Carta · tomo III

A UN SACERDOTE DE LA MISION

Tipo
Carta
Tomo
III
Página inicial
270
Metadatos
Extraídos del documento
Ver tomo

confesar mañana, con la ayuda de Dios.

Las gentes de este país están muy extrañadas, pues no estaban acostumbradas a las misiones; todos exponen su opinión de forma distinta, pero con respeto.

Espero que con la gracia de Dios todo irá bien. 1058 [1014,III,270] A UN SACERDOTE DE LA MISION [1648] 1 Acabamos de enterrar el cuerpo de nuestro buen padre du Chastel, que falleció ayer a la una del mediodía, después de habernos edificado mucho con su paciencia en una enfermedad tan molesta como la suya.

Le ruego que haga celebrar por él el santo sacrificio y que le procure las oraciones de su familia. 1059 [3289,VIII,522] LA SEÑORA DE VILLENEUVE A SAN VICENTE ¡Viva Jesús Crucificado!

Reverendo Padre: ¿Ha resuelto ante Dios dejar perecer a su obra 1 por la indignidad de la que se encarga de ella?

Si Dios se lo inspira y lo compromete en esto, quiero alegrarme con usted.

Tomo III · p. 270

Desde que su bondad me hizo la gracia de comenzarla, hice esta proposición a su reverencia de dejarla si usted me lo mandaba, no juzgó esto conveniente, sino que solamente me ordenasteis aportar algunas circunstancias trabajando en esta bendita obra que he seguido, por la gracia de Dios, al pie de la letra y que he acertado en su total dirección. ________ Carta 1058.

— Manuscrito de Lión. 1.

Año de la muerte de Pedro Duchastel.

Carta 1059.

— Copia de esta carta se encuentra en uno de los volúmenes del proceso de beatificación de san Vicente de Paúl (Archivo de la S.

C. de Ritos). 1.

La Sociedad de las Hermanas de la Cruz. 247

Tomo III · p. 270

Heos ahí ante su perfección y cumplimiento.

¿Nos denegará la gracia de coronar la obra con su consejo como la había comenzado?

No, no creo que tenga esa intención.

Me ha socorrido siempre en aquello, tanto en las necesidades temporales como en las espirituales.

Dios le ha hecho entrever el exceso de mis sufrimientos, como la voluntad de aliviarlos.

Puede que en esta ocasión sea así.

Venid a ver, querido padre, si es como pienso.

¿Es posible que nuestro buen Dios me haya dejado engañar por los sentidos y que no haya trabajado por su gloria hasta ahora?

No, no puedo creerlo si no me lo dice con absoluta seguridad, después de habérselo recomendado mucho a Dios, en nombre de quien le suplico lo más pronto posible para cerciorarme de su santa voluntad y ayudarme a cumplirla, excluyendo a todo lo que no es el.

Es mi deseo inviolable, por la gracia de Dios, reverendo padre, de ser vuestra muy humilde, obligada y pequeña sierva e hija en nuestro Señor, M ARIA LHUILLIER de la Sociedad de la Cruz.

París, 4 de febrero de 1648.

Tomo III · página PDF 250

Dirección: Al padre Vicente, superior de los padres de la Misión, en San Lázaro. 1060 [1015,III,270-271] A ANTONIO PORTAIL, SACERDOTE DE LA MISION, EN MARSELLA París. 7 febrero 1648.

Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

¡Dios mío!

¡Cuánto me consuela la conferencia que ha tenido usted sobre los defectos de las misiones en las galeras!

El fruto que se ha sacado es una señal de que Dios ha visto con agrado ese acto.

Le doy gracias con todo mi corazón, y a usted ________ Carta 1060 (CF).

— Archivo de Turín, original. 248

Tomo III · página PDF 250

le agradezco que haya asistido a la reunión de los señores administradores 1.

No he podido acabar de leer los artículos que le han propuesto; los veré, Dios, mediante, junto con la fundación de la señora duquesa 2.

Antes de que pueda decirle lo que pienso sobre las obligaciones de ésta, para que pueda usted redactar algún reglamento para el hospital, le ruego que me envíe una copia de la patente de fundación, que nos servirá para ello; me refiero a la fundación o declaración del rey a propósito del hospital 3.

Será conveniente que les haga usted comprender a los señores administradores que la Compañía no tiene visitador general, sino sólo uno en cada provincia.

No me parece mal que no haya ido a Argel el padre Tyrry; me gustaría saber si ha ido el padre Lesage y cuánto tiempo hace de ello.

Dentro de cinco o seis días, si Dios quiere, le enviaremos una buena carretada, la mejor del mundo; la mayor parte para Roma, y la otra para Marsella.

Le ruego que los espere y que me encomiende a Nuestro Señor, en cuyo amor soy su muy humilde y obediente servidor, V ICENTE DEPAUL, i. s. d. l. m.

Tomo III · página PDF 251

¿Ha vuelto el señor arzobispo de Marsella? 4 ¿Le entregó usted mi carta y le hizo la propuesta del seminario?

En ese caso, ¿cómo la acogió y en qué disposición lo encuentra?

Al pie de la primera página: Padre Portail. ________ 1.

Los administradores del hospital de galeotes. 2.

La duquesa de Aiguillon. 3.

Esta parte de la frase es de mano del santo. 4.

Esteban de Puget. 249

Tomo III · página PDF 251

VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

Volver arriba VicenPlay