Carta · tomo I

A LUISA DE MARILLAC

Tipo
Carta
Tomo
I
Página inicial
101
Metadatos
Extraídos del documento
Ver tomo

la señorita du Fay me ha hecho ver otras veces, tómelo en vez de la disciplina y en lugar del de pelo de caballo, ya que estos calientan demasiado 3. 66 [61,I,101-103] A LUISA DE MARILLAC [Marzo 1631] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

La carta de su hijo me parece muy juiciosa.

Creo que se le ha ayudado; pero si es de su cosecha, hay motivos para esperar que tendrá juicio.

Creo que será conveniente diferir su regreso hasta que vuelva usted y que usted no deje de realizar su viaje.

Cítele, pues, para dentro de quince días y dígale que lo mandará a buscar cuando vuelva 2, e indíquele que ha decidido ponerle como pensionista con los jesuitas, para que estudie 3; y será conveniente, a su regreso, hablar con dichos padres y conservar su plaza antes de que ________ el manuscrito está roto), a no ser que hubiese fiestas entre semana que» la «obligasen a comulgar otros días» ( Pensées, 4).

Como la fundadora nos advierte en otros lugares ( Pensées, 376) que había recibido de su confesor la orden de comulgar todos los sábados, creemos que en el desgarrón del manuscrito estaba escrito y los sábados. 3.

Tomo I · p. 101

El reglamento de vida indicado en la nota 2 dice también: «Tomaré, en espíritu de penitencia, dos o tres veces la disciplina, un Pater, honrando a J.

C., un Ave, honrando a la santísima Virgen, y el De profundis, por las almas del purgatorio; y los días que comulgue llevaré, por la mañana, el cinturón de penitencia, y el viernes todo el día» (Pensées, p. 4).

San Vicente corrigió este reglamento y sustituyó la disciplina por «una cintura de botoncitos de plata».

Carta 66 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

Esta carta es unos días anterior, todo lo más, a la partida de Luisa de Marillac para Montreuil, donde estaba el 31 de marzo de 1631. 2.

Al pequeño Miguel no le gustaba san Nicolás; se lo dijo por escrito a su madre.

San Vicente opina que debería seguir en el seminario hasta que su madre volviese de Montreuil. 3.

Los jesuitas tenían entonces en París un célebre colegio, el colegio de Clermont, convertido luego en liceo Louis-le-Grand. 164

Tomo I · p. 101

VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

Volver arriba VicenPlay