Carta · tomo III
A JUAN MARTIN
con la de Nuestro Señor, el obispo de los obispos, que las riquezas, el boato y la pompa de un obispo que posee grandes bienes.
Lo que le digo, monseñor, no impedirá que deje pasar la ocasión de presentar sus necesidades.
Me postro en espíritu a sus sagrados pies y le pido su santa bendición.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde y obediente servidor, VICENTE DEPAUL, indigno sacerdote de la Misión. 925 [884,III,95-96] A JUAN MARTIN París, día de los difuntos 1 [1646] 2, Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros Le escribo con prisas, pero no sin un gran consuelo por todas las cosas que usted me ha escrito y que le agradezco mucho, rogando a Nuestro Señor que le dé la plenitud de su espíritu para esparcirlo por medio de usted a esos buenos eclesiásticos que su divina providencia ha confiado a su dirección.
Créame tenga mucha confianza en él y no se extrañe de observar en usted esa insuficiencia; eso es una buena señal y un medio necesario para realizar la gracia que Dios le ha destinado.
No dejaremos de rezar por usted y haré que le envíen los reglamentos y las prácticas del seminario, para darle mayor facilidad en estos comienzos.
Le ruego sobre todo que se cuide y que cuide también del padre Blatiron y de los demás, a quienes saludo afectuosamente, especialmente a su querida [persona] 3, a quien aprecio como ________ Carta 925 (CF).
— Archivo de Turín, original. 1. 2 de noviembre. 2.
Fue en 1646 cuando Juan Martin empezó a ocuparse de los ordenandos de Génova. 3.
Palabra olvidada en el original. 93
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