Carta · tomo VII
A JUAN MARTIN, SUPERIOR DE TURIN
Annecy 2, que partirá la semana que viene, con la ayuda de Dios, en quien soy su más humilde servidor, VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Junto con su carta he recibido todas las que iban en el paquete; mandaremos entregar las que no son para nosotros. 2755 [2657,VII,256-258] A JUAN MARTIN, SUPERIOR DE TURIN París, 6 septiembre 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Dejé de escribirle en los dos últimos correos porque tenía demasiadas cartas que contestar.
Una de ellas era la que escribí al hermano Demortier, no para señalar el tiempo de recibir las órdenes, sino para que siguiera disponiéndose a ellas.
Entretanto le ruego que me diga si lo encuentra usted bastante preparado, si se le ve inclinado a la virtud y si da motivos para esperar que habrá de ser un buen sacerdote de la Misión.
Nos pide usted en sus últimas cartas del 3 y del 10 de agosto una copia de los libros de predicación y de los catecismos.
No se la podemos enviar, porque nos robaron ese libro.
Sabemos muy bien quién ha sido, y no me consta que lo haya devuelto.
Y aun cuando lo hubiéramos recobrado, no resulta cosa fácil mandarlo copiar; además no es tan necesario enviarlo tan lejos para una o dos personas que podrían servirse de él o que quizás no lo utilizarían nunca.
En cuanto a las reglas, se las enviaremos con los primeros misioneros que salgan para Italia, que será bien pronto, con la ayuda de Dios; y si nos devuelven el libro de predicaciones, se lo enviaremos 1.
Si tiene usted las normas para la fundación de la Caridad, podrá ver al final de las mismas lo que se observa en la visita; no ________ 2.
Marcos Coglée.
Iba a sustituir a Aquiles Le Vazeux.
Carta 2755 (CF).
— Archivo de Turín, original. 1.
Estas palabras, desde «y si nos devuelven», son de mano del santo. 222
hemos redactado ninguna memoria particular sobre ello, aunque pensamos hacerlo con la gracia de Dios 2.
Es difícil que una casa incipiente como la suya pueda abrazar de pronto todas las distintas ocupaciones de la compañía.
Podrá ir haciéndolo con el tiempo; pero ese tiempo hay que aguardarlo con paciencia, procurando entretanto ser fieles en lo poco, para que quiera Dios confiarle lo mucho, según su palabra.
Saludo a su querida familia con todo el cariño de mi corazón.
Hace pocos días me decidí a tomarme el honor de escribir al señor marqués, su fundador 3, para renovarle el agradecimiento de mi pobre corazón y el ofrecimiento de mi humilde y perpetua obediencia; pero no he podido cumplir todavía con esta obligación.
Espero que suplirá usted mi falta cuando se le presente la ocasión.
Le pido a Nuestro Señor que sea él el espíritu de su espíritu y la fuerza de su brazo para destruir la ignorancia y el pecado, que son dos monstruos en la iglesia de Dios.
Si le urgen para la misión de Saluces 4, no debe usted poner dificultades para hacerla, aunque se trate de una ciudad episcopal, ya que en el Piamonte esas ciudades son muchas y pequeñas y, aunque haya en ellas muchos eclesiásticos, no deja de haber muchas necesidades.
Acuérdese, sin embargo, de preferir siempre a los pobres del campo, siempre que pueda.
Soy en Nuestro Señor su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión.
Dirección: Al Padre Martín. 2756 [2658,VII,258-259] LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE [Septiembre 1658] 1 Tengo necesidad de consolarme con su caridad, mi veneradísimo Padre, por la pérdida de nuestra pobre sor Juana Bautista, ________ 2.
Estas últimas palabras son de mano del santo. 3.
El marqués de Pianezza. 4.
Saluces o Saluzzo, ciudad de la provincia de Cuneo, en el Piamonte.
Carta 2756 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Fecha añadida al dorso del original por el hermano Ducournau. 223
por culpa mía, ya que no me atrevía a hablarle abiertamente de las cosas desagradables que habían ocurrido en el Nombre de Jesús, con lo que ella sufrió mucho por su timidez.
Se marchó a las 7 de la mañana, y no lo he sabido hasta las 4 de la tarde.
¿Qué vamos a hacer, mi venerado Padre?
Me da mucha pena de ella. pues la creo inocente de las últimas sospechas.
¿La mando buscar en las hijas de la Magdalena, donde hay una hermana suya, o en casa de sus parientes, que conocemos?
¿Quiere que hable con la mujer del Nombre de Jesús que salía siempre con ella, para informarme de lo que hacían fuera, sin decirle nada de su salida?
¿Quiere que investigue más a fondo entre las hermanas del Nombre de Jesús, para saber qué es lo que ha pasado con ella.?
Este caso me hace ver con claridad la necesidad que tienen las hijas de la Caridad de estar muy sometidas a la que haga las veces de superiora.
Su forma de ser, bastante independiente últimamente, es la culpa de todo lo que ha pasado.
Creo que ha sido el temor, un temor ridículo y sin motivo de ninguna clase, lo que le ha obligado a salir.
