Carta · tomo II

A LUISA DE MARILLAC

7 de julio de 1642

Tipo
Carta
Tomo
II
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268
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627 [601,II,268-269] A LUISA DE MARILLAC [6 ó 7 de julio de 1642] 1 Creo, lo mismo que usted, que no hay nada que temer por parte de nuestra hermana Francisca 1; haga lo que mejor le parezca.

No tengo noticias de que las hermanas se hayan quejado de que no les permita usted hablar con las personas espirituales.

Hablaré con el padre Portail sobre lo que dijimos ayer y sobre esos retiros; a la vuelta hablaremos, con la ayuda de Dios, de todo esto; y me indicará usted todas las cosas que haya que decirle.

Convendrá que envíe usted cuanto antes a Enriqueta y que haga volver a Catalina.

Esté tranquila con esas pequeñas dificultades de las que me habló ayer.

Tengo experiencia de unos 25 años sobre el punto adonde debe dirigirse el gobierno de dentro y el de fuera y sobre los inconvenientes que en ambos casos se encuentran.

Ya le informaré de todo esto.

Cuide- de su salud, y de estar alegre y rece por mí que soy...

V.

D . 628 [602,II,269276] A BERNARDO CODOING Beauvais, 11 de julio de 1642.

Padre: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!

Tomo II · p. 268

Recibí en esta ciudad de Beauvais 1 la suya del 15 de junio, ya que di orden de que me la mandaran por correo expreso inmediatamente después de haberla recibido. ________ Carta 627 (CA).

— Archivo de la Misión, original. 1.

Esta carta es la contestación a la anterior, a la que sigue en el original. 2.

La hermana Francisca Noret.

Carta 628 (CA).

— La primera hoja del original se encuentra en la casa madre de los sacerdotes de la Misión, la segunda en el British Museum, Foreing Private Letters 22.488, f.º 14. 1.

El santo estaba haciendo la tercera visita canónica al convento de Ursulinas de esta ciudad (cfr.

C OLLET, o.c., I, 358). 227

Tomo II · p. 268

Me parece que le he escrito a usted por todos los correos ordinarios desde mi regreso de Richelieu y algún tiempo antes, y me parece que sólo he faltado en dos ocasiones desde su llegada a esa.

Me ha complacido mucho saber, por la que usted escribió al padre Soufliers, su manera de dar las órdenes.

A propósito del padre Soufliers, haga el favor de escribirme a mí todas las cosas, y no a otros.

Le dice usted algo sobre los padres G[ermán] y P[loesquellec] que no conviene que sepa nadie más que yo, lo mismo que, a ser posible, cualquier defecto de alguno de los de la compañía. según las reglas de la verdadera caridad.

Que usted le escriba a otro para que me lo diga a mí no me hará apresurar la respuesta.

Le he escrito que esperaba que nuestro Señor me concedería la gracia de enmendarme 2; en efecto, me esfuerzo en ello, con su ayuda.

Ejercite a los padres G[ermán] y P[loesquellec]; ya verá cómo aprovechan, sobre todo el padre G[ermán] que, con vigilancia y cuidado, hacía muy bien todo lo que se le mandaba; en la lengua encontrará más dificultades que los más jóvenes.

Ya se irá acostumbrando poco a poco.

Tomo II · página PDF 230

El padre P[loesquellec] tiene talento para hablar en público y lo hará con bendición y edificación, tal como es pero y como él mismo lo ha hecho siempre y en todas partes.

Y si no es así, no tenga reparos en decírmelo, y no se preocupe usted por ellos.

Si es necesario, mandaremos a otros en su lugar.

He aquí la respuesta a las preguntas que usted me hace.

Primo, sobre la casa de 40 pistoles de alquiler, creo que ha hecho usted bien, teniendo en cuenta el proyecto de los ordenandos.

Me parece que-haría usted bien en alimentar gratuitamente a los ordenandos y a los ejercitantes; tal es el deseo de la fundadora 3.

