Carta · tomo VII
A FERMIN GET
2983 [2883,VII,617-619] A FERMIN GET París, 27 junio 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le confieso expresamente que hemos ido demasiado aprisa; pero la verdad es que nos dieron a entender que las cosas estaban preparadas de manera distinta de como están; parecía como si estuviera todo perdido si nos retrasábamos un poco.
Bien, no hay más que hablar; hemos cometido un error; otra vez estudiaremos más de cerca y con mayor detenimiento lo que tenemos que hacer.
Dios, que sabe sacar el bien del mal, hará que todo esto sirva para su gloria.
No hay que reparar un defecto con otro ni dejar el sitio en que ahora está, después de haber emprendido allí el servicio de Dios y de la diócesis.
Por consiguiente, tiene usted que continuar, por favor.
Si la obra empezada no resulta, no ha de depender de nosotros el que Dios 1 no la lleve a su perfección, ya que la Providencia nos ha comprometido a ella.
Siento mucho la enfermedad del señor obispo; le pido a Nuestro Señor que le sienten bien los baños que va a tomar.
Le agradezco muy humildemente al reverendo Padre Beaurème el honor que me concede al darle saludos para mí.
Le ruego que me encomiende a sus oraciones y que le ofrezca mis respetos. ________ Carta 2983 (CF).
— Archivo de la Misión, original. 1.
Primera redacción: «con la ayuda de Dios, no dependerá de nosotros, sino de Dios». 523
Puede usted mandar que le envíen a Montpellier los manteos largos que se dejó en Marsella o recogerlos usted mismo cuando vaya por allí.
Es evidente que habrá que atender al mantenimiento de ustedes con los cuatrocientos escudos que le han ofrecido, tanto en lo que se refiere a la ropa y a los trajes, como a la comida.
Y si no basta con esta cantidad, habrá que indicar al señor obispo que no tienen ustedes con qué suplir por otra parte.
En cuanto a los ornamentos y libros que les faltan, hay que tener paciencia y pensar en lo que hacían Nuestro Señor y los apóstoles, que tampoco tenían, a fin de adquirir su espíritu y, en la medida de lo posible, la práctica de su sencillez y de su pobreza, confiando en la ciencia de Dios, que no dejará de inspirarle las cosas que tendrán ustedes que decir y que enseñar; esto es, se las enseñará por sí mismo, y no por los libros.
Sin embargo, no deje usted de pedirle al señor obispo las cosas que necesiten, lo mismo que le pido yo a Dios la abundancia de sus gracias para usted y para el Padre Parisy, a quien abrazo cordialmente; soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Get, superior de los sacerdotes de la Misión de Marsella, actualmente en el seminario de Montpellier.
Tomo VII · página PDF 524Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.