Carta · tomo III
A GILBERTO CUISSOT
¿Cuándo regresará usted, señorita?
Le envío el resultado de la conferencia con nuestras queridas hermanas, redactado por la hermana Hellot 2.
He leído una parte.
Le confieso que he llorado un poco en dos o tres ocasiones.
Si no regresa usted pronto, devuélvanoslo después de haberlo leído.
La esperamos con todo el afecto que Nuestro Señor sabe.
Soy en su amor... 881 [842,III,24-25] A GILBERTO CUISSOT París, día de san Luis 1 1646.
Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le pido muy humildemente perdón, postrado en espíritu a sus pies, por no haberle contestado antes detalladamente a la que me escribió usted el primero de este mes.
Lo del señor Vasse se refiere a una indemnización que tiene derecho a percibir de Cöeffort 2 por el cambio de superior.
Ya hemos convenido con un canónigo de Le Mans, encargado de las rentas, que se le pagarían cuatrocientas libras hasta su muerte.
El padre Gallais se lo explicará todo y es necesario que se le paguen cuanto antes.
Yo no sabía nada de esas deudas.
Lo que podemos hacer es procurar pagarle aquí al señor abad Lucas 3, y usted podrá arreglarse con lo que le debe el señor arrendatario.
Le escribo al padre Gallais. ________ 2.
Sor Isabel Hellot, nacida en París, entró en las Hijas de la Caridad en 1645, murió en 1652.
Supo merecer la confianza de santa Luisa, que la tomó como secretaria.
Carta 881 (CA).
— Archivo de la Misión, original. 1. 25 de agosto. 2.
Nuestra Señora de Cöeffort, iglesia colegial de Le Mans, unida ala congregación de la Misión. 3.
Consejero y capellán del rey, abad comendatario de Saint-Hilaire, en la diócesis de Carcassonne.
Vivía en París, en la calle Neuve-Saint-Honoré, de la parroquia de san Roque.
El fue quien les dio a los sacerdotes de la Misión el prebostado de la iglesia colegial de Nuestra Señora de Cöeffort y su derechos sobre el hospital. 27
Le diré al padre Bajoue 4 lo que usted me dice de los hermanos, para que aprendan a ayudar a misa.
El padre Gallais podrá instruirle sobre el asunto del señor Pousset y decidir con usted sobre lo que hay que hacer; ya me lo indicarán.
El padre Alain sufre una fiebre terciana.
Ayer tuvo el quinto ataque.
Se espera que no sea nada.
Cuando esté mejor, le rogaré que conteste a la carta de usted.
Decida usted, con el padre Gallais, si convendrá dar la dirección interna y externa del seminario al padre Le Blanc.
Su sobrino 5 se encuentra bien, gracias a Dios.
Entró en el seminario por propia iniciativa y se porta muy bien.
Le ruego a Nuestro Señor que le dé cada vez más fuerzas Soy en su amor, con un cariño que no sabría expresar, su muy humilde y obediente servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de la primera página: Padre Cuissot. 882 [843,III,25-28] A ANTONIO PORTAIL París, 25 agosto 1646.
Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
No puedo expresarle el consuelo que he recibido por el éxito de su visita a Richelieu.
Ruego a Nuestro Señor que bendiga las que le faltan por hacer y que les dé fuerzas al padre Alméras ________ 4.
Emerando Bajoue, nacido en Céaux (Vienne), entró ya sacerdote en la Misión el 1 de diciembre de 1640, a los 31 años, hizo los votos el 24 de abril de 1657 y murió el 28 de febrero de 1671.
Fue superior de La Rose (1649-1652) y de Nuestra Señora de l'Orme o de Lorm (1652-1654). 5.
Juan Cuissot, nacido en Moulins, entró en la Congregación de la Misión el 28 de noviembre de 1642 a los 23 años de edad; hizo los votos el 11 de noviembre de 1644.
Había dejado la compañía, pero fue admitido de nuevo.
Carta 882 (CA).
— Archivo de la Misión, original. 28
y a usted.
Saludo al citado padre Alméras y le ruego que le pida perdón a su señor padre 1, por él y por mí, por no haber ido a despedirse de él, de lo que está conmigo tan enfadado que no podría explicárselo.
Tendrá usted trabajo en Saintes, ya que los padres Soudier y Noyelles no se portan convenientemente ni se avienen con el padre Dufour.
