Carta · tomo II
LA MARQUESA DE MAIGNELAY A SAN VICENTE
493 [472,II,94-95] LA MARQUESA DE MAIGNELAY A SAN VICENTE Padre: Acabo de recibir su carta.
Le pido perdón si soy un tanto importuna.
Pero urge la necesidad de nuestra Caridad 1, ya que la sirviente que tenemos es tan caritativa que, aunque le hayamos pagado hasta el día 6 del mes próximo, nos quiere dejar a últimos de éste, y no me gustaría retenerla ni una sola hora en contra de su voluntad.
Desde Pascua hemos tenido, gracias a Dios, pocos pobres; todo lo más, doce; hoy creo que son nueve; y por bastante tiempo, algunos menos.
Tenemos cien libras de gasto.
Las medicinas y limpiezas las hacemos aquí.
Tengo una buena muchacha para hacer los servicios que yo siento mucho no poder hacer; y no lo hago, porque me faltan fuerzas para ello.
Si la muchacha que quiera usted enviarnos, es una buena joven, procuraremos darle alojamiento sin que le cueste nada; podrá ayudarla mucho esta buena chica que aquí tengo.
No importa que no sepa hacer sangrías; podrá aprenderlo fácilmente; la que teníamos lo aprendió en poco tiempo; además, tenemos un cirujano.
Si le parece a usted bien que este hombre le pueda llevar unas líneas de su parte a la señorita Le Gras y enviarle éstas, ella podría darnos la respuesta.
Acabo como comencé, pidiéndole perdón y suplicándole que se acuerde de mí en sus santas oraciones, ya que soy su muy humilde y obediente hija y servidora.
M ARGARITA DE GONDY 26 de agosto por la tarde [1640] 2 Dirección: Al padre Vicente, superior de los sacerdotes de la Misión. 494 [473,II,95-97] A LAMBERTO AUX COUTEAUX San Lázaro, 26 de agosto de 1640 Padre: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Me consuela mucho lo que me dice usted del padre Chiroye y le ruego que lo envíe lo antes posible 1, sin explicarle por qué.
Puede ________ Carta 493 (CA).
— Archivo de las Hijas d,o la Caridad, original. 1.
La Caridad de Nanteuil-le-Haudouin. 2.
A esta carta le corresponde un lugar cerca de la carta 492.
Carta 494 (CA).
— Archivo de Turín, original. 1.
Santiago Chiroye había sido enviado como superior a la casa de Luçon, para sustituir a Gilberto Cuissot, destinado como director a la fundación de La Rose (cfr. carta 480). 81
usted decirle que quizás sea para que cuide de la compañía durante la ausencia del padre Cuissot, durante un viaje que éste tiene que hacer, y le dará usted unos cuantos consejos para gobernarse en ese caso.
Ya le enviaré a algún otro en su lugar, si el padre Benito 2 no vuelve pronto.
Le saludo y lo abrazo con un cariño que no puedo explicar.
Convendrá que se desentienda cuanto antes de esa joven 3 y que le aconseje que no se entretenga en todas esas visiones que tiene y que procure ajustarse a la manera de vivir de las demás.
Ni nuestro Señor ni la santísima Virgen tenían esas visiones y se ajustaban a la vida ordinaria.
Dígale al padre Perdu que he recibido y enviado su informe a Roma, y al padre Dehorgny que envíe sus cartas a sus destinatarios, y que lo he recomendado con mucho interés.
Que me perdone si no le escribo.
Esperamos a esas buenas hermanas de la Caridad 4 y ya le devolveré a usted lo que les ha entregado.
En cuanto a Bárbara, usted verá 5.
No creo que sea conveniente su viaje a Toul 6, debido al poco tiempo que puede dedicar a este asunto.
Dios ha dispuesto del buen padre Fleury.
Le pido que ruegue a Dios por él y que todos los de la compañía celebren por él una misa.
Le ruego al padre Colée que me indique cómo ha vendido su parte de las dos casitas que hay junto al hospital y cómo se alquilan.
Ahora estamos haciendo aquí la visita.
Nunca he visto con tanta claridad la necesidad de utilizar esta ocasión que la Providencia nos concede para nuestro mayor progreso espiritual.
En nombre de Dios, dígaselo a la compañía y cuánta importancia tiene que todos nosotros dediquemos todo el tiempo que tenemos a hacerla debidamente, y que, según esto, hemos de dejar cualquier clase de ocupación. hasta las predicaciones y las visitas a los lugares adonde se ha ido a tener la misión, para hacerlas en otra ocasión.
Es necesario que nos esforcemos por hacer que reine Dios plenamente en nosotros, y luego en los demás.
Mi desgracia es que me preocupo de hacer que reine en los otros más que en mí mismo.
¡Cuánta ceguera y cómo le ________ 2.
Benito Bécu. 3.
Una de las iluminadas de Chinon (cfr. carta 480). 4.
Probablemente las dos postulantes de Richelieu de las que se habla en la carta 490. 5.
Se trataba de nombrarla superiora del hospital de Angers 6.
Adonde tenía que ir; a hacer la visita. 82
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