Carta · tomo I
A FRANCISCO DU COUDRAY, SACERDOTE DE LA MISION, EN ROMA
86 [80,I,122] A FRANCISCO DU COUDRAY, SACERDOTE DE LA MISION, EN ROMA 12 septiembre 1631 Vivimos una vida casi tan solitaria en París como entre los cartujos, ya que, al no predicar ni catequizar ni confesar en la ciudad, casi nadie tiene que hacer nada con nosotros, ni nosotros con ellos; y esta soledad nos hace aspirar por el trabajo en el campo, y ese trabajo por la soledad. 87 [81,I,122-125] A LUISA DE MARILLAC, EN MONTMIRAIL Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Ya que la Providencia la retiene en Montmirail, hay que adorarla y hacer lo que Dios le vaya proponiendo que haga.
No importa que esa persona tenga una fama poco buena; quizás sea falsa, o quizás se ha corregido ya.
La Magdalena, desde el momento de su conversión, se vio convertida en compañera de la Virgen y en seguidora de Nuestro Señor.
Como yo soy un gran pecador, no puedo rechazar a los que lo han sido, con tal que tengan buena voluntad.
Además, puede ser que haya sido el señor prior 1 el que le ha sugerido este pensamiento al reverendo Padre de Gondy, al que no le diré nada de este asunto; porque creo que lo hará, sin que se lo diga; si no, escríbame, por favor.
Sobre lo de ir a alguna aldea de los alrededores de Montmirail, están demasiado alejadas.
Tampoco creo que se pueda hacer allí nada, viendo cómo está ya la estación.
Una indisposición que tenía cuando vino el hijo de la señora Rousseau, me impidió hablar con él; pero le he ofrecido servirle y lo haré.
Asegure de ello a su madre, por favor.
Y de su hijo de usted he de decirle que pasó aquí todo el día de ayer, de muy buen temple.
Está bien, gracias a Dios.
Cuando sea ________ Carta 86.
— Reg. 2, p. 34.
Carta 87 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Juan José, nacido en Château-Thierry hacia 1583, prior de Montmirail desde 1620 hasta el 23 de septiembre de 1636, fecha de su muerte (A B OITEL Histoire de Montmirail-en-Brie, Montmirail 1862, en 12.º, 75). 183
tiempo, le daremos una purga.
Ya ha pasado a tercero 2.
El señor Dehorgny me dice que le escribe a usted; pero el poco tiempo que hemos tenido para advertirle que le enviamos este correo, hará que no pueda recibir su carta por esta vez.
Esté tranquila sobre él.
La señora Laurent 3 ha vuelto indispuesta de Villepreux hace cuatro o cinco días.
El señor Belin dará clase a las niñas.
Le he indicado que le libraremos dentro de siete u ocho días de ese trabajo y ya he hablado a una buena señora, que podrá marchar para allá en este tiempo.
Nada sabía de los manteles de que me habla.
Le daré las gracias a la señorita du Fay.
Me informaré por medio de la señorita Guérín de si nos los ha enviado.
Ella vino esta mañana a despedirse, ya que se ha marchado a Chartres, y me ha dicho que es por causa de la enfermedad, que aquí va aumentando.
Entre la casa de ustedes y ésta hay dos casas apestadas.
Sin embargo, el señor Guérin y su hijo mayor se han quedado aquí.
La señorita du Fay se encuentra bastante bien.
El señor de Vincy vino ayer a verme y me tranquilizó de que no tiene nada.
A usted le digo lo mismo de mi salud: ya hace dos días que no he sentido las molestias acostumbradas 4.
Vino hoy por aquí el hermano de Germana; le he entregado su carta y la rueca; marcha para Villepreux, donde dará noticias.
¿Cómo va la Caridad?
¿Trabajan bien las mujeres?
¿Tienen muchos enfermos y dinero?
¿Está en Montmirail la señorita du Fresne?
¿Cómo está?
La saludo de todo corazón, así como a su señora madre.
Nada digo del señor du Fresne, pues creo estará en la corte; pero saludo a Germana y le diré que la buena señora del mariscal Marillac 5 está muy enferma de un flujo de vientre en Roule 6.
Honre ________ 2.
Acababa de abrirse el año escolar en el colegio de Clermont, donde Miguel Le Gras, entonces de 18 años, era pensionista. 3.
Dama de la Caridad.
Probablemente daba clase a las niñas de Villepreux, en lugar de Germana, que acompañaba a Luisa de Marillac en su viaje. 4.
Se refiere a los escalofríos de la fiebre, que sufría con frecuencia. 5.
Catalina de Médicis, prima de la reina, esposa del mariscal Luis de Marillac, tío de Luisa.
El mariscal sufría en las prisiones del Estado desde finales de 1630, víctima de los rencores de Richelieu.
Se dice que la pena contribuyó mucho a la enfermedad de la esposa, que murió el mismo día en que san Vicente escribía esta carta.
Se encuentra la narración detallada de su muerte en una carta del Padre Menant al mariscal (Bibl. nat., 20.150, f. 203). 6.
Era entonces un barrio situado fuera de París.
Fue incorporado a 184
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