Carta · tomo I

SANTA JUANA FRANCISCA FREMIOT DE CHANTAL A SAN VICENTE

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Carta
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I
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573
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407 [389,I,573] SANTA JUANA FRANCISCA FREMIOT DE CHANTAL A SAN VICENTE ¡Viva Jesús! [Annecy 1639] 1 ...

Por lo demás mi queridísimo padre es para mí un consuelo extremo esperar que vengan aquí sus queridos hijos; nuestro muy bueno y querido padre el señor comendador de Sillery nos lo ha prometido.

¿No es verdad que es incomparable en su caridad y que estamos muy obligados con la divina Providencia por habernos dado semejante apoyo?

¡Bendita sea eternamente!

Indíqueme mi queridísimo padre lo que se necesite hacer y saber para el consuelo de ese buen siervo de Dios.

Suplico a su dulzura infinita que le conserve largamente para su gloria y para la utilidad de la santa Iglesia.

Consérveme en su recuerdo ante Dios y en su afecto paternal ya que soy de todo mi corazón aunque indigna etc.

Tomo I · p. 573

Mi querido padre cuando considero los frutos que esos dos buenos obreros obtendrán en este grande y numeroso obispado me siento arrebatada de gozo y confío en su piedad y celo por la gloria divina que fundará este establecimiento tan sólidamente que jamás se derrumbará ni por falta de hombres ni por otros medios que pudieran suceder en su Congregación Indíqueme también como es natural las camas y demás muebles necesarios para sus buenos padres. 408 [390,I,574-576] A SANTA JUANA FRANCISCA FREMIOT DE CHANTAL París, 15 de agosto de 1639 Mi queridísima y digna madre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Recibí la suya sin fecha, que me ha hecho el honor de enviarme ________ Carta 407.— Sainte-Jeanne-Françoise Frémiot de Chantal, sa vie et ses oeuvres, VIII, 163, carta 1633. 1.

Fecha de la fundación de Annecy.

Parece que la carta 408 responde a ésta.

Carta 408 (CA).

— Original en la Visitación de Annecy. 559

Tomo I · p. 573

el señor comendador, sin fecha, y puede imaginarse, mi dignísima madre, con cuánta reverencia y afecto la hemos leído, ya que es una carta de mi única madre y está llena del olor y de la suavidad de su espíritu.

¡Jesús!

¡Mi querida madre, cómo ha perfumado mi pobre corazón!

Pues bien, ¡bendito sea aquél por cuyo amor se ofrece su bondad a recibirnos, darnos alojamiento y mueblaje! 1 No le doy las gracias por ello, mi querida madre, porque no soy digno; pero ruego a Dios que sea El mismo su paga y su recompensa... 2.

Tomo I · página PDF 496

De lo que me dice su caridad sobre la misión, que se establezca de forma que no falle nunca por falta de hombres, ni de dinero; pues bien, le diré, en cuanto a los hombres, mi querida madre, que la confirmación de la Compañía, que le he dicho tramitamos en Roma, en la carta que le escribí desde Troyes, supone la confirmación de los lugares particulares en donde se establezca, con la ayuda de Dios, que yo le ruego pida para este efecto; y, en relación con los bienes, le diré que el señor comendador me ha hecho el honor de decirme que, cuando venda sus bienes, nos entregará el fondo de la renta que nos ha dado, y que utilizaremos como fondos de la herencia en ese barrio tanto como sea preciso para el mantenimiento de esos dos misioneros y de un hermano; y que, siendo así, si quiere Nuestro Señor dar su bendición sobre esta obra buena, no habrá ya falta de hombres ni falta de dinero.

El señor comendador parece incluso que no quiere que la cosa quede en ese número 3.

¡Bendito sea por ello el santo nombre de Dios!

Le he dicho muchas cosas en alabanza de esta pequeña Compañía 4.

Tomo I · página PDF 496

Ciertamente, mi querida madre, esto me da miedo; por eso le suplico que lo disminuya mucho y que no diga nada a nadie.

La ________ 1.

Por el contrato del 3 de junio de 1639, el comendador de Sillery les había prometido a los misioneros de Annecy procurarles alojamiento y mueblaje.

Todavía no había cumplido con su palabra.

El 26 de enero siguiente, los misioneros le libraban de esa promesa, mediante 2.000 libras, que deberían servir, con otras 1.000 libras, para la compra de una casa.

Para empezar, se instalaron en un local ofrecido, preparado y arreglado por santa Juana Francisca. 2.

Omitimos aquí cuarenta líneas del original llenas de tachaduras.

Es muy lamentable, repitámoslo, que alguien se haya tomado tanta molestia para ocultarnos lo que un santo le escribía a una santa. 3.

El 26 de febrero de 1640, hacía una nueva donación para elevar a cuatro el número de sacerdotes y a dos el de hermanos (cfr.

Arch.

Nat.

S 6.716. 4.

San Vicente cree que habló demasiado bien de su Compañía en su carta del 14 de julio.

Aquí se esfuerza en rebajarla para castigarse por haber hablado antes con demasiada complacencia. 560

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excesiva reputación daña mucho y ordinariamente hace, por un justo juicio de Dios, que los efectos no respondan a lo que se espera, bien sea porque se cae en hinchazón de espíritu o porque el público refiere a los hombres lo que sólo a Dios le es debido.

Por eso suplico muy humildemente a su caridad que no mantenga en su espíritu los pensamientos que le podría inspirar lo que dice de nosotros el señor comendador, y menos aún que hable a nadie de esto.

¡Ay!, mi digna madre, ¡si conociese nuestra ignorancia y la poca virtud que tenemos, tendría gran piedad de nosotros!

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Ya lo verá, en efecto, cuando conozca a esos dos que enviamos 5; y esto es lo que me consuela, ya que rogará a Dios por nosotros con más compasión de nuestra miseria; y como le he dicho todo esto con lágrimas en los ojos, viendo la verdad de cuanto le digo y las abominaciones de mi pobre alma, le suplico, mi querida madre, que ofrezca a Dios mi confusión por ello y la confesión que le hago en presencia de su divina Majestad, y que me perdone si abuso de su paciencia comunicando así mis pobres sentimientos, ya que soy para mi dignísima y mi muy única madre, en el amor de Nuestro Señor y de su santa Madre, mi dignísima madre, su muy humilde y muy obediente servidor.

V ICENTE DEPAÚL sacerdote de la Misión Mi digna madre, el señor comendador desea que le envíe una memoria del pequeño mueblaje que necesitamos y que su caridad tiene que proporcionarnos.

Dirección: A mi reverenda madre de Chantal, fundadora de la Orden de la Visitación y superiora del monasterio de Annecy, en Annecy. 409 [391,I,576-577] A LUISA DE MARILLAC [Agosto o septiembre de 1639] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

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Acabo de ver a la señora Goussault, que aunque no de grave________ 5.

Bernardo Codoing y Pedro Escart.

Carta 409 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

Véase nota 2. 561

Tomo I · página PDF 497

VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

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