Carta · tomo III

A LUISA DE MARILLAC

Tipo
Carta
Tomo
III
Página inicial
170
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Extraídos del documento
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Le pido su santa bendición, ya que soy su muy humilde y obligada hija y servidora.

L.

DE M.

Martes.

Dirección: Al padre Vicente. 977 [936,III,170] A LUISA DE MARILLAC [Entre 1642 y 1649] 1 Haga el favor de avisar para la reunión de mañana, después de comer, si le parece bien, y a la señorita de Lamoignon avísele para esta tarde a las seis; pero me sería más cómodo que fuese para la una del mediodía de hoy. 978 [937,III,170-172] LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE Día de pascua [21 abril 1647] 1 Padre: He creído necesario que viera usted esta carta del señor de Annemont antes de que las hermanas partan para Nantes.

Dos cosas creo que debe usted indicarme. si será necesario comunicar que pensamos cambiar a la hermana Catalina 2 a los señores de Jonchères y de Annemont, e incluso a la señorita de la Carisière; o bien, si las cosas quedan en calma, si sería más oportuno enviar a la hermana Isabel 3, que sigue enferma, como verá usted; o bien, si convendrá dejar que arregle este cambio la ________ Carta 977 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

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Esta carta contesta a la anterior, san Vicente la escribió a continuación de la misma.

Carta 978 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

Fecha añadida al dorso del original por el hermano Ducournau. 2.

Catalina Bagard. 3.

Isabel Martin, superiora de Nantes. 155

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hermana Juana 4 según lo que usted le indique.

Otra cosa que creo necesaria y de mucha utilidad es que su caridad haga el favor de escribir una carta a todas nuestras hermanas, si lo cree conveniente, para mostrarles que está un poco descontento y para animarlas más.

La verdad es, mi venerado padre, que esta pobre Compañía sufre mucho bajo mi mal gobierno; por eso creo que pronto la librará Dios de esta desgracia, que es un obstáculo tan grande para la perfección le su obra.

Tengo muchos motivos pasa tener miedo de morir en mi obstinación, si no me ayuda su caridad.

¿No podremos tener estas fiestas la dicha de tener una conferencia para acabar la instrucción sobre los deberes de las hermanas sometidas a las hermanas sirvientes y sobre la conducta y paciencia de las hermanas sirvientes con las que están sometidas a ellas? 5 Me parece que, si se entiende y se cumple bien esto, se acabaría con todos los pequeños desórdenes de la Compañía, lo mismo que si tuviéramos nuestros pequeños reglamentos para leerlos de vez en cuando a la Compañía 6.

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Me ha encargado una señora que me informase si sería posible encontrar cincuenta arpentas de tierra que vender entre la casa donde residen los niños expósitos 7 y La Chapelle, y le he ________ 4.

Juana Lepeintre.

Unos días más tarde fue nombrada superiora de las hermanas de Nantes. 5.

San Vicente había tratado este tema el 2 de febrero anterior en una conferencia que conservamos. 6.

Los reglamentos o estatutos de la compañía, aprobados el 20 de noviembre por Juan Francisco Pablo de Gondi, coadjutor, en nombre de su tío, el arzobispo de París.

San Vicente los leyó a las hermanas durante la conferencia que les dio el 30 de mayo de 1647.

¿A qué se debe esta demora de seis meses que, por lo visto, se habría prolongado sin las instancias de Luisa de Marillac?

No creemos que haya que achacárselo, al menos exclusivamente, a las excesivas ocupaciones del santo, ya que encontró tiempo para reunir a las hermanas el 2 de febrero.

Puede ser que durante algún tiempo nutriera esperanzas de obtener ciertas modificaciones de detalle; o quizás el documento pontificio sólo se le comunicó varios meses después de la fecha de aprobación. 7.

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El hospicio de niños expósitos daba a la calle del Faubourg SaintDenis, frente al recinto de San Lázaro, cerca del lugar ocupado actualmente por la estación del norte.

El boulevard de La Chapelle, situado un poco más abajo, sigue los límites de lo que entonces era la aldea de ese nombre. 156

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propuesto la casa de ustedes por la parte de los recoletos8, creyendo que podría encontrarse cerca de las tierras que ella desea, incluyendo la casa.

Le suplica muy humildemente que, si cree usted la cosa factible, haga el favor de decírmelo por medio del hermano Ducournau 9, ya que esta señora tiene que enviar, después de estas fiestas, a un hombre para visitar el lugar.

¿Querrá su caridad acordarse de la señora condesa de Maure para mi hijo, dado que el otro asunto se presenta feo?

Me parece que usted no hace otra cosa más que oír hablar de este asunto.

¡Dios mío!

¡Cuánto me hace sufrir mi orgullo en todo esto y qué tranquila me quedaría si me librara de ello!

No lo ha permitido la santa voluntad de Dios.

Sea bendito para siempre por todo, sobre todo porque me concede el honor de ser su muy obediente hija y obligada servidora, L UISA DE MARILLAC Dirección: Al padre Vicente. ________ 8.

Dicho convento ha dado su nombre a la calle actual de Récollets; se convirtió luego en el hospital militar de san Martín. 9.

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Beltrán Ducournau, nacido en 1614 en Amou (Landes), entró en la congregación de la Misión el 28 de julio de 1644 como hermano coadjutor, e hizo los votos el 9 de octubre de 1646.

Como tenía una letra elegante, un carácter juicioso, una inteligencia despejada y cierta experiencia en los negocios por las diversas situaciones con que había tropezado en el mundo, san Vicente lo escogió como secretario.

Entre las cartas que conservamos del santo, la primera que escribió el hermano Ducournau va dirigida a Santiago Chiroye, con fecha del 3 de mayo de 1645.

Por su abnegación, su experiencia y su amor al trabajo, este buen hermano rindió inapreciables servicios al santo y a la congregación.

Anteriormente vimos cómo se arregló para arrancarle a la humildad del santo los originales de sus dos primeras cartas.

Quizá fue el que mejor comprendió en San Lázaro lo que el santo habría de ser para la posteridad.

Guardaba la minuta de sus cartas y copiaba o mandaba sacar copias de sus charlas con los misioneros.

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Puede decirse que, por la preparación de los materiales y por sus notas personales, contribuyó más que el propio ABELL Y a la primera biografía de san Vicente.

Tras l£ muerte del santo, siguió siendo secretario del superior general y archivero de la casa.

Murió en París el 3 de enero de 1677.

Su ayudante en la secretaría, el hermano Chollier escribió su vida, que se encuentra en el tomo primero de Notices, 377 s. 157

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VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

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