Carta · tomo II
NICOLAS PAVILLON A SAN VICENTE
miendo a sus oraciones y soy, en el amor de nuestro Señor, su muy humilde servidor.
VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 649 [623,II,304-305] NICOLAS PAVILLON A SAN VICENTE [Octubre de 1642] 1 Padre: No he recibido de usted más que una sola carta, hace seis o siete días, en donde se hablaba de sus órdenes para la marcha de los padres Brunet y Blatiron para Roma, que han cumplido puntualmente 2 Le confieso, padre, que he sufrido por ello alguna pena, al verme desamparado de tan excelentes obreros precisamente en este tiempo, en que más los necesitaba; pero como la Providencia lo ha dispuesto de otro modo para bien de la Iglesia universal, lo acepto con todo mi corazón.
Por lo demás, padre, le doy muy humildemente las gracias por habérmelos prestado hasta ahora y le suplico que me perdone todas las faltas que he cometido con ellos y mi poca fidelidad a la promesa que le hice de ponerlos inmediatamente aparte para que pudieran vivir e# la observancia más exacta de sus reglas.
Aunque pudo haber algunas razones para ello, no son dignas de consideración ante la orden que para ello me había dado usted.
Espero que, cuando haya hecho penitencia por esta falta y por todas las demás, tendrá usted compasión de mi necesidad, según la palabra que usted mismo me dio.
Estamos esperando de un día para otro al buen señor obispo de Angers 3 para consolarnos de esta pérdida con su presencia, así como también el recuerdo que me hace usted esperar.
Estas son para mí otras tantas obligaciones que va usted acumulando una tras ________ Carta 649 (CA).
— Archivo de la Misión, original. 1 C f. carta 648. 2.
El autor de la Vie de M.
Pavillon, editada en 1738, asegura (I, 40) que fue el propio obispo de Alet el que pidió que retiraran a Esteban Blatiron y a Juan Brunet, a los que consideraba incapaces de enseñar teología a los clérigos de su diócesis.
Ramón Bonnal da otra razón, esto es, la impotencia en que se veía san Vicente para satisfacer las exigencias d, Nicolás Pavillon, que quería dos misioneros más (cfr.
B.
M AYRAN, Raymond Bonal dans le diocèses de Pamiers et d'Alet.
Foix 1914, 34).
La carta del obispo de Alet nos ayuda a restablecer la verdad. 3.
Claudio de Rueil (1626-1649). 255
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