Carta · tomo I
A SANTA JUANA FRANCISCA FREMIOT DE CHANTAL
14 de julio de 1639
hasta que encuentre alguna otra.
Le pido, señorita, que lo haga lo antes posible y que haga todo lo que pueda para restablecerse pronto.
Dios mío, ¡cuánto he sentido haber vuelto sin verla y tener que estar aquí más tiempo del que creía! 1 ¡Oh!, su caridad me perdonará esta falta, ya que está acostumbrada a soportar tantas otras.
Entretanto, esté lo más alegre que le sea posible, y no omita cosa alguna para su salud, por amor del que le ama tanto que ha entregado su vida por usted.
Estaré todavía aquí siete u ocho días, pasados los cuales espero estar cuanto antes en París 2, Y me voy a celebrar la santa misa para que quiera Dios que la encuentre bien curada y muy alegre para servirle largos años en la obra a la que su bondad le ha llamado.
Estoy algo preocupado por la salud de la señora presidenta Goussault.
Le ruego que me ponga dos líneas sobre la disposición de la una y de la otra 3, y soy, en su amor, señorita, su muy humilde y obediente servidor, VICENTE DEPAÚL Troyes, 4 de julio de 1639.
Dirección: A la señorita Le Gras, en La Chapelle. 400 [383,I,561-567] A SANTA JUANA FRANCISCA FREMIOT DE CHANTAL Troyes, 14 de julio de 1639 Mi queridísima y dignísima madre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Habiendo venido a esta ciudad de Troyes, con el señor comendador de Sillery, para visitar a la pequeña familia que tenemos en esta diócesis, he visto, por medio de la persona que la ha recibido de usted, mi dignísima madre, la respuesta que le da sobre la proposición de una fundación de dos de nuestra pequeña compañía para trabajar entre las pobres gentes de los campos de su diócesis 1 ________ 1.
El santo había ido a Troyes a visitar la casa de los misioneros. 2.
San Vicente estaba aún en Troyes el 28 de julio. 3.
La señora Goussault y Luisa de Marillac.
Carta 400 (CA).
— Original en el monasterio de la Visitación de Annecy. 1.
También gracias a la generosidad del comendador de Sillery se realizó la fundación de Annecy.
Por contrato del 3 de junio de 1639, le 549
Pues bien, le diré, mi dignísima madre, que he recibido con un consuelo que no le puedo expresar la propuesta que me ha hecho el comendador de esa fundación, tanto porque nos da los medios para trabajar en la diócesis de los santos, como porque está bajo el abrigo y la dirección de nuestra digna madre y que, por consiguiente, tenemos motivos para esperar que Nuestro Señor bendecirá las santas intenciones del buen señor comendador y los pequeños trabajos de sus misioneros.
Tomo I · página PDF 486Y como desea saber en qué consiste nuestra pequeña manera de vivir, le diré, mi dignísima madre: Que nuestra pequeña Compañía se ha instituido para ir de aldea en aldea a sus expensas, predicar, catequizar y hacer que el pobre pueblo haga confesión general de toda su vida pasada; trabajar en el arreglo de las diferencias que allí encontremos, y hacer todo lo posible para que los pobres enfermos sean asistidos corporal y espiritualmente por la cofradía de la Caridad, compuesta de mujeres, que establecemos en los lugares en que hacemos la misión, y que lo desean; Que esta ocupación es para nosotros la principal, y para mejor realizarla, la providencia de Dios ha añadido la de recibir en nuestras casas a los que tienen que recibir las órdenes, diez días antes de la ordenación, para alimentarlos y mantenerlos y enseñarles durante ese tiempo la teología práctica, las ceremonias de la Iglesia y hacer y practicar la oración mental según el método de nuestro bienaventurado padre monseñor de Ginebra 2, Y esto con los que son de la diócesis en donde estamos establecidos; Que vivimos en el espíritu de los servidores del Evangelio en relación con nuestros señores los obispos, que cuando nos dicen: «Id allá», allá vamos; «Venid acá», venimos; «Haced esto», y lo hacemos; y esto por lo que se refiere a las funciones indicadas; y en cuanto a la disciplina doméstica de la Congregación, depende de un superior general; Que la mayor parte de nosotros hemos hecho los tres votos de pobreza, castidad y obediencia, y el cuarto de dedicarnos, durante ________ dio a san Vicente 40.000 libras, sobre las ayudas de Melun, para el mantenimiento de dos sacerdotes y de un hermano capaces de dar misiones, más 5.000 libras para la compra de rosarios y hojitas o folletos piadosos.
Tomo I · página PDF 486Los misioneros deberían encontrarse en su puesto antes del 15 de septiembre y trabajar gratuitamente durante ocho meses del año en las parroquias que les designase el obispo, y cada cinco años, a partir de 1641, en Brie-Comte-Robert (Seine-et-Marne) (cfr.
Arch.
Nat.