Estoy seguro de que su caridad rezará por ella y me perdonará las faltas que he cometido en esta ocasión, amonestándome debidamente de todas mis culpas para ayudarme a corregirme de ellas.
Así se lo suplico con toda humildad, por el amor de Dios, en el que soy, mi venerado Padre, su muy humilde hija y obediente servidora, L.
DE MARILLAC Dirección: Al Padre Vicente. 2757 [2659,VII,259-260] A FERMIN GET, SUPERIOR DE MARSELLA París, 13 septiembre 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Me alegra mucho saber que se están preparando algunos barcos para Argel.
Le ruego expresamente al Padre Huguier que vaya allá; ________ Carta 2757.
— Archivo de la Misión, copia sacada del original en casa del señor Hains, Marsella. 224
entréguele las 3.300 libras y déle los consejos que juzgue convenientes.
Me parece muy bien esa ocasión que nos dice usted para que le enviemos dinero.
Puesto que está usted seguro del señor Rambert, enviaremos al señor Colbert todo lo que nos queda para Argel y le enviaré a usted una letra de cambio, en el caso de que lo crea usted conveniente después del encarcelamiento del embajador de Constantinopla 1 y de los malos tratos que los turcos han infligido a los cónsules de Alejandría 2, de Alepo y de Trípoli 3, por el que ha venido a interceder un obispo del monte Líbano.
Vamos a reunir a algunas personas capaces para tratar de este asunto.
Hemos recibido un escudo para Nicolás Bonner, forzado en Toulon; le pido al Padre Parisy que se lo dé; además, 3 libras para Antonio Auroy y 20 libras, recibidas aquí del señor Haistrau, comerciantes de Monfort 4 en Anjou, para Santos Le Cercieux, forzado en la galera de Ternes o en la Richelieu.
Soy su muy humilde servidor, VICENTE DEPAUL, indigno sacerdote de la Misión 2758 [2660,VII,260-262] A GUILLERMO DESDAMES, SACERDOTE DE LA MISIÓN, EN VARSOVIA París, 13 septiembre 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
¡Bendito sea el Padre de nuestro Señor Jesucristo por la aflic________ 1.
El encarcelamiento del señor de la Haye, embajador de Francia en Constantinopla, fue motivado por una carta cifrada que le había enviado Grémonville, almirante al servicio de los venecianos, y que cayó en manos de los turcos.
Ante la negativa que le dieron el hijo del embajador y el propio embajador de revelarle el contenido de la carta, el gran visir mandó meterles a los dos en la cárcel, después de haberlos maltratado. 2.
Cristóbal de Bermond. 3.
Francisco Piquet.
Trípoli y Alepo tenían el mismo cónsul. 4.
Pequeña aldea cerca de Saumur.
Carta 2758 (CF).
— Archivo de Cracovia, original.
La posdata es de mano del santo. 225
ción que nos ha enviado llevándose a su servidor, el Padre Ozenne 1 Puede usted imaginarse la inmensidad de mi dolor; por el mío, que es tan enorme, sé también que el suyo no será menor.
Pero como es Dios el que lo ha hecho, nos corresponde a nosotros usar bien de su visita y conformarnos con su divina voluntad.
Ese querido difunto es ciertamente bienaventurado por verse ya libre de este cuerpo mortal, que nos tiene sujetos a tantas miserias, y por estar ya definitivamente en la casa del Señor, como tenemos motivos de esperar.
Y nosotros..., quizás nosotros no tengamos que lamentarnos tanto si pensamos que no lo hemos perdido, sino que nos ayuda desde el cielo mejor aún que como lo hacía en la tierra.
Estoy seguro de que todavía hay dificultades para la fundación de Cracovia; pero, si es voluntad de Dios que se lleve a cabo, su Providencia encontrará la manera de solucionar todos los impedimentos; por el contrario, si los obstáculos siguen en pie; será una señal de que quiere que se suspenda ese proyecto, viendo que no podría usted llegar a todo.
En efecto, Padre, ¿cómo podrían ustedes trabajar en dos lugares, no siendo más que dos sacerdotes?
Porque, cuando le enviemos algunos, lo cual nos resulta difícil por ahora, no estarán en disposición de trabajar durante algún tiempo, hasta que aprendan la lengua.
Esto hace que, cuando pienso en la forma de proporcionar buenos misioneros a Polonia, siempre se me ocurre lo siguiente: reunir a una docena de buenos jóvenes de allí, si se les puede encontrar, y educarlos bien en un seminario en donde puedan formarse en la virtud y en los ejercicios eclesiásticos.
Le ruego que piense en ello y que lo trate con el señor Fleury.
No enviaremos a ningún otro superior ni rector más que a usted.
Le ruego, Padre, que haga el oficio de ambos.
Le doy muchas gracias a Dios por la providencia que ha tenido sobre usted.
Espero que le seguirá bendiciendo y que santificará su alma cada vez más, como se lo pido de todo corazón.
Esa misma súplica le hago por el buen Padre Duperroy, a quien miro como una persona privilegiada por la infinita bondad de Dios, que lo ha probado hasta el extremo para tener motivos de bendecirlo también hasta el extremo.
Lo abrazo con usted y a usted con él, con todo ________ 1.
Falleció en Varsovia el 14 de agosto de 1658. 226
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