Carta · tomo VII

A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR DE GENOVA

Tipo
Carta
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VII
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2779 [2681,VII,289-291] A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR DE GENOVA París, 15 octubre 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros He recibido al mismo tiempo sus dos cartas del 1 y del 9 de este mes.

No puedo menos de dar gracias a Dios por todas las que él le concede.

Debe usted humillarse mucho al ver esos efectos de la divina bondad en usted y por medio de usted, y los impedimentos que pone usted quizás al impulso de su gracia, que sin ellos produciría todavía mayores efectos.

Guárdese mucho, Padre, de atribuirse usted algún bien; cometería un robo y una injuria contra Dios, que es el único autor de todo lo bueno.

Tienda siempre hacia abajo, al amor, al desprecio y al deseo de confusión en contra de las inclinaciones naturales, que mueven al deseo de brillar y de tener éxito.

Este es el medio de los medios para honrar a Dios, para edificar y gobernar santamente a esa familia, y finalmente para atraer especiales bendiciones del cielo sobre todos sus trabajos.

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Ruego a la divina bondad que saque su gloria de sus ejercicios espirituales y de los nuestros; así lo hará sin duda, si en ellos nos movemos cada vez más hacia la humildad y el celo.

A pesar de lo que el médico le dice de la naturaleza de la enfermedad del hermano Manuel, no haga mucho caso de eso.

Los desmayos que ha sufrido dan motivos para temer que tiene epilepsia, o al menos que es predispuesto a ella; y, por muchos remedios que se pongan, será difícil quitar la raíz, a pesar de esas promesas de curarlo.

Pues bien, solamente la sospecha de un mal semejante es capaz de hacer que un hombre se retire de una comunidad.

Hay una religiosa en el monasterio de Santa María, que yo atiendo, que se vio atacada de epilepsia.

Como le daba mucha pena a toda la comunidad, la separaron y la pusieron en un lugar aparte; sucedió que la religiosa que le habían dado para que la vigilara y atendiera, al verla echar espuma y retorcerse, recibió una impresión tan fuerte que ella misma ha caído ahora en ataques por el estilo.

Ya sabe usted que una persona es irregular por ese ________ Carta 2779.

— Archivo de la Misión, copia del siglo XVII. 250

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motivo.

Por tanto, si la iglesia lo rechaza, ¡cuánto más tiene que hacerlo una compañía en la que viven juntos los hermanos!

Tenemos como máxima no recibir a nadie en nuestras casas para que viva en ellas con libertad.

Cuando el difunto señor de Fargis, que era un señor de este reino de gran espíritu, antiguo embajador en España y cuñado de nuestro fundador, quiso retirarse a esta casa, le dije que no recibíamos en ella a nadie más que para hacer los ejercicios espirituales, o para ser de nuestra congregación.

Y como él vio que no podía vivir en su casa particular con servidores, se decidió a tomar el hábito de la compañía y acomodarse a la comunidad.

Vivió un año de esta manera con gran consuelo de su parte y de la nuestra, que no observamos nunca en él ningún defecto 1.

Algún tiempo después, el señor de Alméras, inspector de hacienda, nos pidió lo mismo y le dimos la misma respuesta; entonces él tomó la misma decisión, el mismo hábito y la misma forma de vivir, a pesar de que tenía 82 años.

Nos dejó muy edificados y murió como un santo.

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De esta manera, estos señores asistían a las repeticiones de oración, a las conferencias, capítulos y demás ejercicios, siempre que su edad y su salud se lo permitían, con lo que evitábamos los inconvenientes que hubieran surgido si hubieran estado separados.

Le digo esto a propósito del señor Spinola y de sus intenciones, para que le comunique amablemente nuestras disposiciones y pueda él tomar la resolución que crea más conveniente.

El respeto que debemos a su nombre y todavía más a su persona, tal como usted me indica, nos obliga a hacer en su servicio y para su consuelo todo lo que él puede desear.

Ha llegado a Marsella el Padre Berthe y está esperando la ocasión para ir a Génova.

Hemos mandado entregar la carta de ese religioso que usted me envió.

Si esos señores piamonteses que van a entrar en su seminario interno quieren acomodarse al orden de los demás, eso remediaría varios inconvenientes que surgen cuando algunos pretenden singularizarse. ________ 1.

Collet, o.c., t.

II, 28, copia esta frase, de la que dice que está sacada de una carta del 25 de octubre de 1658; se equivoca de fecha. 251

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