Si los puede usted mantener con un julio 4 diario, serán cien francos por cada ordenación y cuatrocientos francos al año, suponiendo que hay cuatro ordenaciones por año y treinta ordenandos en cada ordenación.

Puede usted gastar otros 200 francos con los ejercitantes, a razón de dos por día, durante todo el año.

Se necesitan entonces 600 libras.

Su renta de aquí asciende por ahora a 2.500 libras.

En el futuro no sé cuánto valdrán en Roma esas 1.500 ó 1.600 libras.

Tomo II · página PDF 230

Le he enviado la letra de cambio de la señora duquesa de Aiguillon, de 6.900 libras, que podrá usted colocar en algún monte 5, como le he indicado, a no ser que encuentre alguna casa que arrendar para acomodarla a nuestras necesidades, o que con el tiempo ________ 2.

Cfr. la carta 625. 3.

La duquesa de Aiguillon. 4.

Moneda de un valor de treinta céntimos. 5.

Institución de crédito público fundada por Sixto V . 228

Tomo II · página PDF 230

se lleve a cabo el asunto de San Ivo.

Usted verá; haga el favor de avisarme de lo que haga.

Es necesario el secreto a propósito de esa cantidad, por miedo a que... 6.

También me parece que no conviene que por ahora divulgue usted la fundación, si usted cree que, por el recelo que podría tenerse en adelante contra dicha dama 7, habría alguna dificultad en enviarles a ustedes los ordenandos.

Esto es muy importante.

El padre du Coudray [cree] que no habrá obstáculos para ello.

Puede usted preguntar la opinión de nuestros amigos más íntimos bajo secreto y escribirle a dicha dama una carta de agradecimiento y de gran reconocimiento.

Esta fundación es la consecuencia de un voto que hizo por la salud de Su Eminencia, cuando estaba enfermo 8 Por ello puede usted pensar que no le faltarán las recomendaciones ante el señor nuncio 9, cuando vuelva, para lo que usted me indica y para el asunto de San Ivo.

Haga usted allí algún acto de devoción para agradecerle a Dios la gracia que nos ha concedido para esta fundación.

Procure estrecharse un poco en los gastos y en los proyectos.

Esto es todo lo que puede esperar.

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Ella ha hecho otras fundaciones en diversos lugares y nunca añade nada, como tampoco Su Eminencia, a lo que antes dio.

Y en cuanto a decir que va a poner su escudo, puede usted estar seguro de que en esto no le afecta nada la vanidad.

Puede usted encargarse de examinar a los sacerdotes y de hacer que hagan un pequeño retiro.

Si con el tiempo se ve que no lo permiten las pocas rentas que usted tiene, in nomine Domini, pídale usted a aquel que cuida de las necesidades de los mosquitos que ponga sobre usted los ojos de su providencia, y pida entonces consejo de lo que hay que hacer.

También puede usted encargarse de las visitas a los pobres.

Esta compañía, como nuestro Señor, se cuida de las necesidades espirituales y temporales de los pobres enfermos.

Ya le he escrito varias veces que haría usted bien en tomar un sacerdote italiano; el que estuvo trabajando con el padre Lebretón me parece que es el más conveniente.

También le he escrito que ________ 6.

Con esta frase termina la página; en el original está sin acabar. 7.

Por causa de su tío, el cardenal d.e Richelieu. 8.

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El cardenal padecía la enfermedad que lo llevaría a la muerte el día 4 de diciembre.

Se habían declarado dos abscesos por encima del pulmón, como consecuencia de haberse cerrado una úlcera que había tenido en el brazo. 9.

Jerónimo Grimaldi, arzobispo de Seleucia, nacido en Génova en 1597, vicelegado en Romaña en 1625, gobernador de Roma en 1628, nuncio en Francia el 2 de marzo de 1641.

Fue hecho cardenal en 1643, arzobispo de Aix en 1648 y murió en esta ciudad el 4 de noviembre de 1685. 229

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haría bien en recibir a ese buen bretón, al que he escrito.

Me parece buena persona y de buen espíritu.

Lo abrazo en espíritu con un cariño muy grande, como primicia de la bendición de Dios sobre esa fundación.

