Carta · tomo V
A CARLOS OZENNE
26 de febrero de 1655
1924 [1844,V ,324-326] A CARLOS OZENNE París, 26 de febrero de 1655 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido dos cartas suyas a la vez, una del 21 y otra del 28 de enero.
Me habla usted en la primera del testimonio de benevolencia que le han querido dar los prelados recién nombrados y de las muestras de afecto que la reina ha tenido con usted.
Doy por ello muy humildes gracias a Dios y le ruego que nos haga dignos de responder a las esperanzas de Su Majestad y a las de esos señores.
El padre Guillot me ha escrito para hablarme de los diversos movimientos que ha tenido en su ánimo sobre la propuesta de viajar a Suecia, y cómo finalmente se había decidido a marchar a aquel país, pero que la reina, después de hablar con el señor de Fleury que le había expuesto los planes de dicho padre, dijo que no le gustaba.
Pues bien, padre, le diré que ya no hay tanta necesidad de que vaya, ya que el señor embajador 1, al ver las dificultades que ustedes ponían, ha recurrido a Francia y le han enviado tres sacerdotes.
Así pues, Dios nos ha dado a conocer su voluntad y se encuentra usted con la dificultad ya solucionada en este sentido.
En su segunda carta me habla del disgusto que tenía al ver cómo las cosas no iban en la familia como deberían ir, y cómo se sintió usted aliviado al descargar sus preocupaciones en el seno de aquellas mismas personas que estaban interesadas, y cómo finalmente las cosas marchan mejor.
Le doy por todo ello gracias a Dios y le ruego que nos dé las disposiciones que él desea en los superiores, que son entregarse a su divina Majestad 2 para sufrir con paciencia las aflicciones que nos lleguen por parte de nuestros mismos familiares.
¡Ay, padre!
¿Quién no obrará de esa manera al considerar todo lo que Nuestro Señor sufrió por parte de los suyos, y Dios mismo ________ Carta 1924 (CF).
— Archivo de Cracovia, original. 1.
El barón de Avaugour. 2.
Primera redacción: a Dios.
Las palabras su divina Majestad son de mano del santo. 303
por parte de sus criaturas?
Si no sucediera así, tendríamos motivos para pensar que su divina Majestad nos trata como niños de pecho.
¡Animo, pues, padre!
Entreguémonos a Dios de la mejor manera que podamos para no esperar de los nuestros más que penas y aflicciones, con la absoluta confianza de que esto no nos faltará, si somos fieles en hacer observar las reglas y las santas costumbres de nuestra vocación.
Me alegra usted mucho con lo que me dice de que procede con gran abertura de corazón y confianza con el señor de Fleury; me sentiré todavía mucho más consolado de lo que podría expresarle cuando quiera Dios darle a conocer, lo mismo que a mí, la sencillez de su corazón; estoy seguro de que llegará a conocerla con el tiempo.
He recibido el pasaporte para las hijas de la Caridad y para nuestros hermanos; esperamos poder enviárselos a principios del mes de mayo.
Le enviaremos entonces todo lo que pide.
Saludo entretanto a esa querida familia con todo el afecto que me es posible, postrado en espíritu a los pies de todos.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Ozenne, superior de los sacerdotes de la Misión de Polonia, en Varsovia.
Tomo V · página PDF 304Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.