Carta · tomo VI
A DIONISIO LAUDIN
2536 [2440,VI,569-572] A DIONISIO LAUDIN París día último de octubre de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le ruego que nos dispense de que no podamos enviarle por ahora el predicador que nos pedía, no sólo por las misiones que están ocupando y lo estarán durante todo el invierno a todo nuestro personal, sino además por la obligación que tenemos de llenar los sitios que se han quedado vacíos en Génova, en Madagascar y en las Hébridas, por la muerte de los padres Blatiron, Duport, Ennery, Vincent, Boccone, Tratebas, Dufour, Prévost, de Belleville y Duiguin de las que ya tiene usted noticia, con excepción de este último, del que dispuso Dios el 17 de mayo pasado, tal como acabamos de enterarnos.
Puede decirse que hizo maravillas en esas islas Hébridas por nuestra santa religión, que ha perdido mucho con ese buen misionero, así como por nuestra compañía, a la que Dios ha querido visitar por todas partes.
Así pues, todas estas pérdidas me obligan a rogarle que se contente usted con los padres que tiene y que continúe con ellos sus misiones, tal como lo hacía el Padre Cruoly, que todavía llevaba más.
Me dirá usted que no tiene tanta práctica como él en la predicación para poder predicar todos los días, como sería necesario, al no tener más que dos sacerdotes.
Le respondo a ello que, si lo hace, Dios suplirá lo que a usted le falte, y que con el ejercicio le concederá la gracia de poder hacerlo; además, tendrá usted dos nuevos sacerdotes en Navidad, que podrán ayudarle; pues acepto de buena gana que haga recibir usted esta última orden sagrada a los hermanos Thibault 1 y Turpin en la próxima ordenación, y al hermano Bienvenu que se ordene de diácono.
Entretanto quizás pueda usted encontrar a un buen sacerdote externo, que quiera trabajar con usted en las misiones; en ese caso, podrá ayudarles a ________ Carta 2536 (CF).
— Archivo de Turín, original. 1.
Nicolás Thibault, nació en Boissy-le-Chatel (Seine-et-Marne) el 1 de agosto de 1633, entró en la congregación de la Misión el 21 de septiembre de 1649, hizo los votos el 21 de noviembre de 1653.
Dirigió la casa de Richelieu de 1670 a 1675, la de Versailles de 1675 al 27 de febrero de 1680. día de su muerte. 521
confesar.
Y si no puede usted de ninguna forma tener dos predicaciones cada día, según costumbre, con el Padre Gorlidot, podrán contentarse con una, más el pequeño catecismo, los días laborables, tal como vio usted que se hacía por Richelieu.
Ya le hablé del hermano Descroizilles.
Como se ha hecho incapaz para servir a Dios en la buena educación de la juventud por ese deseo inmoderado que tiene de estudiar filosofía, no le daremos la satisfacción de dedicarse a ella por largo tiempo, por miedo a que se adhiera al espíritu maligno que le da esa pasión para apartarle del bien que podría hacer en la instrucción de esos niños si, en efecto, se dedicase a ello con interés.
Por tanto, si no lo utiliza usted para dar clases, haga el favor de emplearlo en alguna otra cosa.
No hay ningún peligro en que el hermano Turpin espere al año que viene para hacer los votos 2; entretanto veremos si es conveniente que los haga.
Ayúdele a vencer su pereza en levantarse por la mañana y a corregir sus otros defectos que, gracias a Dios, no son de mucha importancia.
Hay motivos para esperar en él, ya que tiene sensatez y buena voluntad; sin embargo, retrase su admisión en los votos, sin decirle el motivo.
Me parece que será conveniente devolverle la beca a su pensionista, suponiendo, según dice, que no tiene ningún otro título y que desea cumplir con sus obligaciones.
Antes de comunicar a los antiguos dueños el contrato del clero de Francia con el rey, soy de la opinión que les hable usted en particular para que lo sepan, que les exponga usted que es justo que le ayuden a pagar esa tasa, según las cláusulas del contrato y teniendo en cuenta sobre todo que las diversas y grandes pensiones que ellos sacan de usted le impiden poder cumplir con esas cargas y poder seguir subsistiendo.
