Carta · tomo VII
A FERMIN GET, SUPERIOR DE MARSELLA
2672 [2574,VII,133-134] A FERMIN GET, SUPERIOR DE MARSELLA París, 19 abril 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Recibí su carta del día 9.
Doy gracias a Dios por el viaje que he hecho usted a Toulon y por el feliz resultado del mismo.
Le pedí que enviara al Padre Le Vacher, además de las 3.000 libras ya enviadas, otras mil que le quedaron a usted de las 4.000 libras de la última letra de cambio, a saber, 900 libras para él y 100 libras para el señor caballero de Romilly.
Procuraremos pagar las 181 que todavía le debemos de las 352 libras que ha pagado usted a los capellanes, así como también lo que aquí se ha recibido y allí se ha entregado para los forzados.
Dentro de poco pensaremos también en usted para la ayuda que nos pide.
Hemos recibido 30 libras para Reinaldo le Page; le escribo al Padre Huguier que se las entregue.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 2673 [2575,VII,134-136] A FERMIN GET, SUPERIOR DE MARSELLA París, 26 abril 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le doy gracias a Dios de que haya encontrado usted a una persona que le ha ofrecido entregarle en Marsella el dinero que tenemos aquí para Argel, sin que nos cueste nada el cambio.
Cuando lo hayamos reunido todo, la cantidad podrá elevarse a quince o veinte ________ Carta 2672.
— Archivo de la Misión, copia sacada del original en casa del señor Hains, Marsella.
Carta 2673 (CF).
— British Museum, Foreing Private Letters.
Eg. 27, f.º 164, original.
La posdata es de mano del santo. 121
mil libras.
Puede usted empezar a girar en contra nuestra; vale más que sea en varias veces que no en una sola letra de cambio; pero, si no le entregan a usted la cantidad en el mismo momento en que firma la letra, como sería de desear, es preciso que se asegure usted bien de recibirla al menos cuando tenga noticias de que nosotros la hemos entregado aquí; si no, recurriremos a los señores Simonnet que, al ser personas en las que no hay nada que temer, nos harán el favor de agenciar este asunto, aunque con alguna pequeña ganancia por su parte.
Me dice usted que ha despedido a los novicios de San Víctor.
Pues bien, atendidas las razones que ha tenido usted para obrar de esta manera me parece que ha hecho usted bien 1, pero habría sido mejor que me hubiera hablado usted de este propósito antes de llevarlo a cabo.
Pero ahora me acuerdo que me habló usted de ello; me retracto de lo dicho 2.
Procuraremos pagar su letra de cambio de 400 libras que, con la que va nos giró de 165 libras, suben a 565 libras, para que le reembolsemos de las 355 libras que pagó usted a los señores capellanes y de las 210 libras entregadas o por entregar a los pobres forzados.
Haré cotejar esa cuenta con nuestras memorias, para ver si coinciden.
Entretanto, hay que añadir algunas nuevas cantidades: en primer lugar, para Pedro Le Gros, apodado Lapointe, cuatro escudos que le mandan a Toulon y que hemos recibido aquí; y en segundo lugar, 7 libras con 5 sueldos para el señor Esbran, sacerdote, forzado en la Bailliebault.
Le escribo al Padre Huguier que les entregue a los dos esas cantidades. ________ 1.
Conocemos estas razones por un antiguo cuaderno de la casa de Marsella, que se conserva actualmente en los Archivos Nacionales, s 6707: «Como la mayoría de estos jóvenes no tenían más vocación religiosa que la voluntad de sus padres, que deseaban descargar sus casas y dotarles de la mesa religiosa como de un beneficio estos muchachos no sabían lo que era ser monjes, seguían sus sentimientos e inclinaciones, eran libertinos, bribones sólo buscaban satisfacer sus sentidos, de forma que, al no ver en ellos ninguna apariencia de bien, ni esperanza de reforma, nos vimos obligados después de un año de prueba a pedirle a dicho señor prior (del monasterio de san Víctor) y a sus parientes que los retirasen, así lo hicieron, aunque a disgusto y con muchas súplicas ante el superior de esta casa para que lo,i soportase algunos años más». una vez que se marcharon los novicios de san Víctor, ya no hubo más alumnos en la casa de Marsella. 2 Esta frase es de mano del santo. 122
Tomo VII · página PDF 122VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.