Carta · tomo VIII
LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE
Se acerca el tiempo de ejercicios; espero que los suyos servirán para que se despegue por entero de los placeres de la vida presente y se anime de celo para llegar a la eternidad.
El cielo sufre violencia; hay que combatir para conquistarlo 2, y combatir hasta el fin los sentimientos de la carne y de la sangre.
Si así lo hace, mi querido hermano, no será usted el que viva, sino que Jesucristo vivirá en usted, como se lo pido de todo mi corazón, ya que soy en su amor, mi querido hermano, su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 3070 [2969,VIII,113-114] LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE Miércoles [septiembre 1659] 1 Mi veneradísimo Padre: Creo que es necesario mandar a buscar a la hermana MaríaMarta2 hoy mismo.
Una de nuestras hermanas me ha indicado que las hermanas nombradas no son trabajadoras, excepto la hermana Carcireux, pues es cierto que el carácter de las demás es demasiado lento y temo que, si no hay nada que hacer, esto será causa de habladurías; además, según están las cosas en Cahors, creo que será necesario enviar allí a la hermana Carcireux para contentar al señor obispo.
Tendríamos necesidad, mi veneradísimo Padre, de uno de sus criados o de algún otro para ir a caballo a Vaux y que nuestra hermana saliese de allí de madrugada.
Esta necesidad me obliga a importunarle para reparar la falta que he cometido al no haber pensado más que en la gran necesidad de ________ 2.
Mt 11,12.
Carta 3070 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Fecha añadida al dorso del original por el hermano Ducournau. 2.
María Marta Trumeau. 101
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