Carta · tomo IV
A LUISA DE MARILLAC
1655 [1583,IV ,536-537] A LUISA DE MARILLAC Enero de 1653 Señorita: Creo que tiene usted razón en dudar de que la dama que le está urgiendo para que le mande a la hermana de Suzy 1 tiene el proyecto que usted me dice; por eso es conveniente que usted insista en que se haga una de estas cuatro cosas: o que le prometa que las hermanas guardarán su regla referente a la confesión 2 (pues si se dice que no hay que determinar el tiempo para confesarse, la Iglesia se habría engañado al ordenar que los fieles se confiesen una vez al año); o mantenerse firme en el propósito de no entregarle esa hermana, pues tiene que enviarle a otro lugar, y que le ofrecerá usted otra; o que le devuelva a Menarde, si le entrega usted a esa.
Será conveniente que le ruegue usted que vaya a verla y que le exponga los compromisos que tiene en otras partes; después de todo, si no quiere, mire si tiene usted la fuerza suficiente para romper con ella antes que correr el riesgo de que se extienda el espíritu del tiempo en su pequeña compañía por medio de esas tres.
Me temo que en todo ello hay algo de lo de Port-Royal. 1656 [1584,IV ,537-541] A LAMBERTO AUX COUTEAUX París, 3 de enero de 1653 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le renuevo la seguridad del aprecio y del cariño especialísimo que Dios me ha dado por usted, no sólo para este nuevo ________ Carta 1655.
— Archivo de la Misión, copia sacada del original manuscrito del santo. 1.
Juliana Loret, superiora de Chars desde hacía más de dos años nació en Suzy (Aisne).
Luisa de Marillac le ordenó el 4 de enero volver a París. 2.
El cura de Chars no era partidario de las confesiones frecuentes; si las hermanas lo hubieran escuchado, habrían estado meses enteros apartadas del sacramento de la penitencia (Cf.
Lettres de Louise de Marillac, carta 527 bis).
Carta 1656 (CF).
— Archivo de Cracovia, original. 501
año, sino hasta más allá de los siglos.
Y le ruego a su divina bondad que, después de darle uno entero para servirle en este mundo, le dé a continuación su eternidad bienaventurada.
He recibido dos cartas suyas del 28 de noviembre y del 5 de diciembre.
Como me dice usted que ha mandado leer en la mesa la relación de Madagascar 1, le envío también la de las islas Hébridas, que no es tan larga, aunque esté también llena de motivos para alegrarnos.
No encontramos la manera de poder enviar gente a la primera isla; esto nos llena de preocupación por lo mucho que estará sufriendo el buen padre Nacquart, si por ventura sigue aún en vida 2.
Sus cartas me han consolado mucho; pero este consuelo se ha visto teñido de dolor, al ver lo que usted me indica, que quizás la indisposición de la reina retrase el viaje que Sus Majestades van a hacer a Lituania, ya que la conservación de esa gran reina es preciosa para sus Estados y para los pobres miembros de Jesucristo.
Mi aflicción ha aumentado más aún por lo que aquí se dice, que el general de los cosacos ha cometido algún acto de infidelidad.
Seguiremos rezando a Dios por el rey, por la reina y por sus ejércitos.
Le doy gracias a Dios de que el padre Guillot siga atendiendo a los pobres de Varsovia y de que sea tan buen sacerdote.
Pido a Nuestro Señor que lo perfeccione cada vez más y le haga su estancia y sus ocupaciones en Polonia... agradables 3.
Tiene usted razón al admirar la providencia de Dios sobre usted y sobre su pequeña compañía, sobre todo al haberles sacado de la casa en donde estaban alojados, en la que han muerto siete u ocho personas desde que ustedes salieron 4.
Se reco________ 1.
San Vicente quiere hablar aquí de las cartas que le había dirigido Carlos Nacquart el 5, 9 y 16 de febrero de 1650. 2.
Había muerto el 29 de mayo de 1650. 3.
La palabra agradables apenas puede leerse bajo las tachaduras que la cubren, la anterior es indescifrable.
