Carta · tomo III
A LUISA DE MARILLAC
me obliga a tomarme la libertad de decirle que se me ha ocurrido que no sólo las damas deberían saber el día, sino hacerlo incluso publicar en las parroquias, para obligar a la gente a interesarse en ello.
Pues cuando vean aquel magnífico lugar, que creerán que es para los pobres niños, y que todas las personas que lo dirigen son distinguidas, la mayor parte se darán cuenta de esa buena obra, y podemos pedir prestado para comprar provisiones y las demás cosas necesarias que usted sabe.
Si quiere usted buscarnos algunas muchachas, estamos en una necesidad muy apremiante, pues además la obra de la casa va aumentando de día en día.
Concédame el honor de considerarme siempre su muy obediente servidora y obligada hija, L UISA DE MARILLAC Dirección: Al padre Vicente. 1053 [3307,VIII,529] A LUISA DE MARILLAC [Entre 1643 y 1649] 1 No podré dedicarme hoy a este menester, señorita.
Tengo que verla a usted antes de decidir el número.
Espero hacerlo mañana, Dios mediante.
Hoy tenemos la reunión de las damas en casa de la señora de Lamoignon.
Le deseo buenos días y me encomiendo a sus oraciones 1054 [1010,III,266-268] A LA DUQUESA DE AIGUILLON 24 enero 1648.
Señora: Sólo Nuestro Señor podría darle a conocer el consuelo que he recibido con la bendición que Dios ha dado a las armas del ________ Carta 1053 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Esta carta responde a la anterior, escrita a continuación.
Carta 1054.
— Reg.
I, f.º 67, copia sacada de la minuta autógrafa. 243
señor duque de Richelieu 1, y el cariño con que le pido la conservación y la santificación hasta el infinito de su querida alma.
Han llegado cartas de Marsella.
Siento mucho enviar allá 2 al padre Lamberto, por muchas razones.
El padre Codoing está gravemente enfermo y quizá delante de Dios.
Cayó enfermo en Saint-Méen.
Tenemos aquí a una persona que tiene algunas cualidades más apropiadas para lo de fuera que el padre Delattre; es verdad que el padre Delattre es más espiritual y más observante.
Veremos lo que hay que hacer después de la visita del padre Portail, que me enviará el resultado en el primer correo.
Le dije ayer, por carta que le escribí al anochecer, que saliera para Annecy, apenas acabada la visita a Marsella; pero al leer de nuevo su carta, que le envío a usted esta mañana, he creído oportuno que se quede allí hasta que se aclaren los asuntos de la casa y los del seminario 3, y le he dicho que no salga.
La señora princesa 4 asistirá hoy, a las tres, a la reunión en casa de la señora de Lamoignon.
¿Irá usted?
Si así es, tendremos la dicha de hablarle de todas estas cosas.
Le acompaño una carta del señor Barreau. ________ 1.
Armando Juan du Plessis, duque de Richelieu, nacido el 2 de octubre de 1631, sucedió a su padre Francisco de Vignerod, hermano de la duquesa de Aiguillon, en el cargo de general de las galeras.
En la batalla de que habla aquí san Vicente, el duque tenía bajo sus órdenes a treinta naves francesas, tres portuguesas y cuatro brulotes.
Logró incendiar a cinco barcos españoles, que habían echado el ancla en Castellamare y, al acercarse la flota enemiga, la cañoneó, la acorraló en la bahía, junto al castillo del Oeuf y destrozó tres o cuatro navíos.
Esta victoria se frustró por la falta de víveres, que obligó a la flota francesa a volver a las costas de Francia.
El duque de Richelieu murió el 10 de mayo de 1715. 2.
A Marsella como superior. 3.
El seminario de Marsella se abrió el año 1648.
Este fue uno de los motivos que retuvieron tanto tiempo a Antonio Portail en dicha ciudad, donde tuvo que ocuparse además de procurar un alojamiento conveniente a los misioneros, que vivían con toda estrechez en una casa alquilada junto al arsenal.
Compró para ellos un vasto terreno, situado actualmente en el centro de la ciudad, entre la calle de Tapis-Vert, la calle Thubaneau, el boulevard Dugommier y la calle Longue-des-Capucines, y empezó la construcción, que se prolongaría por unos diez años. (Cf.
S LMARD, o.c., 95). 4.
Carlota de Montmorency, princesa de Condé. 244
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