Carta · tomo VII

A DIONISIO LAUDIN, SUPERIOR EN LE MANS

Tipo
Carta
Tomo
VII
Página inicial
488 (PDF)
Metadatos
Extraídos del documento
Ver tomo

hablo de las penas que volverá a sufrir si no le hace más sumiso la experiencia de la que ahora sufre.

Puede estar seguro de que, si vuelvo a mandarle a..., porque usted lo pide, apenas llegue volverá a decirme lo que ahora me dice, que está allí por elección suya más bien que por la voluntad de Dios, ya que obligó a sus superiores a enviarle allá en contra de sus sentimientos; y esta idea le inquietaría continuamente.

Y para quitarle ese gusanillo de la conciencia en ese sitio en que ahora está, siga allí, porque la obediencia se lo ordena, y no se considere allí por voluntad suya sino por voluntad de Dios.

Pídale perdón por el pasado y no piense más en él.

Haga el propósito de no escuchar nunca a su propio espíritu, si no quiere verse seducido, ya que su forma de ser es de tal clase que siempre le estará turbando.

Pido a Nuestro Señor que le anime del suyo, él que fue tan sumiso que se comparó con una bestia de carga, tan indiferente que se hace de él lo que se quiere, en cualquier lugar y en cualquier tiempo que sea.

Si estuviéramos en esa disposición, Dios nos conduciría pronto a nuestra perfección.

Tomo VII · página PDF 488

Soy en su amor, mi querido hermano, su muy afectuoso servidor y hermano, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 2955 [2855,VII,574-576] A DIONISIO LAUDIN, SUPERIOR EN LE MANS París 28 mayo 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Contesto a su carta del día 21.

Ha obrado usted con prudencia en el asunto de la barraca, dejando que actuasen los señores administradores sin decirles nada, teniendo en cuenta el deseo que tienen de ponerse de acuerdo.

Pero, en cuanto a ese acuerdo, si acaso no le dicen nada, será conveniente que les hable usted mismo de ello que se lo recuerde de vez en cuando.

¡ Que Dios bendiga con su misericordia los trabajos de sus obreros! ________ Carta 2955 (CF).

— Archivo de la Misión, original. 488

Tomo VII · página PDF 488

Estamos tratando de enviarle alguno para los asuntos de la administración.

Puesto que el Padre Molony no quiere mezclarse en ellos, puede dejarle el cuidado y la instrucción del seminario.

Ha hecho usted bien en quitarle al hermano Pintart el hábito que deseaba hacerse.

La mayoría de nuestros hermanos de aquí van vestidos de negro durante el verano.

Fue demasiado atrevido al escoger la tela y querer vestir distinto de los demás.

Siempre me ha parecido un poco vanidoso y eso es una señal de ello; por eso hará bien en humillarlo un poco.

Espero poder enviarle dentro de uno o dos meses al visitador que me pide; pero no será para informarse de su conducta respecto a los seminaristas que están descontentos; le creo perfectamente en lo que me dice de ellos.

Pido a Nuestro Señor que le envíe otros más capaces de aprovecharse de sus consejos.

Tomo VII · página PDF 489

La señora marquesa de Vins, que era de Provenza, falleció en París el pasado mes de marco y ha dejado a nuestra casa de Marsella 18.000 libras para el mantenimiento de dos sacerdotes encargados de hacer misiones, con la carga de que todos los de la compañía celebren después de su muerte cada uno una misa por su intención.

Le ruego, Padre, que usted y los suyos cumplan con este justo deber en espíritu de gratitud.

Por aquí no tenemos nada nuevo.

Le escribo con prisas.

Le ruego que entregue la que acompaña al Padre Herbron.

Soy en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de la primera página: Padre Laudin. 2956 [2856,VII,576-578] A SANTIAGO PESNELLE París, 30 mayo 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

En respuesta a su carta del día 13 he de decirle que hay que ________ Carta 2956.

— Archivo de la Misión, original. 489

Tomo VII · página PDF 489

obedecer al señor cardenal 1 para los ejercicios espirituales de esas dos casas de religiosas en que quiere que usted trabaje, aunque sigamos con el criterio y en la práctica de alejar a la compañía de toda tarea con las religiosas, debido al poco bien que se puede hacer allí y a los vínculos que se contraen, por lo menos en Francia.

Me pregunta usted que, si acaso Su Eminencia le ordenara hacer lo mismo en otros monasterios, tendría que seguir obedeciéndole.

Le respondo que convendrá que se le adelante usted informándole de nuestra regla y de nuestras costumbres, cuando encuentre la ocasión favorable de hablar con él.

Y si, después de eso, él desea que pase usted por encima de las reglas, habrá que hacerlo 2.

Puesto que ve usted más inconvenientes en que sus seminaristas externos vayan a la ciudad para sus asuntos en los días de recreación que en los demás días, me parece que convendrá que vuelva a lo que se hacía antes y que siga lo dispuesto por el difunto Padre Blatiron.

Es cierto que los que vienen del campo a esta casa van a cenar al refectorio con los demás cuando llegan.

Tomo VII · página PDF 490

El abuso que se estableció de ir a la enfermería y que llegó demasiado adelante nos ha obligado a poner el remedio oportuno, cortando tajantemente esta costumbre.

Pero como me dice usted que les resulta difícil hacer lo mismo, ya que van a pie y tienen que escalar montañas, con lo que llegan muy cansados, pueden seguir haciendo como antes durante algún tiempo hasta nueva orden.

En cuanto a la fundación de Córcega, ya le dije lo que pensaba sobre ella.

Que si la Providencia divina le ha metido ya en ese asunto, vea cómo puede usted atenderlo.

Hemos pensado que, tanto si se hace como si no 3, es conveniente que el Padre Lejuge se separe de usted, ya que su forma de ser y su actual indisposición nos hacen prever muchas dificultades en mantenerles a ustedes dos juntos en buena armonía; creemos que lo mejor será enviarlo a Roma durante algún tiempo.

Le ruego que hable de ello con el señor cardenal para saber si aprueba este cambio; y hablo de cambio, porque le digo al Padre Jolly que le envíe en su lugar a otro sacerdote, ________ 1.

El cardenal Durazzo. 2.

Tomo VII · página PDF 490

Venían a continuación las siguientes palabras, que fueron borradas: «porque tenemos que seguir más bien sus órdenes que nuestras decisiones» 3.

La primera fundación que los sacerdotes de la Misión tuvieron en Córcega fue la de Bastia, en 1678. 490

Tomo VII · página PDF 490

VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

Volver arriba VicenPlay