S. 6.716). 2.
San Francisco de Sales. 550
toda nuestra vida, a la asistencia del pobre pueblo, y que intentamos hacer que los apruebe Su Santidad 3, y le pedimos permiso para hacer un quinto voto, que es la obediencia a nuestros señores los obispos en las diócesis en que estemos establecidos, en relación con dichas funciones 4; Que permanecemos en la práctica de la pobreza y de la obediencia y nos esforzamos, por la misericordia de Dios, en vivir religiosamente, aunque no seamos religiosos.
Nos levantamos, por la mañana, a las cuatro, empleamos media hora en vestirnos y hacer la cama, tenemos una hora de oración mental juntos en la iglesia, recitamos juntos prima, tercia, sexta y nona; luego celebramos nuestras misas, cada uno en su turno; hecho esto, cada uno se retira a su habitación a estudiar.
A las diez y media, se tiene un examen particular sobre la virtud que se intenta conseguir; luego, se va al refectorio para comer, con porción y lectura en la mesa; hecho esto, vamos juntos a adorar al Santísimo Sacramento y a decir el Angelus Domini nuntiavit Mariae, etc., y se tiene luego una hora de recreo todos juntos; después cada uno se retira a su habitación hasta las dos, para rezar juntos vísperas y completas.
Volvemos a estudiar a la habitación hasta las cinco, en que rezamos juntos maitines y laudes.
Después se tiene otro examen particular, se cena a continuación y tenemos otra hora de recreo, acabada la cual vamos a la iglesia a hacer el examen general, las oraciones de la noche y la lectura de los puntos de la oración del día siguiente por la mañana.
Hecho esto, cada uno se retira a su habitación y se acuesta a las nueve.
Cuando estamos misionando por los campos, hacemos lo mismo poco más o menos, pero vamos a la iglesia a las seis de la mañana para celebrar la santa misa y confesar, después de la predicación que acaba de hacer uno de la Compañía tras la misa que ha dicho anteriormente; se confiesa hasta las once; luego se va a comer y se vuelve a la iglesia a las dos para confesar hasta las cinco; después de lo cual, uno tiene el catecismo y los demás se van a decir maitines y laudes, para cenar a las seis.
Se tiene como máxima no predicar, catequizar ni confesar en las ciudades donde hay obispado y no salir de una aldea hasta que todo el pueblo haya sido instruido en las cosas necesarias para la salvación y que cada uno haya hecho su confesión general; hay pocos lugares en donde quede alguno sin hacerlo.
Lo que se ha hecho en una aldea, vamos luego a hacerlo a otra, en donde hacemos lo mismo. ________ 3.
Urbano VIII. 4.
Este proyecto no se realizó. 551
Trabajamos desde alrededor de Todos los Santos hasta la fiesta de san Juan y dejamos los meses de julio, agosto y septiembre y una parte de octubre para que el pueblo haga la cosecha y la vendimia; y cuando se ha trabajado unos veinte días, descansamos ocho o diez; luego volvemos al trabajo, ya que no es posible pasar mucho tiempo en ese trabajo sin ese descanso y el de un día por semana.
Hacemos ejercicios espirituales todos los años, tenemos capítulo todos los viernes por la mañana, donde cada uno se acusa de sus faltas, recibe la penitencia que el superior le impone y está obligado a cumplirla; y dos sacerdotes y dos hermanos piden a la comunidad la caridad de ser amonestados de sus faltas y, después de esos, otros por turno, y aquel mismo día por la tarde se tiene una conferencia sobre el tema de nuestras reglas y de la práctica de las virtudes, en la que cada uno dice los pensamientos que Nuestro Señor le ha dado sobre el tema de que se trata. haciendo oración sobre el mismo.
Nunca salimos sin permiso, y sólo de dos en dos y, a la vuelta, cada uno va a buscar al superior para darle cuenta de lo que ha hecho.
No se escriben ni se reciben cartas sin que el superior las haya visto y aceptado.
Todos están obligados a ver con agrado que sus faltas sean referidas caritativamente al superior y a esforzarse en recibir y en dar las amonestaciones que sean necesarias a los demás.
Se observa el silencio desde la noche hasta el final de la comida del día siguiente y después de la recreación de la mañana hasta la de la tarde.
Se tienen dos años de seminario, o sea, de noviciado, en los que cada uno se ejercita con exactitud, por la misericordia de Dios, de forma que, por varias razones, los seminaristas no tratan sin permiso con los sacerdotes.
Dicha Congregación está aprobada por Su Santidad y establecida en la ciudad y en el barrio de Saint-Denis en París, en las diócesis de Poitiers de Luçon de Toul, de Agen y de Troyes.
Esta es, mi queridísima y dignísima madre, nuestra pequeña manera de vivir.
Tenga la caridad, por amor de Nuestro Señor, de darnos su opinión sobre ella, por favor, y puede creer. mi querida madre, que la recibiré como si viniese de parte de Dios, por cuyo amor le pido este favor... 5 Nada le digo de sus queridas hijas de París, sino que me parece que cada vez van progresando más en el amor de su divino Salvador Tengo que pedirle un perdón muy grande por no haberlas ________ 5.
Lamentamos vivamente no haber podido descifrar tres líneas, voluntariamente tachadas con tinta negra en el original. 552
VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.