Carta · tomo II
LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE
El señor de Saint-Aignan 12 ha resignado en nuestro favor el priorato de Dyé 13, en la diócesis de Langres; el señor Gallot 14 tiene que enviar poderes a su corresponsal..., banquero en Roma.
Enviará además el consentimiento del padre abad y de los religiosos; haga el favor de verse con él y recomendarle que esté atento en la componenda 15, Dirección: Al padre Codoing, superior de los sacerdotes de 1 Misión, en Roma. 667 [641,II,363-364] LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE Padre: La señora de Lamoignon y la señora de Nesmond 1 han pasado por aquí al volver de visitar el hospital de Saint-Denis, para el que tienen que solicitar hermanas de la Caridad, en el caso de que las religiosas hospitalarias no acepten las condiciones que les quieren proponer 2, Esas señoras tenían muchas ganas de hablar con usted, para decirle que no creen que el señor obispo de Beauvais 3 vaya a Saint-Germain 4 y que su hermana 5 las podía llevar, en vez de él, ________ 12.
Canónigo del cabildo de Nuestra Señora de París desde 1638, luego vicario general del cardenal de Retz, arzobispo de París.
Su nombre de familia era Pablo Chevalier.
Murió en 1674. 13.
Priorato benedictino en la diócesis de Sens y el departamento de Yonne.
Este proyecto no se realizó. 14.
Notario eclesiástico de la diócesis de París. 15.
La componenda era una ofrenda que se entregaba a la Santa Sede con ocasión de la obtención de un beneficio, de una gracia o un favor.
Carta 667 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Ana de Lamoignon, esposa de Teodoro de Nesmond, presidente en el parlamento de París, e hija de la señora de Lamoignon.
Los miembros de ambas familias estaban muy relacionados con san Vicente, cuyas virtudes veneraban y cuyas obras favorecían con sus limosnas. 2.
La fundación de Saint-Denis (Seine) no empezó hasta el 2 de agosto de 1645. 3.
Agustín Potier. 4.
Saint-Germain-en-Laye (Seine-et-Oise), donde residía la corte en algunas temporadas. 5.
El obispo de Beauvais tenía dos hermanas: Renata, casada con Udardo Hemlequin, señor de Boinville, administrador del palacio real, y Magdalena, casada con Teodoro Choart, señor de Buzanval. 299
si le parece a usted bien.
Pero la mayor dificultad que tienen para ir es que le han dicho que el señor obispo de Noyers está en Versalles con el rey y les parece que, si no están en Saint-Germain, no resultará tan útil su viaje.
Tampoco saben si han de darle las gracias solamente a la reina, encomendando esta obra a su Majestad o bien suplicarle que se convierta en su protectora.
Esperan su opinión en todo esto antes de decidir el viaje y mandarán a buscar su respuesta mañana por la mañana, o bien, su usted lo juzga necesario, les dará usted su opinión esta tarde.
Ha venido por aquí el señor párroco de Issy y, después de haber me pedido un favor para una muchacha, me ha preguntado si vamos a enviar pronto a sor Juana.
Y o le he dado a entender que aguardaba a que se aclarasen las dudas que tenía sobre si se piensa continuar esa Caridad, y le he dicho con toda sencillez los motivos que tenía para dudarlo. (Me parece que no he echado a perder las cosas).
Ha quedado en hablar con la señorita de Montdésir y decirle a usted lo que ella piensa hacer.
Le hubiera gustado echarnos a nosotros la culpa de lo poco que les han dado a nuestras hermanas desde que están en Issy.
¿Querrá usted tomarse la molestia de decirme si habré de aguardar más tiempo para enviar a sor Juana?
Soy su muy humilde hija y servidora.
L.
DE M. 9 de febrero de 1643.
Dirección: Al padre Vicente. 668 [642,II,364-365] A PEDRO ESCART, SACERDOTE DE LA MISION, EN ANNECY 1 París, 11 de febrero de 1643.
Padre: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Si hubiera visto usted la alegría de mi corazón al leer su carta, el suyo se hubiera visto arrastrado por la misma pasión.
¡Ay, padre, con qué cariño le abrazo, postrado humildemente a sus pies!
Mañana, si Dios quiere, celebraré la santa misa en parte para darle gracias a Dios por las muchas que le concede.
Ese argumento que ________ Carta 668 (CA).
— Archivo de Turín, original. 1.
La carta está rota por la parte inferior y falta la dirección.
El contenido demuestra que va dirigida a un sacerdote de la casa de Annecy, probablemente Pedro Escart, que recibió en otras cartas algunos consejos parecidos a los que aquí da el santo. 300
usted propone: todo lo que va minando la caridad, proviene del espíritu malo, me parece que viene del cielo y yo lo recuerdo y lo recordaré muchas veces.
