Carta · tomo VII
A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR DE GENOVA
motivos para alabar a Dios por el progreso material y espiritual de su seminario.
Dirección: Al Padre Dupont, superior de los sacerdotes de la Misión de Tréguier. 2941 [2842,VII,551-552] A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR DE GENOVA París, 16 mayo 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido su carta del día 29 de abril.
Estoy seguro de que las cruces de su cargo le parecen tan pesadas como usted me dice; pero, a mi juicio, no son grandes más que porque usted las mira como tales; por lo menos, no son extraordinarias, ya que todos los que gobiernan las tienen por el estilo.
Se encuentran con espíritus difíciles de gobernar y de diversos caracteres, que se inclinan a cosas diversas y con frecuencia poco convenientes, a los que hay que soportar y sin embargo procurar reducir con mansedumbre, paciencia y destreza al amor al reglamento y a la obediencia.
Siga actuando así, tal como ha hecho hasta ahora.
Así pues, Padre, anonádese delante de Dios, reconociendo que no es usted más que un instrumento inútil y capaz de estropearlo todo.
Pero, tal como es, póngase en manos de la divina voluntad, lleno de confianza en que será Dios mismo el director de sus dirigidos, la fuerza de su espíritu y de su cuerpo y el alma de toda su familia.
Le pido, pues, que cobre ánimos y que espere que todo irá bien, aun cuando a usted le parezca lo contrario.
Me siento muy consolado por el honor que nos ha hecho esa república de poner los ojos en esta pequeña compañía para utilizarla en su reino de Córcega.
Tenemos no solamente deseos, sino también la obligación de obedecerle; ¡quiera Dios hacernos dignos de ello!
Pero hay dos dificultades para la fundación que se propone, además de las que usted me indica.
La primera es que no tenemos por ahora hombres debidamente formados para ir allá; ya sabe usted que tienen que saber hablar italiano; ¿y de dónde los ________ Carta 2941 (CF).
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tomamos?; usted tiene necesidad de los suyos y la casa de Roma de los de allá, lo mismo que la de Turín.
Y la segunda dificultad es que no podemos trabajar con utilidad en las diócesis, si no nos emplean y sostienen los señores obispos.
Pues bien, se producirLa un mal ambiente en aquella isla si el mantenimiento de los obreros corriera a costa de las personas de quienes deben depender, pues eso haría que los miraran de reojo.
Por estas razones sería de desear que este proyecto se retrasase y que se contentasen con una misión como la que hizo en otros tiempos el difunto Padre Blatiron, que podrían ustedes emprender cuando les viniera mejor, con tal que lo aceptase el señor cardenal y quizás pudiera ayudarles la casa de Roma.
Doy gracias a Dios por los votos que ha hecho el Padre Antonio Bruno 1; pido a su divina Majestad que le dé la gracia de vivir conforme a esas promesas.
Soy en su amor, Padre, su muy humilde servidor, VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Me tomo el honor de escribirle al señor cardenal 2.
El señor agente de Génova 3 nos ha hecho el honor de venir por aquí; como no he podido devolverle La visita, le he enviado hay al Padre Alméras, que ha vuelto lleno de admiración por sus modales, su distinción, su talento y su carácter jovial.
Dirección: Al Padre Pesnelle. 2942 [2843,VII,553-556] A EDMUNDO JOLL Y París 16 mayo 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
No puedo menos de alabar a Dios por todas las cosas que me ________ 1.
El 28 de abril. 2.
El cardenal Durazzo. 3.
El marqués Durazzo.
Había llegado a París el 6 de abril.
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dice en su carta del 21 de abril y agradecerle especialmente el que se haya interesado usted por el asunto de la señora duquesa de Aiguillon en Loreto, el que haya logrado que se fije la fecha que deseaba el señor obispo de Sarlat 1 para la provisión de Chavagnac, el que se haya obtenido la dispensa de irregularidad para ese párroco de la diócesis de Sens, que hemos recibido, y el que haya preparado la expedición del asunto del señor obispo de Pamiers 2, que nos hace usted esperar.
En cuanto a lo que le ha dicho el señor cardenal de Santa Cruz, no tenemos que hacer otra cosa más que humillarnos mucho delante de Dios, adorando siempre las órdenes de su voluntad sobre nosotros sin preocuparnos de lo que nos pueda afectar a nosotros, sino solamente de cumplir bien las obligaciones que tenemos contraídas con Nuestro Señor y con las almas que ha redimido.
