Carta · tomo VII
A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA
se encuentran bien; el Padre Gorlidot, que fue el primero en observar este régimen, se ha restablecido de un estado en el que sólo podía esperarse la muerte y se encuentra ahora muy bien; y si lo ha dejado el Padre Admirault, es por la aversión natural que le tiene a la leche.
La señora marquesa de Vins, que era de Provenza, falleció en París el pasado mes de marzo y ha dejado a nuestra casa de Marsella la cantidad de 18.000 libras para el mantenimiento de dos sacerdotes que trabajen en las misiones; ha dejado dicho que todos los padres de la compañía celebren después de su muerte una misa a su intención.
Así pues, le ruego que le rinda usted (junto con el Padre Admirault 3, a quien abrazo con todo el cariño de mi corazón) este justo deber en espíritu de gratitud.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de la primera página: Padre Edmundo. 2915 [2816,VII,499-500] A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA París, 18 abril 1659 La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido su carta del día 18 de marzo.
Doy gracias a Dios por la buena voluntad que le da a ese joven que ha recibido usted en su seminario, y le pido que le dé el espíritu y la perseverancia que se necesita.
He puesto su carta en manos del Padre Eveillard para que se la envíe a su padre.
Parece ser que la persona que se le ha quejado de la reconciliación hecha por el Padre d'Eu tiene la manera de ser que usted me indica; por eso convendrá guardarse en adelante de hacer nada fuera de la confesión [sin nuestro] 1 permiso. ________ 3.
Claudio Admirault nació en Chinon (lndre-et-Loire), entró en la congregación de la Misión el 20 de septiembre de 1648 a la edad de dieciséis años, hizo los votos en 1651, fue ordenado sacerdote en diciembre de 1656.
Carta 2915 (CF).
— Archivo de la Misión original. 1.
Se encuentra apolillado este lugar del original. 425
En cuanto a la otra queja de la que me habla, se trata de una calumnia manifiesta, que ha levantado algún mal espíritu para suscitarnos más aún las antipatías del señor obispo de Ginebra 2.
Nos basta saber que Dios ve nuestros corazones y conoce el deseo que tenemos de ver cuanto antes la canonización del siervo de Dios monseñor de Sales.
No obstante, es conveniente que, siempre que pueda usted hablar de ello, demuestre con sus palabras la sinceridad de sus deseos, para borrar la impresión contraria que !podría haber dejado este falso rumor.
Además, tiene usted que evitar ver al señor promotor de la fe a propósito de ese asunto del que le ha escrito el señor obispo de Puy 3; por mi parte, si acaso él intenta escribirle de nuevo, procuraré convencerle para que no lo haga.
Me dice usted que por ahí se opina que el señor obispo de Clermont 4 tenía facultades para fulminar la bula en lugar del provisor; me gustaría saber quiénes son las personas con las que ha hablado y que opinan de esta manera.
Le envío la respuesta que le doy al señor Le Mercier abierta, para que sepa usted de qué se trata y pueda actuar en conformidad con la misma.
Haga el favor de recibirle, si así lo desea, con las condiciones que le indico.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Jolly. 2916 [2817,VII,500-501] AL SEÑOR LE MERCIER París, 18 abril 1659 Señor: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido la carta que me escribió y que me ha mandado su ________ 2.
Carlos Augusto de Sales. 3.
Enrique de Maupas du Tour. 4.
Luis d'Estaing.
Carta 2916 (CF).
— Archivo de la Misión, original. 426
señora madre.
Me han conmovido mucho los sentimientos que Dios le da y le doy gracias a la divina bondad por esa disposición que tiene para entrar en la libertad de los hijos de Dios, esto es, no tener voluntad propia, tal como es necesario en nuestra vocación.
Le ruego que me indique si está usted bien afianzado en la renuncia a sus propios sentimientos para someterse en todo y para siempre a sus superiores y si está dispuesto a volver al seminario, va que esto es necesario para que se pueda usted ligar sólidamente a la compañía, ya que había salido de ella.