También me agradaría mucho que tuviese vocación el otro que estaba con el padre Lebretón.

También convendrá que tome usted un hermano italiano y, si es menester, le enviaré otro de aquí, en vez de Francisco 10 o juntamente con él.

Deme un poco de tiempo [para ver] 11 si nos acostumbramos al italiano de ahí.

Hay motivos a favor y motivos en contra, y muchos.

Ya veremos.

No veo ninguna esperanza de unión con esos padres de la Provenza 12, a no ser que venga de Su Santidad cuando pidan su aprobación 13 El papa les ordenó a los benedictinos reformados de Bretaña 14 Y a los de Lorena 15 que se unieran con la congregación de San Mauro, que es la de Francia 16; Y la cosa ha resultado bien.

La Santa Sede sabe por experiencia los extraños choques que se dan entre dos [Ordenes] 17 que llevan el mismo nombre y las que utilizan los mismos 18 medios para llegar al mismo fin.

Mientras le es________ 10.

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No sabemos de qué hermano coadjutor se habla aquí, ya que hay varios que llevan este nombre. 11.

La frase del original está incompleta. 12.

Los sacerdotes de Cristóbal de Authier. 13.

La obtuvieron el 4 de junio de 1644. 14.

La reforma se había introducido en los conventos benedictinos de Bretaña a comienzos del siglo XVIII, bajo el impulso de algunos monjes de Marmoutiers, que se habían retirado al priorato de Lehon-sur-Rance cerca de Dinan.

Los diez monasterios que adoptaron la reforma se unieron a la congregación de San Mauro en 1638, siguiendo las órdenes del papa Urbano VIII. 15.

La congregación de Saint-Vanne había nacido de la reforma introducida en Lorena por el cardenal Carlos de Lorena, legado a látere, y había quedado solemnemente aprobada por un breve del 7 de abril de 1604. 16.

La congregación de San Mauro, que salió de la congregación de Saint-Vanne, sobre todo por el impulso de Gregorio Tarrisse, y que fue aprobada por un breve del 17 de mayo de 1621, poseía en 1650 casi todas las abadías más importantes de la orden de San Benito (cfr.

P .

Tomo II · página PDF 232

D ENIS, Le cardinal de Richelieu et la réforme des monastères bénédictins.

Paris 1913). 17.

Creemos que esta es la palabra que había en el original estropeado en este sitio. 18.

Aquí termina la parte de la carta que se conserva en los archivos de la Misión.

La palabra mismos se repite luego, al comienzo de la segunda hoja. 230

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toy escribiendo, el padre Portail, que representa al superior de París, me dice que un sacerdote muy bueno y excelente, que frecuenta nuestra casa en París, le ha dicho que, si no lo aceptamos, a causa del obispo de Puy 19, a quien se lo habíamos entregado y a quien no quisiéramos disgustar, se marchará al seminario que están empezando los señores abades Olier, de Foix 20, Brandon y algunos otros 21, en Vaugirard 22, de donde ha venido a San Sulpicio, sobre cuya parroquia andan en tratos 23.

Y otro eclesiástico de aquí, que se me ha presentado, me ha dicho con toda sencillez que, si no lo aceptamos, se irá con esos padres misioneros de Provenza que están en Senlis.

Puede usted imaginarse con qué espíritu le digo todo esto, si le digo que todos los días le pido a Dios varias veces que los bendiga y les haga aumentar, y que a nosotros nos aniquile si no le servimos según los planes que él tiene sobre nosotros.

¡Ay, padre!

Esto nos importará poco, cuando estemos en el cielo, si Dios quiere concederme la gracia de ir allá, con tal que nuestro Señor sea glorificado.

Ciertamente, allí no habrá ni meum ni tuum.

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No sé si el padre Lucas habrá hecho lo que usted le escribió.

Está misionando.

A su regreso y al mío, que será dentro de cuatro o cinco días, hablaré con él, si Dios quiere.

Podría usted hacer el presupuesto de sus gastos a razón de 500 libras por trimestre.

