Carta · tomo VII
A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA
2738 [2640,231-232] A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA 9 agosto 1658 Le doy gracias a Dios por el decreto que ha dado la Congregación de la visita apostólica para que podamos tener una casa en Roma.
Es el resultado de sus gestiones y debemos esta gracia a su esfuerzo e interés, lo mismo que otras muchas que por medio de usted hemos recibido.
Si no es ahora la mejor ocasión para ejecutar este decreto, ésta puede presentarse cuaLquier día.
Habrá que esperarla con paciencia, y más de Dios que de los hombres. 2739 [2641,VII,232-234] A SOR ANA HARDEMONT París, 10 agosto 1658 Hermana: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido varias cartas de usted y con ellas mucha pena al ver todo lo que tiene que sufrir.
Sí, le tengo realmente compasión a; ver cómo gime su pobre corazón, oprimido por ese malestar que siente de estar allí.
¡Quiera Dios, con la misericordia de su mansedumbre, suavizar su pena y hacerle ver que es usted más feliz de lo que se imagina!
Sí, hermana, nuestra felicidad está en la cruz, y Nuestro Señor no quiso entrar en la gloria más que a través de la amargura.
El la conduce por el camino de los santos; no se extrañe de todo lo que le pasa; tenga paciencia, deje obrar a Dios, dígale que se cumpla su voluntad y no la suya.
Sé muy bien que así lo hace y que se ofrece usted a él para hacer y para sufrir lo que él quiera; pero es preciso continuar con confianza, sin dejarse llevar por el desánimo.
Si se mantiene usted firme en seguir en el sitio en que está y en superarse a sí misma en el servicio de los pobres, merecerá usted que su divina bondad cambie su tristeza en gozo y sus antipatías en contento.
Así lo hará, según ________ Carta 2738.
— Reg. 2, 241.
Carta 2739 (CF).
— Archivo de la Misión, original 202
espero.
Y con ello edificará usted a su hermana y la animará a la práctica de las virtudes.
Se imagina usted que la señorita Le Gras la ha enviado a ese país para deshacerse de usted.
¡Dios mío!
¡Qué lejos de la verdad está ese pensamiento!
Me consta que ella la aprecia y la estima y que ha querido buscar su propio bien enviándola junto a una dama de gran piedad, para el servicio de Nuestro Señor y el consuelo de sus pobres miembros.
La verdad es que debe dar gracias a Dios por la elección que su providencia ha hecho de usted para ir a Ussel 1, porque, si hubiera estado usted aquí, la habrían enviado a Calais, adonde la reina nos ordenó que enviáramos a cuatro hermanas para asistir a los heridos del ejército, y en donde cayeron todas enfermas y murieron dos 2, y las otras dos no sé si podrán recuperarse; esto nos ha obligado a mandar allá a otras cuatro que han partido con toda decisión, a pesar del peligro; y la más antigua de la compañía, que es sor Enriqueta 3, al conocer la enfermedad y la muerte de sus hermanas, ha pedido ir a ocupar su sitio, por una inspiración que Dios le ha dado de ir a exponer su vida por el prójimo, que es un acto de amor de Dios de los más agradables a su divina Majestad.
¡Bienaventuradas aquellas almas que mueren en el ejercicio de la caridad, sin contentarse con el nombre que llevan!
Y usted, hermana, que se llama también hija de la Caridad, puede considerarse feliz de estar en un sitio y en una situación en que puede ofrecer sus afanes, sus trabajos y su misma vida por la caridad, para obtener esa misma corona y quizás otra mayor.
Le ruego, pues, hermana, que se decida a permanecer en paz en ese sitio, sin aceptar la más pequeña idea de volver acá ni de ser enviada a Cahors.
Lo primero no es conveniente, ni lo otro es factible.
Pido expresamente a Nuestro Señor que le dé fuerzas y que le bendiga.
Soy en su amor su muy querido hermano y servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión ________ 1.
A petición de la duquesa de Ventadour, Luisa de Marillac había enviado a dicha ciudad en mayo de 1658, para fundar allí un hospital, a las hermanas Ana Hardernont y Avoya Vigneron, que asustadas por las dificultades iniciales se dejaron caer en el desánimo. 2.
Véase la carta 2708, nota 2. 3.
Enriqueta Gesseaume. 203
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