Carta · tomo VII

A SANTIAGO THOLARD, SACERDOTE DE LA MISIÓN, EN BRUYERES 1

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Carta
Tomo
VII
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2581 [2484,VII,12-15] A SANTIAGO THOLARD, SACERDOTE DE LA MISIÓN, EN BRUYERES 1 París, 12 diciembre 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Muchas veces le he dicho a la compañía, Padre, que si le ocurre algo malo, es únicamente por culpa mía.

Las dificultades con que usted tropieza en esa misión lo demuestra con claridad; por eso le pido perdón, postrado en espíritu a sus pies y a los de sus acompañantes.

Me parece que tiene usted razón para dudar de si debe continuar trabajando allí o dejar lo que había comenzado para regresar, ya que no disponen ustedes de alojamiento propio y se ven obligados a hospedarse en la posada, aparte de que su auditorio es muy pequeño, ya que sólo acuden unas cien personas, la mayoría niños, y que tienen que acudir de cinco o seis caseríos apartados.

Pero, por otro lado, me parece que debe usted entregarse a Nuestro Señor para continuar la misión hasta el final.

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En primer lugar, porque han sido ustedes recibidos por los señores párrocos; 2 º porque el señor del lugar ha consentido en ello; 3.º porque no encuentran ninguna resistencia por parte de nadie; 4.º porque esa pobre gente, o al menos muchos de ellos, asisten a los ejercicios, especialmente los jóvenes, a quienes Nuestro Señor se complacía en ver en sus predicaciones y que tanta necesidad tienen de ellas; 5.º porque quizás Nuestro Señor tiene el designio de salvar a alguna buena alma que se encuentra en peligro de salvación y tenga que morir pronto y, si llegara a condenarse por falta de ayuda, le haría a usted responsable de su pérdida, y a mí junto con usted, si no cumpliéramos la voluntad de Dios en esta ocasión; 6.º porque es una prueba que quiere Dios hacer de su paciencia en medio de las dificultades con que tropieza, y el espíritu maligno se sirve de esta ocasión para destruir el bien que usted hace, sirviéndose de los sentimientos de su naturaleza, que se siente mortificada por no haber sido acogido con aquellas atenciones que se ________ Carta 2581 (CA).

— Archivo de Turín, original. 1.

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Bruyeres-le-Chatel, en el distrito de Corbeil (Seine-et-Oise). 18

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usan en otros lugares, como en Conflans 2, o por no haber sido alojado debidamente, sino en una posada.

Todas estas razones, Padre, y otras muchas me obligan a suplicarle que continúe y lleve a cabo la obra que ha comenzado, a pesar de todas las razones contrarias, como la negativa del conserje a alojarle y las molestias que ha de sufrir en la posada, acordándose de que el Misionero de misioneros ni siquiera tenía una piedra donde reposar la cabeza y que a veces le negaron la entrada en los lugares a donde iba a trabajar y que le echaron, a él y a sus apóstoles, de algunas provincias; y Dios todavía no ha encontrado digna a nuestra Misión de trato semejante.

En cuanto a esos caseríos alejados, se encuentran pocas parroquias en el campo donde no los haya; sucede a veces que se muestran más celosos que los demás en particular de los ejercicios de la misión.

En ocasiones basta con que uno o dos de cada caserío se sientan tocados por Nuestro Señor para que se conviertan en predicadores de todos los demás.

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Y aun cuando sucediese que no vinieran muchos de esos sitios, acuérdese de que Nuestro Señor predicaba a un número muy pequeño de personas, e incluso a una sola, y que quizás Nuestro Señor ha permitido todos estos motivos de disgusto para que tenga que predicarse usted a sí mismo y curarle de esa vana satisfacción que buscamos imperceptiblemente en nuestros trabajos.

Pues bien, siendo esto así, le ruego en nombre de Nuestro Señor que siga trabajando, aunque no haya más que una sola alma que necesite de usted, pensando en los sentimientos de Nuestro Señor que, como buen pastor, tenía que dejar su rebaño de 99 ovejas para ir a buscar a una que estaba extraviada.

Es muy raro en estas ocasiones que una misión empezada no consiga llegar hasta el fin, si los misioneros ejercen las virtudes necesarias: la paciencia, la humildad, la oración, la mortificación.

Esto es, Padre, lo que espero que hagan ustedes, y que usted mismo podrá edificar así a los padres Caset y de Fleury 3, de los que soy, en el amor de Nuestro Señor, el más humilde servidor, VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión ________ 2.

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Probablemente Conflans-Sainte-Honorine, en el distrito de Versalles ( Seine-et-Oise). 3.

Antonio Fleury nació en Bully (Rhone) en septiembre de 1624 entró va sacerdote en la congregación de la Misión el 28 agosto 1657, hizo los votos en Saintes el 18 enero 1660. 19

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VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

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