¡Bendita sea la eterna sabiduría de Jesucristo, que le ha ayudado a hacer la menor y a sacar la conclusión ◊con tanta fuerza y bendición!
Siga usted, padre, viendo las cosas y las acciones del prójimo con espíritu de caridad; y aunque sus acciones tuvieran cien caras, practiquemos el consejo de nuestro bienaventurado Padre 2 y mirémoslas por la cara mejor.
¡Dios mío!
¡Cuánto me alegra la parte que nuestro Señor le ha dado en su humildad, en el cambio de superior que se ha hecho 3, al mismo tiempo que la indiferencia que usted tiene para someterse a quien fuera necesario!
Ciertamente, esa es una señal de la posesión absoluta que nuestro Señor tiene de su corazón, a quien quiero más que al mío, en el de nuestro Señor, en cuyo amor soy su muy humilde y obediente servidor.
V ICENTE DEPAUL 669 [635,II,354-356] A JUAN GUERIN París, 12 de febrero de 1643.
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
¡Dios mío, padre!
¡Cuánto se ha alegrado mi alma al ver la forma con que ha recibido la compañía su nuevo cargo!
Esto me hace esperar una gracia especial de Dios sobre usted.
¡Ay, padre!
¡Bien se necesita esa gracia para gobernar una familia como la de ustedes, para impedir que entre en ella nada contrario a su espíritu y para hacer que progrese por los caminos de la perfección!
Mucho le ayudarán a ello las oraciones frecuentes, así como también dedicar algún tiempo durante el día o en la semana a considerar la importancia que tiene el que un superior vaya por delante de su compañía en la perfección que Dios pide de ella; 2.º considerar en qué consiste esta perfección; 3.º cómo hay que trabajar en general desde ese cargo y cómo en particular; 4.º pensar en los medios para hacer que prospere y ponerlos en práctica.
Ser siempre de los primeros en ________ 2.
San Francisco de Sales. 3.
Juan Guérin acababa de sustituir a Francisco Dufestel.
Carta 669.
— Colección del proceso de beatificación. 301
los actos de comunidad, en la medida que lo permitan los quehaceres: tal es el primer medio; mantenerse invariable en el fin y moderado en los medios para llegar a él: tal es el segundo; y el tercero recibir el parecer de los dos que han sido nombrados consejeros, los padres Escart y Tholard, y en las cosas principales siempre el del padre Dufestel.
No estará usted obligado a seguir la pluralidad de votos Puede escoger lo que mejor le parezca, incluso su propio parecer, con la condición de que dé cuenta de ello en la visita, como ordenan las reglas.
¡Qué bien hará usted en tener en cuenta el parecer del padre Dufestel!
Si se trata de algún asunto temporal, acuda a los abogados; pero si no, no.
Sólo los miembros del cuerpo están animados por la influencia del espíritu de dicho cuerpo.
Cuando dije que había que ser invariable en el fin y moderado en los me dios, expuse cuál ha de ser el alma del buen gobierno; si se hace lo uno sin lo otro, se echa todo a perder.
La participación en la mansedumbre y en la humildad del corazón de nuestro Señor representa muy al vivo la imagen de nuestro Señor y la de su buen gobierno, sobre todo cuando se demuestra firmeza, sin la cual vemos cómo se van relajando muchas comunidades por causa de la indulgencia excesiva de los superiores.
Así pues, sea usted firme, padre; admito que de momento disgustará usted a los espíritus, pero luego tendrán más confianza en usted; si no lo hace así, al poco tiempo acabarían despreciándolo.
Sea exacto en la obligación de escuchar la comunicación de los de dentro todos los meses.
Le ruego a la compañía que se aficione a esta santa práctica y a todas las demás.
Lo que sobre este punto le digo a usted y a todos sus compañeros, lo entiendo de la observancia de todas nuestras reglas, sobre todo la de la caridad mutua.
Y como solamente el espíritu de Jesucristo, nuestro Señor. es el verdadero director de las almas, le ruego a su divina Majestad que nos conceda su espíritu para su gobierno particular y para el de toda la compañía.
¡Ay, padre!
¡Qué miserable soy al atreverme a decir esas cosas que yo no hago!
Espero que su caridad me lo perdone y que rogará a Dios por mí, que soy el más miserable de los hombres y que me atrevo a esperar la enmienda, si me ayudan sus oraciones y las de su pequeña comunidad, a la que me encomiendo.
Soy, en el amor de nuestro Señor, su muy humilde y muy obediente servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Guérin, superior de los sacerdotes de la Misión de Annecy, en Annecy. 302
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