Nicolás Guillot no estaba a gusto en Polonia.
Quizás el santo le escribió «menos desagradables». 4.
La peste hizo en Varsovia tremendos estragos y los sacerdotes de la Misión se distinguieron entonces por su abnegación.
Leemos en la Gazette de France del 16 de noviembre de 1652 estas palabras enviadas desde Varsovia el 18 de octubre anterior: «Sus Majestades polacas siguen aún en Skiermiwic, pues no hay asilo tan seguro como aquel contra las fiebres malignas que reinan en todo el país, y sobre todo en esta ciudad, 502
Tomo IV · página PDF 504noce claramente en ello su providencia; pero, padre, ¿sobre quiénes velará si no vela sobre sus servidores?
Y como se ha mostrado tan solícita sobre usted y le ha dado a la reina tan buena disposición para su establecimiento en ésa, es preciso esperar que se hará con el tiempo, a pesar de todos los retrasos que ha sufrido hasta ahora; y entonces esa misma providencia no permitirá que le falten sujetos para realizar su obra.
Doy gracias a Dios de que las hijas de la Caridad estén ya en Varsovia y dispuestas a trabajar, ¡quiera Dios bendecirlas y conservarlas! 5.
Iba a ir a casa de la señorita Le Gras para dar una pequeña charla a sus hijas cuando las señoritas duquesa de Aiguillon y presidenta de Herse me citaron a casa de una de ellas, en donde estoy ahora, para estudiar los medios de socorrer a la propia Champaña, en donde se encuentran ahora las tropas, que la están dejando en situación lamentable 6, Me temo mucho que no podamos hacer grandes esfuerzos, ya que se están haciendo muchos gastos para la asistencia de esta diócesis, en la que nos gastamos cada semana seis o siete mil libras.
Todo París contribuye a ello y proporciona las cosas necesarias para vestir y comer, para atender a los enfermos y para proporcionar trabajo.
Hay varios almacenes distribuidos por toda la ciudad, adonde cada uno lleva lo que quiere dar.
En el almacén general hay un tonel, en donde se echa la sal, que nunca falta, a pesar de que todos los días se saca para enviar al campo, como se hace donde son tanto más de temer cuanto que no solamente hacen morir a un gran número de personas, sino que lo hacen en 24 horas, con lo que los habitantes están tan asustados que se niegan a prestar sus manos para sepultar a los muertos y los dejan dispersos por las calles; esto ha obligado a la reina a enviar allá al padre Lamberto, de la Misión, con los demás religiosos que mandó ir de Francia el año pasado, para atender a este último deber». ________ 5.
Las hermanas Margarita Moreau, Magdalena Drugeon y Francisca Douelle acababan de llegar a Varsovia. 6.
Después de someterse París, el príncipe de Condé había conducido su ejército a Champaña, donde con la ayuda de las tropas españolas había tomado Rethel, Sainte-Menehould y otras plazas fuertes.
Le siguió allá Turena.
La campaña duró tres años, con grave daño de las poblaciones que, saqueadas incesantemente por unos y por otros, vivían en la espantosa miseria. 503
con todo lo demás 7.
Si estuviera en San Lázaro, le enviaría el plan que se sigue en esta santa economía, que hemos impreso 8, Los padres del Santísimo Sacramento hacen maravillas en esta ciudad, mientras que los religiosos están trabajando en el campo en la distribución y asistencia a los pobres 9.
Nosotros sólo tenemos allí a tres personas, aparte de los que todavía tenemos en Etampes, ya que los sacerdotes que se nos han muerto nos han impedido ofrecer más; por eso ha habido que recurrir a los religiosos 10. ________ 7.
La primera idea de estos almacenes generales se le ocurrió a Cristóbal du Plessis, barón de Montbard, consejero del rey.
Había dos en París: uno se encontraba en el extremo de la isla de San Luis, en casa de la señora de Bretonvilliers, de donde salían los socorros para Villeneuve-Saint-Georges, Lagny, etcétera; el otro en el Hôtel de Mandosse, cerca del Hôtel de Bourgogne, para Gonesse y los alrededores.