Le enviamos con la presente un dibujo de la mano izquierda del hermano Esteban, que es tan deforme que ni siquiera parece mano; es como una masa de carne redonda, en la que no se ve más que la punta del dedo pulgar y de otro dedo, aunque se puede servir de ellos para ciertas cosas.
Cuando lo recibimos en la compañía, fue con la condición de que no se ordenaría de sacerdote, y él mismo no espera que pueda serlo, aunque le gustaría, por el celo que Dios le ha dado de ir a evangelizar a los infieles.
Pero como hace ya mucho tiempo que siente ese impulso de dejar su país y emplear sus bienes y toda su vida en la propagación de la fe, como siempre se ha esforzado sólidamente en la virtud, como ha estudiado teología, como tiene las señales de una verdadera vocación para los países lejanos y hemos decidido enviarlo en el primer barco que salga para Madagascar, por todo ello hemos creído que serviría a Dios con mayor utilidad siendo sacerdote y que quizás, con esta condición, podría dispensársele de su irregularidad.
Le ruego que haga un esfuerzo por conseguirle esta dispensa, de la que no dudo que pedirán informes a los señores vicarios generales de París; en ese caso, les tocará a ellos juzgar si hay algún peligro en hacer que reciba las órdenes sagradas y podremos conocer la voluntad de Dios de esa manera.
Quizás le enviemos el próximo día otro dibujo de esta mano irregular. ________ 1.
Nicolás Sevin. 2.
Francisco Esteban Caulet. 470
Tomo VII · página PDF 470Y si se le negara esta dispensa, haga el favor de obtenerle por lo menos: 1.º permiso para bautizar en la iglesia con ceremonias, en ausencia de sacerdotes; 2.º tocar los vasos y cosas sagradas; 3.º leer todos los libros prohibidos; 4.º exorcizar a los posesos; 5.º recibir las cuatro órdenes menores; 6.º predicar en la iglesia; 7.º poder llevar consigo la sagrada hostia, como se la llevaba en la primitiva iglesia, a fin de poder comulgar en ausencia de sacerdotes.
Le ruego además que pida para él la bendición de nuestro santo Padre el Papa y una indulgencia plenaria para la hora de su muerte; haga el favor de enviarle además una gramática, un diccionario y un catecismo en árabe.
Y si le conceden la primera gracia, que comprende casi todas las demás, a saber, ser elevado al orden sacerdotal, le ruego que nos envíe al mismo tiempo un extra tempora para hacerle recibir todas las sagradas órdenes desde a,hora hasta el mes de septiembre, que es cuando tendrá que embarcarse.
Le envío aparte una pequeña memoria de algunos otros extra tempora que necesitamos, y de una dispensa de edad para el hermano Marthe 3, al que podremos enviar también a esa misión extranjera, para la que siente atractivos; será un buen sujeto.
No le hablo de facultades para nadie, pues no he decidido todavía a quién vamos a enviar.
Se lo diré algún tiempo antes de su partida.
Se dice que el viaje lo van a hacer dos barcos juntos: uno enviado por el señor mariscal de La Meilleraye, y el otro por la Compañía de Indias, que ya hace tiempo empezó a negociar en aquella isla, pero que hace varios años que dejó de enviar barcos por ciertas desavenencias y quizás también porque el señor mariscal la emprendió contra ellos.
Se cree que ahora quieren enviar allá un barco para traerse a los hombres que mandaron antes, o para intentar mantener allí a sus gentes con todo su poder.
El señor obispo de Heliópolis 4 se ha asociado con ellos para su pasaje y para sus gentes de la India, adonde van a trabajar.
Estamos muy preocupados por saber en cuál de los dos barcos debemos enviar a los nuestros.
Parece que irían seguros en este último: lo malo es que, si esos señores no continúan con su navegación y el señor ________ 3.
Ignacio José de Marbhe, nació en Arras el 19 de marzo de 1637 entró en la congregación de la Misión el 7 de julio de 1654, hizo los votos el 14 de octubre de 1656, superior de Noyon (1668-1674) y de Toul (1678-1683). 4.
Francisco Pallu. 471
mariscal no quiere entonces recibirnos en la suya, por habernos separado de él en esta ocasión, ya no podríamos enviar a nadie a aquel país.
Ya veremos.
Esperaba poder enviarle hoy una carta para el Papa, pero no podrá ser hasta la semana que viene, para unir mi humilde súplica a todas las que le han hecho de todas partes en favor de la canonización del gran siervo de Dios Francisco de Sales.
