Carta · tomo II
JUAN DEHORGNY A SAN VICENTE
es donde veo palpablemente la bendición de Dios, que multiplica el bien; y me he acordado de lo que la sagrada Escritura dice del maná, que cada familia tomaba la misma medida y bastaba para todos, aunque fuera distinto el número de personas que iba a recogerlo.
Aquí puedo ver algo semejante, ya que nuestros sacerdotes que tienen más pobres no reparten menos y nunca les falta nada. 476 [455,II,59-60] JUAN DEHORGNY A SAN VICENTE Bar-le-Duc, julio de 1640 En primer lugar, todas las semanas nuestros misioneros reparten ropa a un gran número de pobres, especialmente camisas; recogen las viejas, para hacerlas lavar y arreglar y que sirvan para otros, o bien las cortan en tiras para curar a los heridos y llagados.
En segundo lugar, ellos mismos se dedican a curar aquí a muchos enfermos de tiña; antes había aquí de ordinario veinticinco y todavía quedan doce.
Esta enfermedad es muy común en toda Lorena, pues en las demás ciudades también los hay en proporción, y en todas partes, gracias a Dios, son cuidados con mucha caridad y esmero, de forma que todos logran curarse con cierto remedio muy eficaz que nuestros hermanos han aprendido.
Y en tercer lugar, nuestros sacerdotes de aquí han hecho unos gastos considerables, pero muy útiles, para recibir a los pobres transeúntes, ya que nuestros misioneros que están en Nancy, en Toul y en otros lugares les mandan con frecuencia grupos de pobres para enviarlos a Francia, ya que esta ciudad es la puerta de Lorena, y ellos les proporcionan víveres y algún dinero para el viaje. 477 [456,II,60-61] A FRANCISCO DU COUDRAY París 10 julio de 1640 Padre: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Está por aquí Mateo que ha traído el recado de usted.
Por medio del señor presidente 1 nos enteraremos del negocio del señor de Fleury y ya veremos. ________ Carta 476.
— L.
ABELL Y, o.c., II, cap. 11, sec. 1, 1.ª ed. 383.
Carta 477 (CA).
— Original en los sacerdotes de la Misión de la casa de San Silvestre, Roma. 1.
El presidente de Trélon, sobrino del comendador de Sillery (cf. carta 473). 53
Le escribí a usted que es preciso que haga las distribuciones por orden del señor de Villarceaux y que las mande hacer de la misma forma.
Creo que tiene usted una orden firmada por él mismo y que la seguirá con toda exactitud.
Se lo pido, padre, con toda humildad y le ruego también que en cada monasterio pida un recibo de lo que se le entregue 2, y sobre las distribuciones que hay que hacer en las otras ciudades en donde hay personas de la compañía, incúlqueles usted que sigan al pie de la letra las órdenes que le ha dado el mencionado señor de Villarceaux y que pidan recibo de todo lo que entreguen, pues es preciso evitar que, por cualquier pretexto que sea, se distraiga o se aplique a otras necesidades ni un solo céntimo.
Además, haga el favor de enviarme, por medio del hermano Mateo, una copia de las cuentas, firmada por el señor Villarceaux y por su orden, si la hay, y me indicará todos los meses las sumas que hayan distribuido o mandado distribuir en otros lugares.
Nunca se ha visto mayor orden que este que se exige y se observa.
Nada me dice usted del número de pobres campesinos que se han retirado a la ciudad o a sus arrabales, a los que también atienden en sus repartos.
Yo se lo recuerdo todos los meses, en lo que se refiere a otros lugares, a estas buenas damas.
Solamente de Toul hace ya bastante tiempo que no les he podido comunicar nada.
Y esto les consuela mucho.
El sábado pasado estuvimos durante dos o tres horas leyendo las otras cartas, con lo que se llenan de consuelo.
Esto es, padre, lo que tengo que decirle de momento, junto con mi recomendación para que cuide de su salud; y esto se lo pido con todo el afecto que me es posible por nuestro Señor, en cuyo nombre y en el de su santa Madre soy, mi querido padre, su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre du Coudray, sacerdote de la Misión en la casa del Espíritu Santo de Toul, en Toul. ________ 2.
Los archivos de los sacerdotes de la Misión poseen todavía varios de estos recibos, todos ellos del año 1647. 54
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