En fin, procure hacer lo posible para que acepten esa notificación del contrato, diciéndole que lo hace usted a disgusto, y solamente para cumplir con su deber.
Pero una vez hecha esta notificación, le ruego que no les persiga judicialmente, pues sentiría mucho que hubiera que hacerles un proceso y que nos pusiéramos a mal con ellos por setecientas u ochocientas libras, que es a lo que puede llegar su parte. ________ 2.
Los hizo el 6 de octubre de 1658. 522
He hecho entregar al hermano Robineau la copia de no comparecencia obtenida por el señor de Malemaison, para que haga lo que sea menester.
El Padre Alméras, que ha estado a punto de morir en Bourbon, ha llegado aquí, gracias a Dios; pero sigue todavía con fiebre.
Soy en Nuestro Señor su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Su hermano 3 ha salido hoy con el hermano Plunket para Tréguier.
Encomiendo sus personas, su viaje y sus ocupaciones a sus oraciones.
El hermano Turpin merece que se tenga un poco de paciencia con sus pequeñas impertinencias.
Si no me engaño, tiene más juicio del que demuestra en algunas ocasiones.
Sea lo que fuere, es un buen muchacho y, a mi juicio, querido por Nuestro Señor 4.
Dirección: Al Padre Laudin, superior de los sacerdotes de la Misión de Le Mans. 2537 [2441,VI,572-574] A LUIS DUPONT, SUPERIOR DE TRÉGUIER París, día último de octubre de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Finalmente salen para allá el Padre Laudin y el hermano Plunket, que van a sustituir al Padre Lapostre para servir a Dios y al seminario de Tréguier bajo su dirección.
Le ruego ________ 3.
Gabriel Laudin, nació en Provins (Seine-et-Marne), entró en la congregación de la Misión el 10 de mayo de 1654 a la edad de 25 años, hizo los votos el 14 de mayo de 1656, superior en Amiens de 1667 a 1670, procurador general de 1677 a 1679. 4.
Estas palabras, desde el hermano Turpin, son de mano del santo.
Carta 2537 (CF).
— Archivo de Turín, original. 523
que los reciba con toda cordialidad como a personas prudentes y llenas de buena voluntad, y que entregue al Padre Lapostre el dinero que necesita para regresar a París, adonde le ruego que vuelva en la primera oportunidad.
No hemos podido enviarle más que un sacerdote, y no sé cuál habrá sido el motivo que ha tenido el señor obispo para pedir dos.
Le ruego que me lo haga saber.
Sin embargo, habíamos ya destinado a otro padre junto con el Padre Laudin, pero lo hemos tenido que enviar a Italia, en donde sabe usted que hemos perdido a seis sacerdotes, a saber, los padres Blatiron, Duport, Ennery, Francisco Vincent, Boccone y Tratebas, muertos por causa del contagio en Génova.
También sabe usted que Dios ha querido disponer de los padres Dufour, Prévost y de Belleville, que habían ido a Madagascar; y hace muy poco tiempo que hemos sabido también que su divina bondad nos ha quitado además a un buen obrero, del que puede decirse que ha estado haciendo maravillas en las islas Hébridas, en donde murió el 17 de mayo pasado, con gran pena de aquellos isleños.
Así pues, Padre, ha querido Dios visitar por todas partes a esta compañía y dejar vacía a esta casa de los hombres destinados a llenar los puestos vacíos; esto es lo que nos obliga a enviarle un clérigo en lugar de un segundo sacerdote.
Los dos son capaces de enseñar y puede usted darles la ocupación que juzgue más conveniente.
Espero que le dejarán satisfecho.
Me tomé el honor de escribirle al señor obispo el sábado pasado por correo, para comunicarle que haríamos partir a estos dos misioneros hoy mismo; y me parece que le daba a entender que se trataba de dos sacerdotes, ya que entonces esperábamos que se los podríamos proporcionar.
Le envié aquella carta a Tréguier pero, ante la duda de si habría partido antes de que la carta llegara a sus manos, le mandé una copia a Nantes.
Estos padres le darán las noticias que hay por aquí.
Le aseguro que seguiremos con nuestras oraciones por usted y por su familia, para que Dios la bendiga cada vez más.
Soy en su amor, Padre, su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 524
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