Carta · tomo I
EL COMENDADOR DE SILLERY 1 A SAN VICENTE
11 de abril de 1627
Marcho mañana para Montreuil 7 Y volveré el mismo día, como espero.
Acuérdese de mí en sus oraciones.
Le deseo buenas noches.
Dirección: A la señorita Le Gras. 64 [25,I,41-42] EL COMENDADOR DE SILLERY 1 A SAN VICENTE [Hacia 1631] 2 Reverendo señor y muy querido padre: No dudo que, conociendo, como conoce, el corazón de su in________ 7.
Montreuil-sous-Bois, ayuntamiento importante situado a las puertas de París.
San Vicente había establecido allí, el 11 de abril de 1627, una cofradía de la Caridad, de la que se conserva el acta de erección.
Carta 64.
— L ABELL Y, O.
C 1, cap.
XXXII, 149.
El texto de Abelly debe ser preferido, al parecer, al que se lee en la Vie de l'illustre serviteur de Dieu Nöel Brulart de Sillery.
París 1843, 30. 1.
Nöel Brulart de Sillery, caballero de Malta y comendador de Troyes, constituye una de las más bellas conquistas de san Vicente.
Después de haber desempeñado en la corte los más altos cargos, después de haber sido el primer escudero de la reina y su caballero de honor, embajador extraordinario en Italia, en España, y más tarde en Roma, junto a los Papas Gregorio XV y Urbano VIII, renunció a la vida pública, abandonó la magnífica mansión de Sillery, vendió lo que tenía de más suntuoso, despidió a la mayor parte de su personal, y finalmente se fue a vivir a una modesta casa cercana al primer monasterio de la Visitación Esto ocurría hacia finaies de 1632.
San Vicente, su director, había sabido obrar tal milagro.
Cuando vio al comendador apartado de todos los bienes del mundo, procuró que hiciera un buen uso de su inmensa fortuna.
Lo condujo a las cárceles y a los hospitales, y le inició en la caridad en todas sus formas.
Nöel Brulart de Sillery vistió la sotana en 1632 y recibió las sagradas órdenes y el presbiterado en 1634.
Dijo su primera misa el 13 de abril de 1634, jueves santo, en la capilla de las Hermanas de la Visitación.
Su vida de sacerdote fue breve, pero rebosante de caridad.
Dio mucho a las congregaciones religiosas, particularmente a la Visitación a los sacerdotes de la Misión, al monasterio de la Magdalena, a los jesuitas y al Carmelo.
Intentó sin éxito organizar un seminario en la casa del Temple en París.
Dios lo llamó a su seno el 26 de septiembre de 1640, a la edad de 63 años.
San Vicente le asistió en sus últimos momentos y le administró personalmente el viático.
Cfr.
Vie de l'illustre serviteur de Dieu Noël Brulart de Sillery; histoire chronologique 1, 290-307; Contribution a l'histoire du monastère de la Visitation Sainte-Marie du faubourg Saint-Antoine au XVIIIe siécle, por Martin Fosseyeux, en el Bulletin de la Société de l'Histoire de París et de l'Ile-de-France, 1910, 184-202. 2.
El comendador de Sillery empezó a tratar con san Vicente en 162
digno hijo, haya querido llenarle con su tan amable y tan cordial carta, de tantos consuelos de su exuberante bondad, que en materia de cordialidad no cede a nadie, ahora le obliga a rendir las armas y a reconocerle por su maestro y superior, cosa que él acepta de buen grado en eso y en todo.
Y verdaderamente sería muy rudo y agreste para no derretirse todo en amor a una caridad tan amorosamente ejercida por un padre tan digno y tan bondadoso con un hijo que sólo sirve para darle preocupaciones.
Pero no hay remedio.
Y o recibo humildemente y con gusto la confusión debida a tantas faltas y debilidades como sufre en mí, después de haberle pedido perdón por ello con toda reverencia y sumisión.
Le aseguro, mi queridísimo padre, que con toda conciencia siento ganas de enmendarme, con la gracia de Nuestro Señor.
Sí, ciertamente, mi único padre, estoy cierto de que jamás me he sentido tan tocado por esa mirada como lo estoy en este momento.
¡Oh, si pudiésemos y llegásemos a trabajar eficazmente en una buena enmienda de tantas miserias como sabe su reverencia que estoy lleno y rodeado por todas partes, estoy seguro de que recibirá entonces consuelos indecibles!
Y aunque este bien no llegue tan pronto ni en el grado en el que su piedad desea, yo le conjuro, mi buen padre, per viscera misericordiae Dei nostri in quibus visitavit nos oriens ex alto 3, que no se canse su bondad y no abandone jamás a este pobre hijo; bien sabe que quedaría bajo una mala dirección si quedase bajo la propia. 65 [60,I,101] A LUISA DE MARILLAC [Antes de 1634] 1 Si Germana tiene la costumbre de comulgar, no veo dificultad en que haga lo mismo usted.
Hágalo, pues, señorita 2, y si no puede tomar la disciplina, pero tiene un cinturón de botoncitos de plata que ________ 1631 (cfr. carta 427), y esta carta parece ser de los primeros tiempos de su amistad. 3.
Lc 1, 78.
Carta 65.
— Manuscrito san Pablo, 83. 1.
Los consejos que se dan a Luisa de Marillac nos parecen más en consonancia con el tiempo que precedió a la institución de las Hijas de la Caridad. 2.
En un reglamento de vida que parece ser de 1630 ó 1631, Luisa de Marillac se compromete a comulgar «los días de domingo, martes (aquí 163
Tomo I · página PDF 99VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.