Carta · tomo V
A UN SACERDOTE DE LA MISION
2000 [1916,V ,421] A UN SACERDOTE DE LA MISION Tengo una gran esperanza de que contribuirá usted mucho, con la gracia de Dios, a la salvación de esos pueblos, y que sus ejemplos servirán a sus hermanos para que se aficionen a esta buena obra y se dediquen a ella en los sitios, tiempos y maneras que usted les indique, después de consultar con Dios, como un nuevo Moisés, y de recibir de él la ley para dársela a los que va a gobernar 1.
Acuérdese de que la forma de gobernar de aquel santo patriarca fue paciente, mansa, tolerante, humilde y caritativa, y que en Nuestro Señor estas virtudes alcanzaron su mayor perfección, a fin de que nosotros nos conformásemos a ellas.
Carta 2000.
— ABELL Y, o.c., 1.
III, cap. 24, sec..
I, 351. 1.
El destinatario de la carta acababa de ser nombrado superior. 401
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