En ese caso, puede usted acudir al Padre Jolly, que le recibirá en su casa, o también volver a Richelieu, según la primera carta que le escribí y que sigue todavía en Lión en manos del señor Delaforcade.
Dejo a su elección cualquiera de estas dos casas, para que encuentre menos dificultades en seguir la inspiración de Dios.
Pero esto supone que ha de estar usted totalmente decidido a dejarse guiar respecto a los estudios 1 y a volver a empezar las prácticas del seminario.
Si así lo hace, gozará usted de una gran paz y recibirá mil bendiciones de Dios para el servicio de la iglesia, después de tantas otras como ha recibido hasta ahora y que le disponen para ello.
Pido a Nuestro Señor que cumpla en usted su santa voluntad.
Soy con todo el cariño, en su amor, su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al señor Le Mercier, eclesiástico, en Roma. 2917 [2818,VII,501-503] A FERMIN GET, SUPERIOR DE MARSELLA París, 18 abril 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Espero que la presente le encontrará de regreso de su misión, o mejor dicho, de sus misiones, porque, según me he enterado, ha ________ 1.
La frase «respecto a los estudios» ha sido añadida por el mismo santo.
Carta 2917 (CF).
— El original de la carta pertenece a las Hijas de la Caridad de la calle Bourgelat 16, Lión. 427
hecho usted dos.
¿No habría sido mejor trabajar en la diócesis de Marsella?
¿Es que no quedan todavía parroquias en donde no se ha hecho la misión?
Le digo esto para el futuro, a fin de que prefiera usted siempre trabajar en la diócesis en que se ha establecido y en la que tienen ustedes mayor obligación.
No nos hemos acordado de enviarle hoy cien escudos para el Padre Le Vacher, de Túnez, que nos ha dado para él la señora condesa de Tonnerre 1, y gracias a Dios, sin descuento alguno.
Se los enviaré el próximo día, junto con las 320 libras que le debemos por el dinero que ha entregado usted según nuestro encargo y la cuenta que nos envió.
A ello añadiremos también 320 ó 330 libras que nos quedan del dinero enviado por el señor párroco de Saint-Malo 2 para Esteban Le Huby, que no está ya en Argel, sino en su país, para que el Padre Le Vacher las utilice según las nuevas intenciones de dicho señor párroco.
Si no le podemos enviar hoy todo esto es por culpa de una llave que se ha perdido.
Entretanto, Padre, si acaso saliera algún barco para Túnez antes de que le hayamos enviado este dinero, le ruego que envíe al Padre Le Vacher esos cien escudos.
¿Ha recibido usted respuesta suya sobre las 1.200 libras que le envió el pasado mes se septiembre para el rescate de Amable Coquery, que nos fue recomendado por el superior del Oratorio de Dijon 3?
No me hace ninguna mención de él en sus cartas.
El 14 de febrero pasado le pedí que enviara a dicho Padre Le Vacher 50 libras para que las entregara al señor de Romilly de parte de su señora madre; me imagino que no se las habrá enviado todavía, ya que me dice el Padre Le Vacher, que para poder entregar esa cantidad al señor de Romilly, se ha visto obligado a tomar 16 piastras de las 500 que le habíamos enviado para su mantenimiento.
Le ruego que se las envíe junto con las 300 libras mencionadas, ya que usted nos las carga en cuenta en su nota.
Estoy esperando una letra de cambio que me van a enviar de 2.000 libras, que el señor procurador general 4 entrega como donativo para el hospital de forzados, a fin de impedir que los señores ________ 1.
María Vignier, esposa de Francisco, conde de Clermont y de Tonne 2.
Guillermo Le Gouverner (1640-1667). 3.
El Padre Chaduc. 4.
Nicolás Fouquet. 428
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