Carta · tomo IV
UNOS SACERDOTES DE LA MISIÓN A SAN VICENTE
atrevo a decir que casi he tenido continuamente ante la vista el mandato que me ha dado.
No encuentro nunca a la persona que usted sabe sin decirle una palabra sobre el asunto.
Sin embargo sé muy bien, señor obispo, que está usted tan por encima de lo que se imagina ser como la montaña sobre el valle.
Pero como no puedo servirle a su gusto más que haciendo lo que usted desea, procuraré hacerlo en esta ocasión como en todas las demás. 1337 [1280,IV ,106] UNOS SACERDOTES DE LA MISIÓN A SAN VICENTE [1650] 1 Hemos hecho la visita a los pobres de este lugar y de las demás aldeas de este valle 2, donde las calamidades que hemos visto sobrepasan a todo cuanto se le haya podido decir; pues, comenzando por las iglesias, han sido profanadas, el Santísimo Sacramento ha sido pisoteado, los cálices y los copones robados, las fuentes bautismales rotas, los ornamentos desgarrados, de manera que hay más de veinticinco iglesias en esta pequeña comarca en donde no puede celebrarse la santa misa.
La mayoría de los habitantes han muerto en el bosque, mientras que el enemigo ocupaba sus casas; los demás han regresado únicamente para poder acabar allí sus días, ya que por todas partes no se ven más que enfermos.
Tenemos a más de mil doscientos, además de otros seiscientos que van desfalleciendo, todos ellos distribuidos por más de treinta aldeas arruinadas; están tumbados por tierra y en casas medio destruidas y sin tejado, sin asistencia alguna.
Encontramos a los vivos con los muertos, a los niños al lado de sus madres muertas. ________ Carta 1337.
— ABELL Y, o.c., II, cap.
XI, sec.
II, 1.ª ed., 394. 1.
Estas líneas fueron publicadas en la Rélation de noviembre de 1650. 2.
En la diócesis de Soissons. 106
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