Carta · tomo VII
A UN SACERDOTE DE LA MISIÓN
2604 [2506,VII,43] A UN SACERDOTE DE LA MISIÓN [11 enero 1658] 1 El santo habla del rumor que corre a propósito del mariscal de la Meilleraye, que parece había caído en desgracia 2, El mariscal se había dirigido a los capuchinos para obtener misioneros, y éstos le habían prometido 24, que se embarcarían — según se decía — en el primer barco destinado a la isla de San Lorenzo. «Si el señor mariscal se arregla con esos buenos religiosos», el santo se declara dispuesto a retirar al Padre Bourdaise de Madagascar. «Nuestra máxima es ceder siempre el sitio a los otros, creyendo que lo harán mejor que nosotros». 2605 [2507,VII,43-45] A JUAN MARTIN París, 11 enero 1658 Le pido a Nuestro Señor que este nuevo año le traiga mil bendiciones para la eternidad y que le sigan otros muchos que le lleven hasta Dios, nuestro último fin.
El buen señor Alméras, Padre, ha encontrado el suyo después de 83 años de vida en la tierra.
Cayó enfermo el día 1 del año, y el 4 se fue a Dios.
Tenemos motivos para creerlo así, después de los actos de virtud que le hemos visto practicar desde su entrada en la compañía, que han edificado a toda la casa y lo han dispuesto a una buena muerte, después de una vida tan larga.
No obstante, como nos son desconocidos los juicios de Dios, haremos bien en rezar a Dios por su alma, así como por la de nuestro buen hermano Francisco Hémet, que murió al día siguiente, el 5 de este mes, de unos 45 ó 50 años de edad.
Su muerte ha respondido a su vida, ya que en la una y en la otra se mostró dispuesto a todo y lleno de tan buenos sentimientos que no cabe esperar otros mejores en un hombre de piedad.
Las dos últimas veces que lo vi, me dejó maravillado de la plenitud de su fe, de su confianza en Dios de su resignación con la divina voluntad. ________ Carta 2604.
— Collet, o.c t.
II. 38. 1.
Collet parece favorable a esta fecha.
Por lo demás, esta carta está relacionada con la carta 2607. 2.
Véase la carta 2607 Carta 2605 (CF).
— Archivo de Turín, original. 43
He recibido dos cartas suyas, del 10 y 29 diciembre.
Doy gracias a Dios por la satisfacción que han recibido ustedes de la visita y por los frutos que esperan de ella, así como también de que los tres últimos sacerdotes que le enviamos están ya en disposición de ayudarle en sus misiones.
Ha sido esto para mí un consuelo muy grande.
Después de la misión de Bra, la casa de Génova tendrá necesidad de dos de esos padres; ya sabe usted que se los enviamos con la idea de ayudarle mientras se preparaban a formarse un poco en el aire de ese país.
No tengo nada que decirle sobre la partida del Padre de Musy.
Seguiremos pidiendo de todo corazón por la conservación de su salud y el éxito de sus trabajos.
Hemos de ponernos en manos de Dios para el tiempo y la manera de su fundación, y entretanto sufrir con paciencia las incomodidades en el alojamiento y las demás necesidades.
Yo he estado un poco enfermo, pero gracias a Dios me encuentro mejor.
Soy en Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Martin, superior de los sacerdotes de la Misión, Turín. 2606 [2508,VII,45] A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA 11 enero 1658 Me alegra saber que una persona que ha hecho voto de ser religioso cumpla con su promesa entrando en nuestra compañía, aunque no sea una religión.
Sin embargo, hemos de tener cuidado en no recibir a esas personas, si no son espíritus bien hechos y bien decididos. ________ Carta 2606.
— Reg. 2, 18. 44
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