Carta · tomo III
A LUIS RIVET, SACERDOTE DE LA MISION, EN SAINTES
bra conseguir de Su Majestad, gobernadora y tutora del reino!
Si puede usted interceder por este hombre tan leal, o conseguirle otra cosa, lo consideraré como hecho a mí mismo, en la caridad de Nuestro Señor, que será su recompensa y la de usted, mi veneradísimo padre, del que soy obediente servidor y querido hijo, C.
N ACQUART, i. s. d. l. m.
Si él no puede ser el portador, sé que usted se lo agradecerá por carta y le enviará la cantidad mencionada, con la promesa de servirle en lo que necesite.
¡Quiera Dios que pueda volver a verlo por este país, en el primer barco, con cuatro sacerdotes y tres coadjutores!
Et sic deinceps diu usque impleatur numerus fratrum nostrorum. 1244 [1190,III,610-611] A LUIS RIVET, SACERDOTE DE LA MISION, EN SAINTES 20 febrero 1650.
Le agradezco los consejos que me da.
Le escribo a esa persona 1 y espero que se corregirá.
Es una tormenta pasajera, levantada por la edad y las pasiones.
Gracias a Dios, tiene buen fondo y merece que soportemos las debilidades de su naturaleza, como usted hace; le doy por ello gracias a Dios, cuya paciencia honra usted con la que practica ante las faltas de los demás, soportándolos como él soportaba la rusticidad de sus discípulos y soporta cada día a los mayores pecadores, como yo soy.
¡Cuánto me alegro al ver cómo trabaja usted incesantemente por la virtud!
El amor que usted le tiene se demuestra en la pena que siente porque los demás no trabajan bastante.
Cuando pienso en su frecuente aplicación al ministerio del evangelio, para ganar almas a Jesucristo, no puedo menos de estimarle y quererle cada ________ Carta 1244.
— Reg. 2,108. 1.
La carta que aquí se anuncia es seguramente la que viene a continuación de ésta. 569
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