Carta · tomo III
A UN SACERDOTE DE LA MISION
dispensa de ello, si es Dios el que la da y la quita cuando le parece, y él mismo ha dicho que el que quiera salvar su vida la perderá?
En nombre de Nuestro Señor, padre, piense en todo esto y no resista a los reproches de su conciencia, póngase en la situación en la que le gustaría a usted morir.
Y espero de la bondad de Dios que le dará fuerzas para vencer a la naturaleza, que no busca más que su libertad, en perjuicio de su pobre alma, por la que Dios me ha dado un cariño y un afecto inexplicable.
Por eso le conjuro expresamente, en nombre de Jesucristo y por el amor que él le tiene, que venga para acá.
Tendré en usted más confianza que nunca, ya que no tendré ya miedo de perderle, al ver cómo ha superado un escollo tan peligroso.
Escoja usted la casa que quiera; será recibido en todas partes con los brazos abiertos y me dará la ocasión de testimoniarle que soy, en su amor, su... 938 [897,III,118-121] A UN SACERDOTE DE LA MISION París, 27 noviembre [1646] 1 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea [siempre] con nosotros.
He recibido un gran consuelo al ver en su carta [que el señor] párroco ha cejado un poco en su deci[sión] de no dejar comulgar a los ni[ños.
Espero] que se avendrá por completo si [usted se esfuerza en] hacerle ver: 1.º que por nuestras reglas restamos obligados] a ello; 2.º que [así se ha practicado] siempre en todas las misiones que hemos [hecho; 3.º que los niños] están bien instruidos y [preparados para la] comunión, la cual servirá luego de dis[posición] para hacer mejor las siguientes; 4.º que es uno de los [medios principales] que tenemos para tocar a las personas mayores, que tienen el corazón duro y obs________ Carta 938 (CF).
— Archivo de la Misión, original. 1.
Lo que en esta carta se dice de Luis Thibault nos la hace situar cerca de la carta 941, del 2 de diciembre de 1646.
El estado de mutilación del original, comparado con el de las cartas anteriores y siguientes, nos quitan toda duda. 112
tinado, pero se dejan convencer por la devoción de los niños y por el cuidado que en ellos se pone.
A propósito de esto me dicen de Génova que el cardenal arzobispo 2 siente tanto interés por la comunión de los niños que acude a casi todas ellas y llora de ternura, como si él mismo fuera un niño.
En fin, la experiencia que tenemos de las bendiciones que Dios le da a esta acción tiene que servir de motivo a ese señor párroco para que la apruebe en su parroquia.
Y si dice que quiere hacerla él mismo y que los instruirá durante la cuaresma para que puedan hacerla en Pascua, se le puede responder que ciertamente él lo podrá hacer mejor que nosotros, pero que lo que nosotros hagamos no impedirá que luego lo haga él.
Si acaso teme que admitamos a la comunión a niños que no estén suficientemente instruidos y que no tengan las disposiciones necesarias, haga el favor de decirle que tenemos la costumbre de examinarlos a todos [en] presencia de los señores párrocos, que juzgan por [sí] mismos si hay que recibirlos a dicho sacramento o no; [que] de esta forma él podrá dejar para otra ocasión [a los] que no crea capaces.
En fin, si tiene algo en contra de la solemnidad de la procesión, [la hará] lo más sencillamente que pueda, [sin fausto y s]in vestir a algunos niños [de ángeles], como se ha hecho en otras partes; no creo que se le pueda [resistir] en esto 3.
Le ruego, pues, que le indique todas estas razones y espero que le concederá amplia libertad para todo; si no, ya veremos con la Compañía si conviene continuar la misión sin esa comunión 4.
En cuanto a las confesiones, no habrá ninguna dificultad en retrasarlas hasta el lunes.
Sobre lo de continuar la misión hasta finales de año, me parece bien que se haga, si es necesario. ________ 2.
El cardenal Durazzo. 3.
El abate VILLIEN sabio profesor del Instituto católico de París, cree que san Vicente fue el primero en introducir la costumbre de solemnizar la primera comunión (La discipline des sacrements en: Revue du clergé francais 69 (1 enero 1912) 30). 4.
Al final de esta frase, desde si no, ya veremos es de mano del santo. 113
VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.