Carta · tomo VII
A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA
los cargos, pues no dudo de que se trata de un sentimiento de humildad más que del deseo de evitar preocupaciones por los asuntos o sacrificios por el servicio de sus hermanos.
Cuando le pedí que ocupara el puesto del Padre Demonchy, no fue mi propósito hacerle superior, sino solamente que representara usted al que destináramos, mientras él llegase 2.
No es que yo no sepa muy bien que, aparte de la experiencia que se necesita para gobernar, tiene usted otras buenas cualidades para ello, sin que esto le impida ir a misionar, lo mismo que ocurre con los superiores de otras casas, que son muchas veces los primeros en acudir a trabajar en las misiones.
Así pues. cuando haya llegado el Padre Demonchy mandaremos que vaya alguno que pueda permitirle a usted entregarse por entero a la instrucción y a la salvación del pobre pueblo.
Entretanto pido a Nuestro Señor que acepte los servicios que usted le rinde a él y a esa pequeña familia, a la que saludo con afecto.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor.
Al pie de la primera página: Padre Caset. 2810 [2712,VII,345-347] A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA París, 8 noviembre 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Recibí su carta del 8 de octubre.
Tiene usted razón en decir que nuestros religiosos 1 podrán encontrar en nuestra bula 2 plena seguridad para sus pensiones.
Ha sido muy bien redactada en favor de ellos y en favor nuestro.
Vamos a trabajar en su fulminación sin perder más tiempo, con la ayuda de Dios.
Nos han dicho por aquí que la de Saint-Pourçain, hecha por el señor obispo, no ha sido válida.
Aguardaré su respuesta a la pregunta que le hacía para que se informara, antes de empezar a preocuparnos.
Me siento muy agradecido al señor asesor del Santo Oficio ________ 2.
La elección del santo recayó en el propio Miguel Caset.
Carta 2810 (CF).
— Archivo de la Misión, original. 1.
Los religiosos del antiguo San Lázaro. 2.
La bula de unión del priorato de San Lázaro. 295
por el honor que me hace de acordarse de mí y por la bondad que manifiesta.
Es un favor que agradezco mucho, debido a la estima y al respeto que Dios me ha dado por su digna persona.
Le ruego que, siempre que encuentre ocasión, le asegure mi perfecto agradecimiento por su caridad y mi obediencia perpetua en todo cuanto guste ordenarme.
He advertido al señor vicario de Saint-Jean-en-Grève 3 de todo lo que usted me dice a propósito de la dispensa de esos pobres incestuosos.
El cree que conviene seguir el camino de la dataría y, con esa finalidad, está trabajando por tener el testimonio de su pobreza 4 y la carta que debe acompañarlo.
Espera poder enviárselos en el primer correo.
En cuanto a las ocho pistolas que se necesitan, puede usted tomarlas de ahí y girarnos una letra de cambio.
Espero de la bondad de Dios que les habrá dado a todos ustedes una mayor y más íntima comunicación de su espíritu en los ejercicios que han hecho, para derramar sus dones en las almas que su Providencia confíe a sus cuidados en su casa y en sus misiones.
Y para que su misericordia infinita no se detenga allí, sería de desear que todos fueran más humildes y celosos.
Si es la voluntad de Dios que la semilla arrojada por el señor cardenal Brancaccio 5 en el corazón de esos buenos sacerdotes de Nápoles, para la unión que se les ha propuesto, cale bien hondo y de fruto, in nomine Domine, entonces habrá que estudiar el asunto más de cerca; pero ni ahora ni nunca tenemos que dar nosotros ningún paso para ello, ni de palabra ni de obra.
Somos de Dios y hemos de dejar que Dios obre; en cuanto a ellos, están en buenas manos, ya que están en las de un cardenal tan piadoso y tan sabio.
Ha hecho usted bien en recibir en su casa al sacerdote que va a trabajar en el seminario de la congregación de Prop[aganda] Fide.
Me hubiera gustado mucho saber de dónde es, si es francés y de qué provincia.
Hace ya algún tiempo que empecé a escribir una nota sobre las reuniones de París; pero se quedó sin terminar y ya me había olvidado de ella.
La acabaré, Dios mediante, en cuanto pueda.
Le ruego que procure obtener la indulgencia que pedía el pa________ 3.
En ausencia del párroco, relegado a Compiègne por orden de Mazarino. 4.
Este testimonio era necesario para evitar los gastos usuales. 5.
Obispo de Viterbo (1638-1670). 296
dre Simón, cuya carta le envío, y que me recuerde cuando la haya obtenido que es para un párroco de cerca de Nuestra Señora de la Rosa, para que se la mande al Padre Chrétien, superior de esa capilla 6.
Le envío el testimonio de pobreza de esos pobres desgraciados de la parroquia de San Juan de esta ciudad.
En el próximo correo le enviaré todo lo demás que se necesita.
Acabo de recibir carta de Varsovia de los padres Desdames y Duperroy.
¡Ay, Padre!
¡Qué hombres ha concedido Dios a la compañía con estas dos personas!
Tenemos motivos para temer que el hermano Barreau se ha visto maltratado seriamente debido a un atentado horrible que ha cometido un comerciante francés de Marsella, llamado Picquet, que se ha llevado cuatro alguaciles de Argel a Livorno, con sesenta árabes, y ha incendiado luego el Bastión de Francia, a unas cincuenta leguas de Argel, que era como un sitio seguro para traficar en Berbería; todo ello porque esos cuatro alguaciles habían ido a exigirle el dinero de la contribución y él no tenía medios para pagarlo.
No sabemos el trato que les han dado por ello a los cristianos de Argel, y concretamente al cónsul 7.
Encomiendo este asunto a sus oraciones.
Soy su humilde servidor, VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Jolly. ________ 6.
Todo lo que sigue es de mano del santo. 7.
Habiendo sabido que el gobernador de Argel había decidido enviarle una tropa de mil hombres para obligarle a pagar su impuesto anual, so pena de cárcel en caso de negarse, Tomás Piquet, gobernador del Bastión de Francia, armó a los pescadores ocupados en la pesca del coral y, después de haber embarcado a todos sus súbditos, incluidos sesenta árabes y cuatro alguaciles turcos, hizo vela a Livorno.
Su conducta sublevó a la población de Argel, que maltrató a los residentes franceses.
Sus mercancías fueron requisadas como garantía y el cónsul fue encarcelado de nuevo. 297
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