El gran recogimiento del padre Dufour les molesta.
Puede que haya excesos en el padre Dufour.
No todos pueden acomodarse a la exactitud que él mantiene.
Pero el defecto principal viene de la libertad, aunque buena, que se toman los demás.
Intente que se arreglen.
Si el padre Noyelles no le da esperanzas de que observará la debida regularidad, sería mejor enviarlo a Saint-Méen; al padre Bourdet le parecerá bien.
Pero no sé a quien podría enviarse en lugar suyo a Saintes, que pudiera hablar en público.
Haga el favor de pensar un poco en ello.
Acabo de escribir al padre du Coudray 2 que pronto llegará usted allá, después de haber terminado en Saintes; le ruego que le reciba a usted bien y que se atenga a sus órdenes.
Le digo que vaya luego a hacer la visita de Cahors de la misma forma que le vea hacer a usted.
El señor obispo de Cahors 3 no está contento con el padre Delattre 4 y pide que le mandemos a otro en su lugar; no sé qué hacer.
No sé si le han comunicado la muerte del padre Jegat.
Se ahogó cuando se bañaba, por orden del médico, en un río que pasa cerca de La Rose.
Hemos tenido con él una gran pérdida.
Mande usted que se tenga la conferencia, si no lo ha hecho el padre du Coudray antes de llegar usted, de la forma ordenada; mande escribir lo que se diga de sus virtudes y envíenoslo, para ________ 1.
Renato Alméras, nacido en París el 12 de noviembre de 1575, se casó en primeras nupcias con Margarita Fayet y en segundas con María Leclerc, que le dio seis hijos.
Primero secretario del rey, luego tesorero de Francia en París (19 de enero de 1608), secretario de María de Medicis, cumplió con dignidad todos estos cargos.
Tras haber dado a su hijo a la congregación de la Misión, entró él mismo en ella el 2 de marzo de 1657, a los 81 años.
Acabó sus días en San Lázaro el 4 de enero de 1658 (Notices II, 453-461). 2.
Superior de La Rose. 3.
Alano de Solminihac. 4.
Superior del seminario. 29
tenerlo en cuenta en la nuestra.
Aquí hay pocos que lo [conozcan].
No recuerdo si le hablé de la partida del padre Le Soudier 5 para Salé, que está en Africa, más allá del estrecho, en el Océano, y cómo los religiosos reformados de san Benito nos han echado de Saint-Méen, por decreto del parlamento.
Acabo de recibir una carta del señor obispo de Saint-Malo 6, en la que me dice que los nuestros han vuelto a su sitio por autoridad del rey y con la ayuda del capitán de guardias del señor gobernador de la provincia 7.
Si la cosa dependiera de nosotros, mandaríamos que se retiraran los nuestros; pero es asunto del señor obispo, que ha actuado por su cuenta poniendo en entredicho a la iglesia de Saint-Méen y prohibiendo, bajo excomunión, que entre allí el pueblo mientras están dichos padres.
¡Dios mío, cuánto me aflige todo esto!
¡Quién hubiera dicho que la aflicción nos iba a venir de esos buenos padres, a los que hemos procurado servir con tanto afecto, como si se tratara de nuestros asuntos!
Espero que Nuestro Señor mirará lo poco que hemos procurado hacer por ellos, como si brotara de la caridad, quae patiens est 8, ¡Quiera la misericordia de Dios que sea así y darme la ocasión de poder servirles en adelante!
Es lo que me propongo hacer con más afecto que nunca, con la ayuda de Dios; y es lo que pido a usted que suplique a Dios por mí.
Acabo encomendándome a sus oraciones y a las de esos padres, a quienes abrazo postrado en espíritu a sus pies.
Soy su más humilde servidor.
Vicente Depaul, indigno sacerdote de la Misión.
Dirección: Al padre Portail, sacerdote de la Misión, actualmente en la Misión de Saintes. ________ 5.
Santiago Le Soudier.
Sólo pudo llegar hasta Marsella. 6.
Aquiles de Harlay. 7.
El mariscal de La Mailleraye, gobernador de Bretaña, atendiendo a la petición de Aquiles de Harlay, había enviado quince caballeros a Saint-Méen, bajo las órdenes de Grand-Maisons, para echar a los benedictinos de la abadía. 8. 1 Cor. 13, 4. 30
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