos cumplir con los servicios que su di________ 1.

Renato de Breslay, obispo de Troyes, había intentado ya en 1621,con la ayuda de Adriano Bourdoise y ante las instancias de la Madre de la Trinidad, fundar una casa de misiones en su ciudad episcopal.

En 1637, el prelado y la priora del Carmelo se sintieron interiormente impulsados a reanudar el proyecto abandonado.

Tomo I · página PDF 373

Hablaron con el señor de Sillery, comendador de Troyes, y se decidió que pedirían misioneros a san Vicente.

Se concluyó un acuerdo el 3 de octubre de 1637 en el locutorio del Carmelo, donde estaban reunidos el obispo de Troyes, san Vicente y la madre de la Trinidad.

El nuevo establecimiento debería abrirse el 17 de febrero de 1638 lo más tarde y recibir desde el principio 6 sacerdotes y 2 hermanos, pudiendo el número de sacerdotes ser de cuatro hasta 1641, si fuese imposible obtener más.

Los misioneros tenían que evangelizar las localidades de la diócesis a las que el obispo de Troyes creyese oportuno enviarles y, cada cinco años, las tierras del comendador.

El prelado les aseguraba una renta anual de 2.000 libras y el comendador la mitad de esa suma.

Aquel contrato debería ser completado.

El señor de Sillery les dio a los sacerdotes de la Misión el 19 de enero varias fincas y propiedades, reservándose el usufructo; prometió además darles todos los años cien libras.

Tomo I · página PDF 373

Monseñor de Breslay cumplió con sus compromisos el 12 de marzo, dando a la Misión una casa de doscientas libras de renta, situada en París, calle central del arrabal de san Miguel, y una suma de 600 libras, de las que al principio entregó sólo las rentas.

En el nuevo convenio se estipulaba que los misioneros prepararían a los ordenandos para las órdenes durante 10 días y recibirían en su casa a los párrocos para los ejercicios espirituales, uno a uno y fuera del tiempo consagrado a los ordenandos.

En la fecha en que se escribió la carta que comentamos, el contrato del 12 de marzo estaba sólo en proyecto; y este proyecto es el que aquí tiene san Vicente a la vista (Arch.

Nat.

MM 534; A.

P RÉVOST, Saint Vincent de Paul et ses oeuvres dans la diocése de Troyes .

Troyes 1896, en 12.º). 2.

El comendador de Sillery. 437

Tomo I · página PDF 373

VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

Volver arriba VicenPlay