Carta · tomo II

A LUIS LEBRETON

9 de octubre de 1640

Tipo
Carta
Tomo
II
Página inicial
105 (PDF)
Metadatos
Extraídos del documento
Ver tomo

viendo que su querido corazón gemirá y exclamará a la lectura de esta carta: «A, a, a, Domine, nescio loqui 1; ¿cómo se le ocurre a usted darme este cargo?», no encuentro más respuesta que darle a no ser que sufficit tibi gratia Dei 2, que procure usted actuar como vio actuar a los demás y que reciba todos los consejos que pueda del padre Cuissot 3, a quien enviamos como superior a La Rose.

Bien, padre, tenga mucha confianza en Dios, entréguese a él, a fin de que le guíe y sea él mismo el superior; obedézcale y ya verá cómo él hará que hagan lo que usted ordene.

Tenga una devoción especial a la dirección que tuvo la santísima Virgen sobre la persona de nuestro Señor, y todo marchará bien.

Escríbame con frecuencia y salude a los padres Soudier 4 y Thibault.

Les ruego humildemente que procuren distinguirse en el buen ejemplo que podrán dar a toda la compañía con su unión y su sumisión, y nuestro Señor les concederá mil bendiciones. 510 [489,II,123-128] A LUIS LEBRETON París, 9 de octubre de 1640 ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!

Tomo II · página PDF 105

Sus cartas me dan siempre un gran consuelo, aun cuando no logremos ningún progreso, ya que veo claramente que no es culpa suya, sino que no lo quiere Dios, y tengo una enorme confianza en que acabaremos viendo que no era conveniente.

¡Sea bendito su santo nombre!

Los asuntos de por aquí no me han permitido todavía ver al señor nuncio 1.

Cuando se arreglen los de ahí, espero poder obtener el permiso.

Esto se lo digo al oído de su corazón, y a nadie más; entretanto, paciencia; si no logramos nada antes de la llegada del señor cardenal Bichi, haremos lo que usted indica.

A mi juicio, sería conveniente que se limitase usted a alquilar una casita o dos habitaciones, que puede ir amueblando entretanto. ________ 1.

Jer 1,6. 2. 2 Cor 12,9. 3.

Su predecesor en el cargo de superior de la casa de Luçon. 4.

Sansón Le Soudier.

Carta 510 (CA).

— Archivo de Turín, original. 1.

Monseñor Scotti. 103

Tomo II · página PDF 105

Lo mejor sería que pudiese usted tener una casita, si es posible poner alguna capilla.

Ha hecho usted bien en el caso de ese buen eclesiástico de Béarn.

Ellos no han dado ninguna misión, a no ser uno de ellos con nuestro buen padre Brunet, y otro la mitad de una; y me parece que no hay más de veinte mil o treinta mil personas en todo el Béarn; lo mejor será que se oponga usted a ello, cuando le pidan alguna cosa para el gasto del mes, y esto según su prudencia habitual.

Me gustaría mucho que pidiera usted el parecer de varias personas de las de ahí en relación con el voto de estabilidad, sobre si constituye religión.

Ya me ha dicho usted que el reverendo padre asistente 2 opina que no.

Se alega en contra que los cartujos y los benedictinos no hacen más que ese mismo voto de estabilidad, y que sin embargo son religiosos.

Es verdad que al de estabilidad ellos añaden el de la conversión de las costumbres, el cual puede desarrollarse hasta llegar a ser un voto de religión 3.

Tomo II · página PDF 106

No tengo prisa por enviarle a nadie, ya que todavía no tiene usted alojamiento, pero sobre todo porque me he enterado por su penúltima que toda la diócesis de Roma se reduce a la ciudad misma de Roma, y entonces ya no veo ninguna utilidad, a no ser para las diócesis más cercanas, o que se consiguiera la forma de trabajar con los ordenandos y ejercitantes.

Le envié el testimonio de pobreza de las personas sobre quienes le escribió el padre Soufliers 4; son de Hay, diócesis de París.

Y le envío ahora otro para las personas de la diócesis de Poitiers, ________ 2.

El padre Charlet, asistente francés de los jesuitas. 3.

San Vicente no quería que su congregación fuera una Orden religiosa.

Roma, los obispos y la mayoría de sus sacerdotes se resistían a ello.

Por otra parte, sentía la necesidad de excitar a la perfección a los miembros que la componían y de impedir las defecciones, imponiéndoles el voto de pobreza, castidad, obediencia y estabilidad.

Pero ¿no eran contradictorios estos dos deseos?

Tomo II · página PDF 106

Se comprenden las vacilaciones del santo en un tiempo en que la atención de los teólogos todavía no se había fijado en la cuestión de saber en qué consisto formalmente la esencia del estado religioso.

Para ser religioso, no bastaba con hacer los votos que comúnmente se llaman votos de religión; había que pronunciarlos ante una persona que tuviese la misión de aceptarlos en nombre del Instituto y de la Iglesia.

Al faltar esta última condición, los miembros de la congregación de la Misión, tal como declaró Alejandro VII (Breve Ex commissa Nobis, en Acta Apostolica, 16), seguían perteneciendo al clero secular 4.

Para obtener las dispensas en la curia romana.

Esas personas pedían una dispensa con vistas al matrimonio 104

Tomo II · página PDF 106

de que le escribió el padre Perdu, o yo mismo en su nombre.

No me acuerdo ahora de qué grado es el impedimento.

Le doy las gracias con toda humildad por el cuidado tan exquisito que ha puesto en el asunto de las religiosas de Chanteloup 5 de las que le escribió el señor Feret 6.

