Carta · tomo II
A SANSON LE SOUDIER
545 [523,II,169] A SANSON LE SOUDIER París, día de Ramos 1 de 1641.
Padre: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Siento una gran confusión por haber tardado tanto en contestarle.
Le pido perdón con toda la humildad que me es posible, con la esperanza de que algún día me enmendaré.
Su buen hermano 2 tiene ya el título y las dimisorias y recibirá las primeras órdenes sagradas en esta ordenación.
Espero que nuestro Señor le concederá mucha parte en su espíritu, y le ruego que le dé a usted la gracia de continuar con sus predicaciones y catecismos.
En nombre de Dios, padre, tome allí energías y ya verá cómo no se desanima jamás.
Aunque no tenga usted tantos talentos, nuestro Señor se los aumentará, dentro del espíritu de humildad y de caridad en el que estoy convencido que usted vive, dentro y fuera de la casa.
Padre, ¡cuánto le pido a Dios que le perfeccione en ese espíritu!
Así lo espero de su bondad y se lo pediré de nuevo en el santo sacrificio que voy a celebrar enseguida.
Soy en su amor, padre, su muy humilde y obediente servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Le Soudier, sacerdote de la Misión, en Luçon. 546 [524,II,170-171 Y VIII, 551-552] AL SEÑOR PERRIQUET París, día de Pascua 1 de 1 641.
Señor: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Recibí la suya con gran consuelo y he sabido con mucha admiración la bendición que nuestro Señor le ha dado.
Le doy muy ________ Carta 545 (CA).— Original en Turín, en la casa central de las Hijas de la Caridad. 1. 24 de marzo. 2.
Santiago Le Soudier.
Carta 546 (CA).
— Archivo de la Misión, original.
En la ed. de C OSTE figura también en el t.
VIII, 551 s., segundo suplemento. 1. 31 de marzo. 141
humildemente gracias a su divina Majestad, rogándole que vaya santificando su querida alma cada vez más.
Hace mucho tiempo que voy pensando en lo que me hace usted el honor de proponerme, o sea, si será mejor que siga usted sirviendo a Dios en esos lugares donde ahora está, o que se marche al lugar adonde parece destinarle la Providencia, o sea, a su beneficio.
Pues bien, es menester que le diga en la simplicidad de mi corazón que será mejor que se quede usted en Bayona: 1.º porque la misma Providencia, que nunca se contradice, le llamó primero a Bayona; 2.º porque allí le está bendiciendo supra modum; 3.º porque dudo que aquí pueda usted trabajar con tanta eficacia como en Bayona; 4.º porque nuestro Señor le ha dado las disposiciones necesarias para servirle sin aguardar más recompensa que la del cielo; 5.º porque no solamente creo que es usted útil al señor obispo de Bayona 2, sino incluso necesario, especialmente en la situación en que él se encuentra.
¿Qué le respondería usted a Dios si, al quedarse sin su asistencia, ese buen prelado abandonase a su querida esposa, que le quiere a usted tanto?
Los pobres pensamientos que le propongo a usted y que someto por completo a los suyos, solamente me atrevería a decírselos a pocos sacerdotes, ya que me parece que hay pocos a los que Dios les haya concedido la gracia de no, fijarse en los intereses temporales; y creo que es usted uno de los que he podido ver más desinteresados.
Y lo que me hace pensar que no me engaño es que hace tiempo que pienso en ello, y que el señor obispo de Bayona podrá testimoniar que, a pesar de lo que él me dijo cuando estuvo por aquí, entonces no me atrevía a decirle a usted lo que ahora le digo.
Y puedo asegurarle delante de Dios que ninguna razón humana me obliga a decirle esto, sino sólo la consideración de Dios y del bien de su Iglesia.
Pero como soy un pobre labrador y porquero y, lo que es peor, el más abominable y detestable de todos los pecadores del mundo, le ruego que no tenga para nada en cuenta lo que le he dicho, si no le parece a usted conforme con la voluntad de Dios, en cuyo amor y en el de su santa Madre soy su muy humilde y muy obediente servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al señor Perriquet, vicario general del señor obispo de Bayona, en Bayona. ________ 2.
Francisco Fouquet. 142
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