Carta · tomo III
A LUISA DE MARILLAC
esa falta, en lo que yo me ocuparé de buena gana; ahora mismo le escribiré a la corte para obtener una carta del rey para el bey, a fin de que no imponga ningún tributo a los barcos franceses y deje libre el comercio.
También le pediré a la señora duquesa de Aiguillon que urja las expediciones para el sostenimiento, y la comisión del consulado de Túnez 6 En la duda de que llegue esta carta a tiempo para el correo y se la puedan entregar, acabo la presente, asegurándole que soy su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL, i. s. d. l.
M.
Dirección: Al padre Portail, sacerdote de la Misión, en Marsella. 1139 [1088,III,405-406] A LUISA DE MARILLAC Fréneville, 4 febrero 1649.
Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Sigo en Fréneville 1, donde me ha sorprendido este tiempo tan frío, con ocasión de la fiesta que he querido celebrar aquí, para ayudar a estas buenas gentes a disponerse para entregarse a Dios, para que les dé la gracia de hacer buen uso de las aflicciones que esperan. ________ 6.
Martín de Lange, cónsul de Túnez, había muerto a finales de julio de 1648.
La duquesa de Aiguillon, que ya había comprado el consulado de Argel, adquirió también por los mismos motivos el consulado de Túnez, que ofreció, con el permiso del rey, a la congregación de la Misión.
Carta 1139.
— Esta carta ha sido publicada, según el original. en La Notice sur la conservation et la translation des reliques de saint Vincent de Paul, 9. 1.
Obligado a quedarse en Fréneville por culpa de la nieve y el frío, san Vicente no estuvo inactivo.
Después de un sermón que tuvo sobre los medios de calmar la ira de Dios y sobre la actitud que mantener en medio de las ruinas que amenazaban causar la guerra civil, los habitantes de Valpuiseaux hicieron casi todos confesión general (Cf.
C OLLET, o.c., I, 472-473). 370
Nuestras queridas hermanas 2 me parecen cada vez más unidas y amantes de su vocación; todas ellas cumplen muy bien, gracias a Dios.
Nos dan ellas de su pan moreno, en el que el panadero mezcla cebada con el trigo; proviene esto de su caridad y nosotros les daremos grano en recompensa.
También nos han enviado manzanas, que les habían enviado las buenas gentes de por aquí.
Se confiesan con el padre Le Gros 3 después de haberlo hecho con uno de nosotros, y lo mismo han hecho con nosotros, después de haberse confesado con el padre Le Gros.
Esta práctica me parece buena.
Le veo a usted muy animada a sostener bien las cosas en su casa.
Se hablaba del loco 4 de antes, y por eso le escribí lo que le escribí.
No creo que se llegue a esos excesos.
Que Nuestro Señor le dé salud en medio de todo esto, así se lo pido de todo corazón en la santa misa, en la que la veo a usted todos los días, rogándole que la conserve.
Cuando venga el buen tiempo, espero salir para ir directamente a Angers, con la ayuda de Dios, en donde Dios sabe con qué alegría veré a sus hijas.
El padre Escart me ha hablado de una, que está en Bicêtre y que molesta mucho a las demás; será conveniente que vea usted lo que hay que hacer.
Esto es, señorita, cuanto he de decirle por ahora, encomendándome a sus oraciones y a las de nuestras queridas hermanas de las que soy.en el amor de Nuestro Señor el más humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL Dirección: A la señorita Le Gras. ________ 2.
La hermana Santos y la hermana Juana Fouré, de Loudun. 3.
Juan Bautista Le Gros, nacido en 1614 en la diócesis de Coutances entró ya sacerdote en San Lázaro el 24 de junio de 1644, hizo los votos el 29 de junio de 1646; fue procurador de la casa madre de 1648 a 1651 superior del seminario de san Carlos en 1651, de Richelieu de 1651 a 1655, murió el 5 de noviembre de 1655 en Montech (Cf.
Notices III, 146-148 ms. de Lyon. f.º 226-230). 4.
Es la palabra que indica el texto; se trata sin duda de una mala lectura. 371
VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.