Un sacerdote gascón, que ha marchado a Roma para las bulas del señor obispo electo de Comminges 7, ha recibido el mismo encargo; puede usted comunicar]e la situación del asunto y cómo le he pedido yo que trabajara en él; y si él quiere juntarse con usted o actuar por su propia cuenta, proceda usted según su caridad habitual.

Si esos señores hubieran sabido que usted ha tomado el asunto tan a pecho y que trabaja en él tan eficazmente; seguramente no habrían encargado a ninguna otra persona más que a usted.

También le doy las gracias por lo que ha hecho usted por el señor comendador Harque; los malos informes que sobre él le han dado no son ciertos.

Tomo II · página PDF 107

El difunto señor primer prior de Francia 8 lo utilizaba para que administrase sus bienes y su casa y él se portó realmente con todo esmero, empleando su talento y aumentado las rentas, que se tienen muy en cuenta en dicha Orden, y sin que nadie se quejase lo más mínimo, que yo sepa.

Por lo demás, es un hombre piadoso y no deja ningún día de celebrar la santa misa.

Si algún religioso ha dicho algo de él, quizás es por haber estado en pleitos contra él, debido a la proximidad o mezcla de sus respectivas posesiones.

Los procesos siempre originan ciertas diferencias y disminuyen la estima.

El señor comendador de Sillery lo apreciaba mucho y admiraba su piedad y a mí siempre me ha parecido que buscaba en todas las cosas los intereses de Dios.

¡Dios mío!

¿no será posible fijar la fecha para esos dos prioratos y asegurarlos entretanto en caso de muerte?

Resulta difícil obtener el consentimiento de los abades, que son el señor príncipe 9 ________ 5.

Chanteloup se encuentra hoy en el ayuntamiento de Lagny (Seineet-Marne).

Había allí un priorato conventual de religiosas benedictinas. 6.

Tomo II · página PDF 107

Hipólito Féret, doctor en teología, nacido en Pontoise, que llegó a ser vicario general de Alet, de París y párroco de Saint-Nicolas-du-Chardonnet. 7.

Hugo de Labatut, nombrado en 1637, muerto el 10 de febrero de 1644.

El país de Comminges se extiende por el Haute-Garonne y Gers. 8.

Guillermo de Meaux-Boisboudran. 9.

Armando de Borbón, príncipe de Conti, hermano del gran Condé, nació en París el 11 de octubre de 1629 y es el jefe de la rama de los Conti.

Su padre, que lo destinaba al estado eclesiástico, hizo que le dieran un gran número de abadías, entre otras las de Saint-Denis, Cluny, 105

Tomo II · página PDF 107

y el señor cardenal; y aunque les he propuesto la solución que usted indicaba, de ponerlos entretanto a nombre de alguno de la compañía, no me han contestado, porque temían quizás la falta de fe de éste o la muerte.

En una comunidad han ocurrido por esta causa varios sucesos lamentables; la teologal y la parroquia de Luçon se la han quitado a esa comunidad por este motivo.

Nuestro seminario sigue creciendo, con la misericordia de Dios, en número y en virtud; y el resto de la compañía se encuentra bastante bien, gracias a Dios.

Seguimos todavía con la asistencia a Lorena y con la ayuda a los pobres de allí.

Tenemos ahora diez mil libras para enviar]es, esperando a que nuestro hermano Mateo 10 acabe su retiro.

Dios ha dispuesto del difunto señor comendador de Sillery, ha muerto como un santo, lo mismo que había vivido desde que se retiró del ajetreo del mundo.

Le ha dejado a la compañía, para el seminario, ochenta mil libras, además de las fundaciones de Ginebra y de Troyes.

Tomo II · página PDF 108

La difunta señora duquesa de Ventadour 11 ha dejado cuarenta mil libras para la fundación de una misión; y una persona que quiere permanecer en el anonimato nos envió hace algunos días mil ________ Lerins y Molesme.

Pero las armas le atraían más que la iglesia.

Su pasión por la duquesa de Longueville lo arrastró a las intrigas de la Fronda.

Después de haberlo tenido preso en la cárcel de Vincennes, el cardenal Mazarino le dio en matrimonio a su sobrina Ana Martinozzi.

El príncipe llegó a ser gobernador de Guyena (1654), general de los ejércitos en Cataluña, donde tomó varias ciudades, gran maestre de la casa real y gobernador de Languedoc (1660).

Murió el 21 de febrero de 1666.

Su virtuosa esposa supo conducirlo hasta Dios e inspirarle una gran piedad.

Consagraba todos los días dos horas a la oración.

Amigo de san Vicente, le ofreció más de una vez sus servicios y se creyó con la obligación de asistir a sus funerales. 10.

Mateo Régnard. 11.

Tomo II · página PDF 108

Catalina Susana de Thémines de Monluc, hija de Antonio, marqués de Thémines, y de Susana de Monluc, esposa de Carlos de Lévis, duque de Ventadour, era marquesa de Pouy, Cauna, Thétieu, Buglose y otros lugares, situados actualmente en las Landas.

Fue una de las grandes bienhechoras del santuario de Nuestra Señora de Buglose (Arch.

Nac.

S. 6703).

Testigo de los hermosos frutos que por doquier obtenían los hijos de san Vicente, le hubiera gustado tenerlos en sus tierras.

Con esta finalidad le legó al santo 40.000 libras en su testamento del 8 de septiembre de 1634, para que fundase en Cauna una casa de misioneros, compuesta de seis sacerdotes (Reg. de las fundaciones, Arch. de la Misión).

La fundación no tuvo lugar, probablemente porque el santo no llegó nunca a hacerse con la cantidad legada. 106

Tomo II · página PDF 108

VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

Volver arriba VicenPlay