Había trajes, ropa, muebles, utensilios, sustancias alimenticias, medicinas, ornamentos de iglesia y hasta vasos sagrados, llevados allá por personas caritativas o que algunas carretas iban buscando de casa en casa (C F.
ABELL Y, o.c., I, cap.
XLII, 194; Mémoire des besoins de la campagne aux environs de Paris; Le Magasin charitable). 8.
Le Magasin charitable. 9.
La compañía secreta del santísimo Sacramento hizo mucho por la atención a los desgraciados.
La verdadera importancia de esta sociedad, que puso de relieve por primera vez el padre C LAIR, La Compagnie du Saint-Sacrement.
Une page de l'histoire de la charité au dix-septième siècle: Etudes(1888-1889), ha sido en los últimos años objeto de hermosas investigaciones, que han salido principalmente de la pluma de dom B EAUCHET-FILLEAU, de R.
ALLIER y sobre todo de A.
REBELLIAU.
El padre Lamberto había tenido relación con ella cuando desempeñaba las funciones de asistente en París; asistió incluso a una sesión (Annales de la Compagnie du Saint-Sacrement,109).
Entre estos Annales y la Vie du vénérable Vincent de Paul de ABELL Yse han visto oposiciones que no existen en la realidad.
La actividad de la compañía en el terreno de la caridad no quita nada a la de san Vicente, tal como nos la da a conocer su primer biógrafo.
Véase nuestro trabajo Saint Vincent de Paul et la compagnie du Saint-Sacrement: Bulletin de littérature ecclésiastique (1907) 353 s. 10.
Los jesuitas fueron enviados por el arzobispo de París a la región de Villeneuve-Saint-Georges y llegaron hasta Corbeil, los sacerdotes de San Nicolás du Chardonnet llegaron hasta Limay, Brevane, Villecresnes.
Charolles; los capuchinos se establecieron en Corbeil y sus alrede504
Gracias a Dios, yo me encuentro bien, lo mismo que toda la compañía de por aquí.
Enviamos al padre Berthe a Roma 11.
El padre du Chesne irá de director a la casa de Richelieu, para empezar allí al mismo tiempo el seminario interno.
Hemos enviado allá a lo mejor de nuestros seminaristas para que enseñen las prácticas y den ejemplo a los demás.
El padre Cuissot vuelve a Cahors y tendrá que ir a Montauban para tratar con el señor obispo sobre el proyecto de su seminario 12 Mandaremos que vuelva de Roma al padre Le Vazeux; quizás lo enviemos a Agen o a Montauban 13, Le acompaño una carta de Berbería.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Lamberto, superior de los sacerdotes de la Misión que se encuentran actualmente en Polonia, en Varsovia. ________ dores; los dominicos recorrieron la región de Gonesse, Sevran y Le Bourget; los sacerdotes de la Misión se distribuyeron en varios grupos para socorrer a Etampes, Palaiseau, Lagny y otros lugares.
Y no es eso todo.
A estas tropas heroicas de obreros de la caridad se añadieron los carmelitas descalzos, los recoletos, los eclesiásticos del seminario de Charpentier, los padres de Picpus. «Es la conducta de los misioneros del padre Vicente, que tienen mucha experiencia, dice el autor del Magasin charitable , 13, la que ha servido de modelo en casi todos los lugares». (Cf.
Etat sommaire ya citado). 11.
Tomás Berthe había sido nombrado superior de la casa de Roma y procurador de la congregación ante la Santa Sede. 12.
Expulsado de Montauban a Montech por la peste, el cabildo se había llevado consigo a algunos seminaristas que el obispo de la diócesis Pedro de Bertier alojaba anteriormente en su palacio episcopal.
Ocuparon una casa que el prelado había adquirido cerca de la iglesia; allí fue donde los sacerdotes de la Misión les dieron las primeras lecciones. 13.
Fue a dirigir el seminario de Annecy. 505
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