Dudo de que se le puedan conceder por mucho tiempo las 2.500 libras anuales de los coches de Soissons que se le ________ 19.

Enrique de Maupas. 20.

El abad de Saint-Volusien de Foix, Francisco Esteban de Caulet, que sería obispo de Pamiers. 21.

Du Ferrier, de Bassancourt, Amelotte y Houmain. 22.

Era entonces una aldea de los alrededores de París.

Juan Santiago Olier se había retirado a aquel sitio en diciembre de 1641 con sus dos primeros compañeros, Caulet y du Ferrier, para empezar su seminario, al principio en una pobre casita situada cerca de la iglesia, y luego en un edificio más cómodo. 23.

La parroquia de San Sulpicio era entonces muy extensa.

Sus límites comprendían lo que actualmente forma el distrito VI, excepto una parte pequeña que pertenecía a las parroquias de San Cosme y San Andrés de las Artes, todo el distrito VII Y gran parte del xv.

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Su población era muy numerosa y era considerada como una de las menos religiosas de la ciudad.

La parroquia de San Sulpicio fue ofrecida a Juan Santiago Olier por Julián de Fiesque, su predecesor en el cargo, y fue aceptada el 25 de junio, tras la recomendación de san Vicente.

El nuevo pastor no tomó posesión de ella hasta después de recibir de Roma sus cartas de provisión. 231

Tomo II · página PDF 233

han concedido 24, que las rentas de esta clase de bienes van disminuyendo notablemente de precio; las que tenemos de Chartres este año han bajado casi a la mitad.

Las calamidades públicas y la disminución de viajeros son los culpables de esta baja.

Ya le escribí con bastante amplitud sobre el asunto de San Ivo 25 Creo que será conveniente que haga usted la misión en las ciudades donde hay obispado, por las razones que en otra ocasión le dije por escrito en Ginebra 26, ya que, cuando al principio de nuestra fundación decidimos no trabajar en las ciudades donde hubiera obispado, nos referíamos a la predicación y a las confesiones, que es lo que hacen las demás Ordenes en sus casas y en las otras iglesias, pero que entonces no pensábamos en dejar de tener allí la misión Es lo que acabamos de hacer en Alet y en Luçon.

Hará bien en comprar un cáliz de plata y en honrar la pobreza de nuestro Señor en los ornamentos, lo mismo que hacemos en San Lázaro.

Seguiremos pagando aquí todas las letras por ahora; luego, ya veremos lo que hay que hacer.

Esta es la respuesta cabal a todos sus puntos.

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Le ruego muy humildemente que cuide de su salud y de la de sus compañeros, a quienes abrazo uno tras otro en espíritu, prosternado a los pies de cada uno, con un cariño del corazón que me es imposible expresar y que ha aumentado por lo que usted dice de que no hará nada sin recibir mis órdenes y de que se propone actuar piano piano.

¡Ay padre, cómo se consuela ante eso mi corazón!

Acuérdese de que el medio para hacer que un árbol crezca muy alto consiste en podarle de sus ramas, y de que los animales que se alimentan demasiado, mueren pronto.

¡Qué gran lección nos dio nuestro Señor para que no nos apresuremos en lo que tenemos que hacer, en lo poco que quiso hacer ante las prisas de los apóstoles y a pesar de todo su poder, y cuando se ocultaba para que no lo encontrasen las turbas que le seguían!

En nombre de Dios, padre, si la necesidad nos apremia, obremos lentamente, como dice un sabio proverbio.

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También me parece que hemos de tener la devoción de no manifestarnos tanto por escrito, por impresos y relatos (me refiero a los de fuera más que a los de dentro), sino más bien realizando obras buenas, que hablan con un lenguaje que es a la larga mucho ________ 24.

Probablemente la duquesa de Aiguillon pensaba en las rentas de los coches de Soissons para poder pagar parte de la suma que le había prometido a la casa de Roma por el contrato de 4 de julio de 1642. 25.

Cfr. carta 617. 26.

O mejor dicho en Annecy, ciudad de la diócesis de Ginebra. 232

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VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

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