Carta · tomo VI

A MARTIN BAUCHER, HERMANO COADJUTOR, EN SAINTES1

21 de octubre de 1657

Tipo
Carta
Tomo
VI
Página inicial
550
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Creíamos que se nos iba a morir el Padre Alméras en una grave enfermedad que ha padecido en Bourbon; pero, gracias a Dios, está ya fuera de peligro.

Nos comunican desde Roma que los que nos ha dejado la peste en Génova se encuentran en buena salud, gracias a Dios.

Soy en él su muy humilde servidor.

V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de página: Padre Rivet. 2520 [2424,VI,550-551] A MARTIN BAUCHER, HERMANO COADJUTOR, EN SAINTES1 París, 21 de octubre de 1657 Mi querido hermano: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

El largo tiempo que hace que recibí su carta no impide que sienta todavía la alegría que con ella recibí.

Le doy gracias a Dios por esa caridad que le ha dado, que atraviesa los mares con el deseo al mismo tiempo que la ejerce usted en la realidad.

Esa es la mejor manera de hacerse agradable a Dios, extendiendo así sus afectos en su servicio.

Delante de él la voluntad cuenta como si fuera realidad.

¿Cómo si no, iba a darles a los santos una gloria eterna tan maravillosamente grande por un poco de pena que han sufrido en esta vida, que no ha hecho más que pasar enseguida?

Tomo VI · p. 550

Lo ha hecho así porque ellos deseaban sufrir y agradarle infinitamente, si les hubiera sido posible.

Por ese mismo amor es por lo que Dios les recompensa infinitamente.

Esté seguro, mi querido hermano, de que no dejará sin recompensa ese celo que le mueve hacia Madagascar ________ Carta 2520.

— Archivo de Turín, copia del siglo XVII o XVIII 1.

Martín Baucher, nació en Epone Seine-et-Oise), entró en la congregación de la Misión en enero de 1653, hizo los votos en Saintes el 13 de enero de 1656. 504

Tomo VI · p. 550

para contribuir a la salvación de las almas, y a Génova para asistir a nuestros afligidos hermanos.

Espero incluso que él le aumente su gracia para servirle en Saintes con mayor paz y más fruto para su alma, esperando a que su Providencia le llame a otro sitio.

Siga ofreciéndose a ella para todos los rincones de la tierra y para todas las cosas en las que su bondad tenga a bien emplearle, ya que Dios se ve honrado con ese abandono; pero siga también sometiendo todos sus deseos a su disposición, juzgándose indigno de que piense en usted y demasiado feliz de que le siga incluso tolerando en el lugar en que está.

La verdad es que he quedado muy edificado al ver al final de su carta esa entrega que usted hace en sus divinas manos de su propia voluntad; es ésta una señal de la gracia que Nuestro Señor ha puesto en usted para cumplir la suya en todas partes y en todas las cosas.

Amén.

El hermano Le Roy no se ha mantenido fiel; ha salido por segunda vez de la compañía.

Se dice que está viviendo ahora en casa de un labrador, cerca de Villepreux, en donde sirve de carretero.

Tomo VI · página PDF 505

Su primo Albino 2 se encuentra muy bien en el Piamonte y el hermano Joustel 3 en Toul.

Los encomiendo a todos a sus oraciones y me encomiendo también a mí mismo, ya que soy su querido servidor.

V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 2521 [2425,VI,551-553] A GUILLERMO DESDAMES París, 22 de octubre de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Me obligan a escribirle dos motivos distintos: el primero es la ocasión que me ofrece para ello el regreso a Polonia de un ________ 2.

Albino Gontier, entonces en Turín. 3.

Luis Joustel, nació en Epone (Seine et-Oise) el 22 de julio de 1630 entró en la congregación de la Misión el 16 de junio de 1655 hizo los votos en Toul el 31 de mayo de 1657.

Carta 2521 (CF).

— Archivo de Cracovia, original. 505

Tomo VI · página PDF 505

criado de la casa de la reina, que está aquí; y el segundo, la satisfacción que me da hablar con usted de usted mismo.

¿Cómo se encuentra usted, Padre?

¿Está usted más tranquilo después de la última carta que recibí de usted, en la que le veía por una parte con buena salud, pero por otra algo resentido de los daños y agitaciones que el último ataque de los suecos había causado a esa pobre ciudad de Varsovia?

Parece ser que sí, gracias a Dios, dado que ha sido posible expulsar a esa gente y que me ha dicho el Padre Ozenne que espera estar pronto a su lado y llevar allá al Padre Duperroy, que se encuentra mejor.

¡Qué buenas noticias!

Me siento sensiblemente consolado por ellas; pero todavía me sentiría incomparablemente más si supiera que está usted ya gozando realmente de su presencia y disfrutando de las dulzuras de la paz, después de esa larga y molesta agitación que les ha mantenido separados.

Así pues, Padre, ¡quiera Dios reunirles y darles a todos las fuerzas de cuerpo y de espíritu necesarias para responder a sus designios!

Tomo VI · página PDF 506

Estoy seguro de que la firmeza que les ha dado en medio de los peligros y sacudidas pasadas será el fundamento sobre el que afianzará a la compañía en Polonia, y de que el buen uso que ustedes han hecho de tantas y tantas pruebas atraerá sus bendiciones sobre ustedes y sobre sus trabajos.

Nos han edificado ustedes a todos con su paciencia y sus esfuerzos.

No pienso nunca en ustedes sin tener grandes sentimientos de gratitud para con Dios y de cariño con ustedes.

¡Quiera Nuestro Señor cumplir los designios que tiene sobre su persona!

Ya se habrá enterado usted de las graves pérdidas que hemos sufrido con la muerte de los padres Dufour, Prévost y de Belleville, que habían ido a Madagascar y que se fueron a Dios; y en Génova, la de los padres Blatiron, Duport, Ennery, Francisco Vincent, Tratebas y Boccone, que nos arrebató la peste.

Eran muy buenos obreros, que salvaron sus almas al perderlas por la salvación del prójimo, tal como nos lo ha dicho y practicado Nuestro Señor.

Esperamos que serán como otros tantos 506

Tomo VI · página PDF 506

VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

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