Carta · tomo I
A LUISA DE MARILLAC
Envío la carta de la señora Goussault, que acabo de recibir.
Dígame lo que piensa sobre la cuestión de sus hijas, tanto para ese lugar como para el país de Auvergne.
Si fuese una mujer valiente, rompería con sus pequeños entretenimientos y ternuras maternales, y robustecería su cuerpo y su espíritu con la visión de tantas ocasiones para hacer el bien.
Hágalo así, en nombre de Dios, señorita.
Dios sabe lo que yo soy para usted y lo que usted es para mí, y que soy...
Le ruego que me conteste esta misma tarde. 396 [379,I,557-558] A LUISA DE MARILLAC [Entre 1635 y 1639] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
¡Bendito sea Dios por haber salido ya de su mal y por haberse mantenido hoy sin ir a misa!
Le pido, por amor de Dios, que cuide de su salud, sin ahorrar ningún esfuerzo.
Si necesita dinero, dígamelo; quizás incluso le debamos algo.
Ya me lo dirá el padre Dehorgny, o usted, si le parece bien.
He visto a esa muchacha y no sé qué decirle de ella, sino que me parece bien su plan de verla tres o cuatro días antes de que entre.
Le he entregado para ello medio escudo para vivir.
Ayer vino acá su doble primo el señor de Rebours.
Quedamos de acuerdo en que lo mejor para su hijo es el estado eclesiástico; en segundo lugar, que su temperamento parece tender más bien a él que al mundo; 3.º, que quizás ha sido ese joven el que ha embarullado su fantasía en esto y el que le ha hecho acordarse de las pequeñas aversiones de la comunidad de san Nicolás 2; pero que, si las cosas se le representan debidamente, la razón volverá a ocupar su puesto; que es peligroso favorecer su fantasía dándole un hábito corto, a no ser para ir al campo: incluso allí tendrá que ser modesto.
Y si después de todo esto persevera, in nomine Domini, habrá que echarle una mano.
Pero aceptar fácilmente el cambio de disposiciones que ha parecido tener durante toda su vida de ser eclesiástico, como consecuencia de la alteración que ese joven libertino 3 ha cau________ Carta 396 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Período de vacilaciones de Miguel Le Gras sobre su vocación. 2.
Saint-Nicolas-du-Chardonnet. 3.
¿Sería el conde de Mony el que ejerció una nefasta influencia en el espíritu de Miguel Le Gras y del que se queja Luisa de Marillac en 546
Tomo I · p. 557VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.