Carta · tomo I
LA SEÑORA DE GONDY A SAN VICENTE 1
7 [7,I,21-22] LA SEÑORA DE GONDY A SAN VICENTE 1 [Septiembre 1617] 2 Señor: Razón tenía yo en temer perder su asistencia, como tantas veces le he testimoniado, ya que en efecto la he perdido.
La angustia que por ello tengo me sería insoportable sin una extraordinaria gracia de Dios, que no merezco.
Si sólo fuera por algún tiempo, no tendría tanta pena; pero cuando considero todas las ocasiones en que tendré necesidad de ser asistida, por dirección y por consejo, tanto en la muerte como en la vida, mis penas se renuevan.
Juzgue, pues, si mi espíritu y mi cuerpo podrán largo tiempo soportar estas penas.
Estoy en situación de no buscar ni recibir asistencia de ningún otro sitio, porque bien sabe que no gozo de libertad para las necesidades de mi alma con muchas persona.
El señor de Bérulle me ha prometido escribir a usted, y pido a Dios y a la Santa Virgen que le devuelva a nuestra casa, por la salud de nuestra familia y de otras muchas, con las que usted podrá ejercer su caridad.
Le suplico una vez más que la practique con nosotros, por el amor que tiene a Nuestro Señor, a cuya bondad me remito en esta ocasión, aunque con gran temor de no poder perseverar.
Si después de todo me rehúsa, le cargaré ante Dios de todo lo que me suceda y de todo el bien que deje de hacer, ________ Carta 7.
— L.
ABELL Y, o. c..
I, cap.
IX, 41. 1.
Francisca-Margarita de Silly, esposa de Felipe-Manuel de Gondy, había nacido en 1580 de Antonio de Silly, conde de Rochepot, barón de Montmirail, embajador en España, y de María de Lannoy.
Poco después de entrar san Vicente en su casa como preceptor de sus hijos, ella le confió la dirección de su alma.
La influencia del santo no tardó en hacerse sentir.
La piadosa dama tomó la costumbre de visitar y servir a los enfermos, y de distribuir entre los pobres abundantes limosnas.
Hizo dar misiones en sus tierras y dio su nombre a la cofradía de la Caridad de Montmirail.
Murió el 23 de junio de 1625, después de haber hecho nombrar a su santo director principal del colegio de Bons-Enfants y haberle dado los medios, mediante una donación de 45.000 libras, para fundar la congregación de la Misión (cfr.
L.
A BELL Y, o. c..
I, cap.
VII-XVIII; H.
DE COSTE, Les éloges et vies des reynes, princesses, dames et damoiselles illustres en pitié, courage et doctrine, II, Paris 1647, 2 vol., en 4.º, 389 s.; C HANTELAUZE, Saint Vincent de Paul et les Gondi.
París 1882, en 8.º). 2.
La señora de Gondy recibió, el 14 de septiembre, la carta por la que su marido le indicaba la resolución de san Vicente; tras aquella carta escribió la suya. 92
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