Carta · tomo IV

AL PADRE CARLOS FREMONT, DE LA ORDEN DE GRANDMONT 1

Tipo
Carta
Tomo
IV
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89
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1429 [67,XV ,89] AL PADRE CARLOS FREMONT, DE LA ORDEN DE GRANDMONT 1 [Junio de 1651] 2 El [padre Frémont] recibió el día uno de julio de este mismo año 1651 una carta del bienaventurado Vicente de Paúl, fundador de la congregación de San Lázaro, pidiéndole que acudiera inmediatamente a París para un asunto importante para la gloria de Dios, el bien general de la orden de Grandmont y el particular de la reforma, aunque no le detallaba nada más. 1430 [1369,IV ,212] LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE [Junio de 1651] 1 Mi venerado padre: Suplico muy humildemente a su caridad que haga el favor de ver si puede enviarse esta carta a Montmirail.

El señor Georget y la señorita Amaury han venido a pedirnos a la hermana Juana Bautista para otros cuatro meses, y parecen estar muy descontentos con sor Nicolasa, aunque no supieron decirme el motivo.

Estaba presente la señora Fouquet, que seguramente ________ Carta 1429.

— Encontramos el texto siguiente en la Histoire de la Réforme de Grandmont contenant la vie du tres révérend pere Charle Frémont... composée par f.

Pierre Legeay (Bibl.

Nat.

Manuscrits.

Fonds français 19682, p. 155). 1.

Tomo IV · p. 89

Carlos Frémont (1610-1689), religioso de Grandmont; protegido por el cardenal Richelieu, dirigió el movimiento reformista de su orden en contra de la oposición del superior general, el padre Jorge Barny; los monasterios conquistados para la reforma formaron más tarde una rama especial de la orden de Grandmont.

El padre Frémont era amigo de san Vicente desde sus tiempos de superior del colegio de Grandmont en París.

El santo, mientras fue miembro del consejo de conciencia, favoreció eficazmente su reforma, pero sin chocar con el superior general.

Sobre este asunto véase A.

T ERRE, Saint Vincent de Paul et l'Ordre de Grandmont: Mission et Charité 3 (1961) 368-372. 2.

Fecha que se deduce de las primeras palabras del pasaje citado.

Carta 1430 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

Fecha añadida al dorso del original por el hermano Ducournau 206

Tomo IV · p. 89

habrá advertido que había en todo ello un poco de pasión.

He procurado hablarles con el debido respeto y les he dicho que la cosa no dependía de mí en lo más mínimo.

He intentado hacerles comprender todo lo que su caridad me había ordenado a propósito de la parroquia de San Esteban 2 y de San Roque.

Cuando me dijeron que no creían que usted les atendería, les dije que la gran necesidad que ellos decían que tenían, aparte de las faltas notables que habían visto en sor Nicolasa, podrían exponérselas con mayor claridad a usted, y que no sabría cuál sería su decisión en este asunto.

Me dijeron francamente que ella quiere salirse de la compañía y que lo hacían para que la pudiéramos conservar.

También me dijeron otras cosas sin ningún fundamento.

Sería muy necesario que fuera a hablar con usted la señora Fouquet para decirle lo que piensa el señor párroco que, según creo, no sabe nada más que lo que esas personas le han hecho creer que necesita su caridad.

Si cree usted oportuno que vaya a verle para explicárselo todo con mayor amplitud, haga el favor de mandarme aviso.

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Sigo siendo siempre, mi venerado padre, su muy humilde y obligada hija y servidora.

L UISA DE MARILLAC Lunes por la tarde.

Dirección: Al padre Vicente. 1431 [1370,IV ,213-214] A LUISA DE MARILLAC [Junio de 1651] 1 Creo, señorita, que habrá que hacer algo para intentar romper el trato de las damas de San Juan 2 con nuestra querida hermana Juana Bautista.

Creo que esto se debe a las órdenes ________ 2.

San Esteban del Monte.

Carta 1431 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

Esta carta parece contestar a la anterior. 2.

Saint-Jean-en-Grève, parroquia de París. 207

Tomo IV · página PDF 209

del señor párroco 3, a las del señor Georget, o a las de ambos juntos con las oficiales, suscitadas en cualquiera de los casos por su hermana compañera.

¿Podría usted pedirle al señor Georget que fuera a verle cuanto antes, y hablar por otro lado con esa buena hermana?

Quizás sea conveniente que le indique también a esa señora oficiala 4, que está tan encariñada con ella, que vaya a verla.

La entrevista con el señor Georget y con la hermana le dará a conocer la situación.

Si es necesario, podría usted decirle al señor Georget que sabe que algunas personas de San Juan le escriben a esa hermana; que no sabe usted si son las damas o quizás algún joven que la busca en matrimonio; que, si se trata de un joven, sería hacer que abandonase la resolución que ha tomado delante de Dios y que ha reiterado varias veces de vivir y morir en su condición, y que hay motivos para temer que Dios la castigue por haber faltado a su palabra.

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Y si son las damas las que la piden, causan un grave [perjuicio] 5 a las demás hijas de la compañía por el mal ejemplo que les dará, y que hay motivos para temer que haga como las de San Roque, una de las cuales se ha casado, después de haber cumplido tan mal con su deber que se convirtió en una miserable y obligó a las damas a echarla y a pedir de nuevo otras hijas de la Caridad; que ella trabaja bien donde la ha puesto la Providencia 6; que es un sitio cerca de las regiones desoladas, de donde muchos acuden al hospital en que está y ella les asiste con muchas bendiciones de Dios; que es de temer que, si la quitan de allí, esto es, del lugar en donde Dios la ha puesto, Su divina bondad le quitará la gracia que le ha dado, con la que hace todo el bien que allí lleva a cabo, y que lo que la obligó a usted a apartarla de allí es el aviso que tuvo de que ________ 3.

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Pedro Loisel, nació en Compiègne el 6 de junio de 1606, recibió el doctorado en la Sorbona el 26 de junio de 1636, párroco de Saint-Jean desde el 26 de junio de 1637 hasta el 20 de mayo de 1679, en que murió, canciller de la universidad y siete veces rector de la misma, relegado a Compiègne en 1654 en castigó de su fidelidad al cardenal de Retz. 4.

Probablemente la señorita Amaury. 5.

Palabra olvidada por el santo. 6.

La frase es un tanto oscura.

Se trata aquí no de la hermana casada, sino de sor Juana Bautista, a la que Luisa de Marillac había retirado de San Juan con gran descontento de las damas de la Caridad, para enviarla a Montmirail. 208

Tomo IV · página PDF 210

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