Los postuladores de la causa han solicitado mi intervención, debido, según creo, a lo que usted hizo por el señor obispo de Puy 5.
Es conveniente que, mientras llega mi carta y después de que la haya recibido usted, actúe en conformidad con esto, a saber, con mucho celo, para contribuir a que acepte la Santa Sede declarar santo a este digno prelado, que vivió como santo, demostrando al menos con sus palabras, si no puede hacerlo de otro modo, el deseo que tanto usted como yo y toda la compañía tenemos de ver su canonización, que alegrará mucho a la iglesia.
Soy en Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Jolly, superior de los sacerdotes de la Misión de Roma. 2943 [2844,VII,556-557] AL HERMANO JUAN PARRE París, 17 mayo 1659 Mi querido hermano: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
No sé a qué se deberá que no haya recibido usted mi carta del pasado sábado.
Le escribí entonces, lo mismo que lo hago hoy, que las damas llevan ya bastante tiempo sin reunirse, a no ser dos o tres solamente, por causa de la misión del Hôtel-Dieu, a la que asisten todas; por consiguiente, no se ha destinado nada para los pobres de las fronteras, por falta de fondos. ________ 5.
Enrique de Maupas du Tour.
Carta 2943 (CF).
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Me dice usted que el Señor Morteau, párroco de Sorbon 1, le ha dicho que le había prometido cien libras para reconstruir su iglesia.
Habría que saber quién es el que se las ha prometido, pues la verdad es que yo no me acuerdo de haberle dicho nada de eso; y ya sabe usted que todo lo que ha podido hacerse por las iglesias, se le ha mandado siempre a usted.
Por la suya del día 11 me he enterado de lo que ha hecho usted en Rethel para dar comienzo a la Caridad de las damas e iniciarlas en la visita y la atención a los enfermos.
¡Que Dios bendiga esa buena obra!
Le escribo a usted a Reims; sigo ofreciéndole a Dios y encomendándome a sus oraciones.
El hermano Alejandro ha recibido el cesto que usted le ha mandado; el señor Carlier se ha encargado de llevarle a usted las estampas de la presencia de Dios.
Soy en el amor de Nuestro Señor y de su gloriosa Madre su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 2944 [2845,VII,558-559] A LUIS RIVET, SUPERlOR DE SAINTES París, 18 mayo 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros He tardado un poco en contestar a sus últimas cartas del 13 y del 20 de abril.
Estoy muy preocupado por la intranquilidad de esas personas de las que me habla; mientras le estoy escribiendo, no veo ningún otro remedio, por parte de usted, que la oración y la paciencia, que serán más agradables a Dios para su bien y para la conservación de la compañía que los medios que ellos proponen o que nosotros podríamos pensar. ________ 1.
Cerca de Rethel (Ardennes).
Carta 2944.
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Pido a Nuestro Señor que saque su gloria de la misión que está usted haciendo, como hizo ya la de Arves1, y que le conserve y aumente la salud para la salvación de Los pueblos.
¡Dios mío, Padre!
¡Qué bien ha hecho usted en dar gracias a su divina bondad por la gracia y las ocasiones que le ofrece de contribuir con Jesucristo a la salvación de las almas, aplicándales los méritos infinitos de su dolorosa muerte y de su sangre preciosa, que la mayor parte de los hombres no saben apreciar!
¡Quiera Dios, con su misericordia, llenarnos a todos de fe, de caridad y de celo para poder hacer algún pequeño servicio a su iglesia!
¡Dichosos aquellos que sobre estos fundamentos esperan en Dios y se consumen por la caridad!
La señora marquesa de Vins, que era de Provenza, falLeció en París el pasado mes de marzo, dejando a nuestra casa de Marsella 18.000 libras para el mantenimiento de dos sacerdotes que se dediquen a las misiones, encargando a todos los sacerdotes de la compañía que después de su muerte celebren cada uno una misa por su intención.
Le ruego, Padre, que usted y los suyos cumplan con este deber de justicia en espíritu de gratitud.
Es verdad que el hermano Robineau ha recibido algún dinero para usted.
Le pedí que hiciera una nota de los gastos que ha hecho por usted y que le envíe el resto del dinero, si todavía queda; lo haré el próximo día, Soy entretanto en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión No le escribo a esas dos personas; me dirigiré a Nuestro Señor y le pediré que les devuelva el espíritu por el que les llamó a la compañía; haga el favor de hacerles mis recomendaciones.
Pida y mande pedir a Dios por ellos. ________ 1.
Pequeña localidad cerca de Saintes (Charente-lnférieure). 474
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